Por varios minutos me quedé sentada en la cama, intentando tranquilizarme.
Respiré hondo y me alisté para ir a la universidad. No podía faltar, por más que quisiera. El profesor Leo no me permite ausentarme en su clase, y aunque esta vez tenía un buen motivo, no me creería. Eso me pasa por haberle mentido antes.
Antes de salir de casa, recibí una llamada de Woohyun.
Conversación por teléfono
—Amor, ¿qué pasó? Te estuve llamando toda la noche. ¿Estás bien?
—Lamento no haberte contestado. Mi celular se quedó sin batería.
—¿Pero estás bien?
—Emm... ayer por la tarde me enfermé, pero ya estoy mejor.
—¿Enferma? ¿Estuvieron tus empleadas contigo?
—Sí, ellas me cuidaron. No te preocupes, ya estoy bien.
—¿Vas a venir?
—Ya estoy por salir de casa.
—Paso por ti, también saldré ahora.
—Tomaré un taxi. Nos vemos allá.
—Necesito verte.
—Ya voy tarde. Si te espero, llegaré aún más tarde. El maestro Leo me tiene en la mira.
—Está bien. Paso por ti en el receso.
—Okey, adiós.
Apenas colgué, mi celular vibró con la alerta de un mensaje. Esta vez me sorprendí al ver que era de Sungyeol. ¿Cómo consiguió mi número?
Mensaje
¿Amaneciste bien? Sospecho que aún debes seguir dormida, por eso decidí no llamarte. No te olvides de tomar tu pastilla, no quiero que empeores. Si no quieres llamarme, al menos mándame un mensaje. Estaré esperando.
Ahhh... ¿Qué sucede contigo? ¿Por qué sigues torturándome? ¿No entiendes que si te preocupas por mí, no podré olvidarte?
Molesta, metí el celular en mi mochila y salí de casa.
Al llegar a la universidad, noté que el profesor Leo estaba cerca. Eso significaba que aún tenía oportunidad de llegar al salón antes que él y evitar su reprimenda. Corrí con cuidado y, por suerte, llegué antes.
La clase comenzó y el profesor no dejaba de mirarme, ya que estábamos haciendo una práctica. Justo cuando estaba por terminarla, mi celular comenzó a vibrar. Era otro mensaje de Sungyeol.
Mensaje
No sé cómo tomar el hecho de que no respondas. ¿Realmente estás bien?
Esta vez traté de contestar, pero el profesor Leo se dio cuenta de que estaba usando el celular y me lo quitó. Ni siquiera me percaté de que se había levantado.
Ahh... ¡No me puede estar pasando esto!
—Ya decía yo que no podías estar muy atenta. Te lo devolveré al finalizar la clase.
—Pero...
—Nada de peros.
La práctica terminó y comencé a prestar atención a la clase, aunque seguía molesta. Al menos podría haberme dejado contestar el mensaje.
Apenas finalizó su clase, justo cuando empezaba el receso, me acerqué a su escritorio para pedirle el celular.
—¿Qué tal te fue ayer?
—Bien.
—Hmm. Esfuérzate, porque ese chico está tomándose parte de su tiempo para explicarte lo que debiste entender en mis clases.
—Está bien. ¿Puede devolverme mi celular, por favor?
—Toma. Si esto vuelve a pasar, ya no te lo devolveré.
Dicho eso, el maestro tomó sus cosas y salió del aula. Con el celular en mano, fui a sentarme. Estaba por escribirle a Sungyeol cuando la voz de Woohyun me hizo alzar la mirada. Estaba entrando al aula con dos botellas de jugo.
—Amor —dijo, besándome—. Te traje algo de jugo para que recobres fuerzas.
—Gracias.
—Amor, escuché que esta noche hay una fiesta. Paso por ti a eso de las seis.
—No puedo.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Aparte de que recién me estoy recuperando, no creo que sea buena idea beber. Además, tengo clases esta tarde.
—¿Clases? ¿De qué?
—Del maestro Leo. Ya sabes lo mal que me llevo con él, así que me ha puesto en clases de reforzamiento.
—¿Él te dará las clases?
—Emmm... sí.
—Qué molesto. ¿Hasta qué hora serán?
—Hasta las siete.
—Entonces te recojo y pasamos la noche juntos —dijo sonriente—. Sé cómo ayudarte a liberar energías.
—Estoy cansada y muy estresada por los exámenes que se vienen.
—Puedo ser de gran ayuda para aliviar ese estrés.
—...Woohyun.
—Está bien. Entonces vendré a recogerte a las siete y cenaremos algo rico.
—Woohyun, esta noche no podremos vernos.
—¿Por qué? —dijo molesto.
—Tengo que estudiar para los exámenes que el profesor me tomará. Me tiene amenazada si no los paso.
—¿Te amenazó con llamar a tus padres? Qué hijo de pu**, sí que tiene huevos. Déjamelo a mí, yo lo arreglo.
—No te preocupes. No quiero problemas.
—Solo déjamelo a mí, yo lo soluciono.
—Él no es ese tipo de profesor. Así que, por favor, no intentes nada.
Apenas terminé de hablar, me sorprendí al ver a Sungyeol detrás de la profesora que me tocaba en esa hora. Al parecer le ayudaba a llevar unas cosas. Sentí su mirada clavada en mí, así que evité mirarlo. Woohyun, notando mi cambio repentino, se giró para ver quién era. Al ver a Sungyeol, su mirada se volvió fulminante. Se separó de mí y, antes de salir, me besó en los labios.
—Nos vemos esta noche, amor. Verás que la pasaremos muy bien —dijo en voz alta.
La profesora lo escuchó y le pidió que se retirara de inmediato. Sungyeol también se fue, pero antes de salir me miró serio.
Joder.
Pasaron los minutos y no pude concentrarme en la clase. Mi mente no dejaba de repetirme:
"Debiste responder el mensaje."
"Eres una idiota."
"Malagradecida."
Solté un suspiro, saqué mi celular a escondidas y traté de escribirle algo:
Hola,
Lamento no haberte contestado antes, tuve un inconveniente. Estoy bien, gracias por preocuparte. Emm... sí, me quedaré esta tarde.
Apenas envié el mensaje, me respondió en unos minutos.
Mensaje
Qué bueno que estés bien. No llegues tarde, que tengo cosas que hacer después.
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Queriendo ser NERD
RomanceSin duda mi reputación de chica mala comenzó a tener una grieta. ----- Esta prohibido cualquier plagio o adaptación.
