AMBER
Las gotas de la lluvia se iban deslizando poco a poco por la ventana, mientras mis lágrimas hacían lo mismo por mis mejillas.
Haber creído en él, había sido lo peor que había hecho. Su engaño dolió mas de lo que pude haber pedido, simplemente no lo esperaba.
— Amber — gire mi rostro para que no viera mis lágrimas — ¿otra vez llorando? — sentí la cama hundirse a lado mio, para después sentir sus brazos rodeándome.
— Duele — susurré.
— Sh...sh... — empezó a darme pequeñas caricias en el cabello — no sabe de lo que se pierde — dijo — eres una de las personas que ya no hay, no mereces sufrir por alguien como él ¿entendido?.
— Esta bien — logre decir.
— Esa es mi amiga — sonrió Selena — el lunes le vas a demostrar que con Amber Maslow nadie se mete.
— No necesito demostrarle nada — dije tangente — solo lo quiero lo más lejos de mi.
— Estamos a solo un mes de que terminemos la preparatoria — sonrió melancólica — cada quien se va a una universidad diferente, caminos distintos....
Y lo próximo que presencie fue ver a mi mejor amiga llorar a mares.
(...)
— ¡¿Todos ya están aquí?! — grito el entrenador.
No se como ni el porque teníamos como encargado de la foto grupal al profesor de deportes.
— Viejo neurótico — murmuro Selena a mi lado — se nota que no lo atienden en su casa — solté una pequeña risa a su comentario.
— Con ese carácter dudo que la mujer no allá corrido ya — dije a lo que ella río.
— ¡Silencio! — grito — voy a pasar lista para asegurar que no falte nadie.
Los nombres fueron dichos uno tras otro, todo iba bien hasta que lo nombraron a él. Inconscientemente mi vista fue dirigida a una cabellera rubia, tenía la vista hacia el frente.
Hacia una semana que no lo tenia ha si de cerca, no desde aquel día que le grite que no me molestara más.
— Amber, por favor dejame...— caminaba por el campus con Kendall siguiendome los talones.
—¡Ya basta! — grite exasperada — no quiero escuharte, hablarte o verte — dije enojada — entiende que ya no me interesa nada tuyo, lo que teníamos se acabo, ahora te pido que me dejes en paz, ya fue suficiente daño.
Sus ojos expresaban dolor, dio media vuelta y se marchó.
— ¡Muy bien estudiantes! — el grito del entrenador me trajo de vuelta ala realidad — pongan su mejor sonrisa que el fotógrafo no tiene su tiempo.
Todos pusieron su mejor sonrisa, cuando el fotógrafo dio la señal de que ya la había tomado, la mayoría se fue ha ver como habían salido.
Fue un momento, menos de lo que se puede contar cuando nuestras miradas se cruzaron.
— Ya pueden volver a sus clases — dijo el entrenador a lo que los estudiantes lo abuchearon.
(...)
El timbre dio por finalizado la jornada estudiantil. La mayoría se fueron amontonando en la puerta, no sabia cual era el apuro de salir rápido si de todos modos ya nos podíamos ir.
— Hoy te va a llevar Tom a la casa — dijo James — tengo entrenamiento, te veo al rato — me dio un beso en la frente — nos vemos Selena.
— Que te vaya bien — respondió mi amiga.
— Nos vemos amor — Logan le dio un beso a Selena — adiós Amber.
— Adiós Logan — agite la mano.
— Lo voy a extrañar tanto — suspiro Selena mientras veíamos como los chicos se iban por el pasillo.
— No hace ni dos minutos que se acaba de ir, Selena — rodé los ojos.
— Me refiero a cuando ambos nos vayamos a la universidad — empezamos a caminar hacia el estacionamiento.
— Oh eso... — me quede callada.
— Amber, hay que esperar a Tom afuera mejor — Selena trato de jalarme, pero fue inútil.
Ahí estaba él, parado junto a su moto pero no estaba solo. Junto a el se encontraba una chica de cabello rubio, más baja que él. Ella hablaba animadamente y el solo se limitaba a escucharla.
En un parpadeo tenía su mirada sobre mi, la chica se dio cuenta y dirigió su vista hacia mi. Pregunto algo a lo que Kendall solo asintió.
Al parecer lo que le dijo era muy entretenido porque el sonrió.
Mentiría si dijera que no me dio rabia, sería una total mentira decir que no tenía ganas de ir hasta allá y arrancarle mechón por mechón de aquella chica.
— Oh mierda — las palabras de Selena me interrumpieron mis métodos de psicópata.
Kendall le dio un casco a la chica, esta se lo puso y en un momento ambos ya estaban encima de la moto. Una rabia indescriptible se apoderó de mi al ver como la chica rubia rodeaba sus brazos en el torso de Kendall.
El sonido del motor fue lo único que se escuchó en el estacionamiento, para enseguida levantarse una nube de polvo por donde había pasado la moto.
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Misión || Kendall Schmidt
Fanfic"Después de la tormenta viene el arco iris" Mi abuelito siempre me decía que todos tenemos una MISIÓN en esta vida y por ende se traza nuestro destino. Cuando el murió me prometí encontrar mi misión para poder seguir mi destino, esperó que la mía se...
