Cuando apenas llegué a la universidad, llamé la atención de la mayoría de los estudiantes que estaban en los pasillos. Muchos se veían sorprendidos... y tengo que admitir que poquísimas veces alguien me veía con el uniforme. Siempre lo evitaba. Solo lo usaba cuando mis padres venían a dejarme, y cada vez que lo hacía, me escondía de todos. Me parecía vergonzoso. Al menos, para mi grupo, lo era.
Pero ahora todo es distinto. Caminé con seguridad, acomodando un mechón de cabello detrás de mi oreja mientras los murmullos no dejaban de escucharse.
La antigua Sasha se fue. Ahora soy puro amor, me dije, sonriendo dulcemente.
¡Sí, señores! Esta es la nueva Sasha, y está lista para conquistar a su amado Nerd. ¡Ay, Dios! Tengo que hacer que Sungyeol me vea con el uniforme, sí o sí —pensé emocionada, y comencé a correr por los pasillos. Al acercarme a su aula, me detuve, respiré hondo y me arreglé el uniforme.
Ojalá esté ahí... Caminé despacio, como si estuviera modelando, pero no lo vi. Solo estaban sus cosas. ¿A dónde fue? Lo busqué con la mirada, pero no estaba por ningún lado. Entonces, algo fuera de lo normal captó mi atención: al final del pasillo, estaba Mireia. Sonreía como tonta mientras hablaba con mi Sungyeol.
Parpadeé varias veces, sin poder creer lo que estaba viendo.
¿Ella? ¿Hablando con MI Nerd?
¿Pero qué carajos está pasando?
Me escondí un poco, intentando ver y escuchar. Sungyeol estaba de espaldas, así que no podía ver su rostro, pero la cara de Mireia era más que evidente. Estaba feliz, y conocía perfectamente esa mirada juguetona que le estaba lanzando.
Él solo puede aguantar a una, y esa soy yo —murmuré entre dientes.
Espero que no esté molestando a mi Nerd —dije arrugando la nariz. No estuvieron hablando mucho rato, porque Sungyeol se fue. Apenas se alejó, corrí hacia Mireia. Necesitaba saber ya mismo por qué estaba hablando con él.
Me planté frente a ella fingiendo calma.
— ¡Dios mío! ¿Por qué traes el uniforme? ¿Acaso... vendrán tus padres? —dijo exaltada—. Mierda, se supone que tienes que avisarnos antes.
—Eh... no. Mis padres volvieron a amenazarme y ahora me tienen más vigilada. Solo es eso. A partir de ahora usaré el uniforme. No quiero más problemas con ellos.
—Ahhh, pues si eso quieres... —comenzó a mirarme de arriba abajo—. No sé por qué, pero ya me contagiaste esas ganas de venir uniformada —me dijo, sonriendo.
—¿Tú también te pondrás el uniforme?
—Si a ti te queda bien, a mí me quedará mejor. Perra, no puedo permitir que luzcas mejor que yo —soltó una risita al ver la cara que puse por su comentario—. No lo tomes a mal, es broma. Muack, sabes que te quiero.
Reí forzadamente, porque... no sé, sentí que lo dijo muy en serio.
—Por cierto, hace rato te vi con el Nerd. ¿Qué está pasando?
—Ohh, ¿te refieres a Sungyeol? Ya somos amigos —dijo con entusiasmo.
—¿¡Qué?! —casi me desmayo—. ¿Tú y él, amigos? ¿Desde cuándo? —fruncí el ceño. Me parecía absurdo. Ellos nunca habían hablado. Nada tenía sentido.
—No te molestes, ¿sí? Yo solo... quiero que dejemos de fastidiarlo. Es súper lindo.
—¿Qué? No entiendo lo que estás diciendo...
—Quiero que sepas que las reglas que teníamos sobre los nerds ya no deberían aplicarse con Sungyeol.
—Espera, espera... Déjame entender... ¿Y qué pasa con todo eso de revelar nuestros secretos si alguna rompía la regla?
—Ya estamos grandes, ¿no? Eso ya es tonto. Dejemos atrás todo eso, ¿sí? Ándale, por fa —dijo con voz de niñita.
—¿Y por qué no debería aplicarse la regla con él? —pregunté, molesta.
—Es que... no sé cómo decirlo. Es porque... me gusta Sungyeol.
—¡¿Qué?! ¡Estás loca! Eso no es posible. Tú estás con Toby. ¿De qué hablas, Mireia? Eso no tiene sentido —dije alterada.
—Tú qué sabes de mí, si últimamente ni siquiera me hablabas. Te alejaste. Tú y Woohyun nos olvidaron desde que regresaron. Además, Toby me dejó por otra estúpida y se fue del país para vivir con sus papás.
—Yo no estoy con Woohyun —bufé, molesta—. Y no te creo eso de que Toby te dejó. Él te ama más que a su propia vida.
—¿Acaso lo ves por algún lado? Eres mala. Ni siquiera estuviste ahí para consolarme. Tú solo te la pasabas día y noche con Woohyun —me reprochó.
—...Mireia, lo siento. De verdad. No sabía nada de esto, perdóname. Verás que todo se arreglará entre tú y Toby —la abracé—. Pero no puedes decir que te enamoraste de Sungyeol. Es demasiado pronto.
—Hace días intenté buscarte, pero no podía dar contigo. Ayer, por última vez, volví a buscarte, pero faltaste. Me quedé llorando sola, y él apareció. Sungyeol.
—¿Sungyeol? —pregunté, sorprendida.
—Sí. Fue tan lindo conmigo que no pude evitar sentirme atraída.
—Eso no es posible...
—Hablamos un buen rato. Me disculpé por todo lo que le hicimos, y él lo entendió. Ahora somos amigos —dijo sonriendo—. Aunque no puedo esperar que se enamore de mí. Es un buen partido.
—Definitivamente hablaré con Toby para que arreglen las cosas.
—No es necesario. Ya lo superé. Ahora mis ojos están puestos en ese nerd.
—No puedes cambiar a Toby así como así. Estuvieron mucho tiempo juntos. Tal vez todo es un malentendido. Toby siempre fue un amor contigo.
—¿De qué lado estás, eh? Por favor, ya no me hables de él. Solo apóyame, ¿sí? —dijo molesta—. Además, ya que Toby se fue y Mark se hizo otros amigos, este grupo ya no existe. Tú y Woohyun se la pasan juntos y me quedé sola. Bueno, ya no, porque tengo a ese sensual nerd.
—¡Ya te dije que no estoy con Woohyun!
—No mientas. Toda la universidad lo sabe. Así que deja de negarlo. Eres mala. Al menos tú tienes a alguien que te quiere.
—¡No estoy mintiendo! —dije, llevándome las manos a la cabeza, desesperada—. Mireia, no te puedes enamorar de Sungyeol —intenté sonar tranquila, pero me temblaba la voz.
—¿Y por qué no? ¿Por qué no puedo?
—Porque...
—Ya se me hace tarde. Me voy —me dejó ahí, con los nervios de punta.
No sabía qué hacer. ¡No puedo permitir que otra chica más esté detrás de mi nerd! Apenas puedo lidiar con esa perra, como para que ahora Mireia venga a decirme que le gusta Sungyeol.
Así que, antes de que se alejara más, grité:
—¡A MÍ TAMBIÉN ME GUSTA!
Vi cómo volteó de inmediato. No lucía sorprendida, pero su expresión era de puro fastidio... y eso, no lo entendí.
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Queriendo ser NERD
RomanceSin duda mi reputación de chica mala comenzó a tener una grieta. ----- Esta prohibido cualquier plagio o adaptación.
