Capítulo 33

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Nuestro beso finalizó con una mordida traviesa que no pude evitar hacer. Lo observé algo avergonzada, pero él solo sonrió y, nuevamente, juntó sus labios con los míos para darme una ligera mordida.

—¡Empate!—susurró, sonriendo. Lo miré con brillo en los ojos, aún sin creer todo lo que estaba pasando, preguntándome si esto sería un sueño. Juro que, si fuera un sueño, me entristecería tanto que no podría soportarlo.

—Debemos escapar—dijo de repente, jalándome del brazo. Muy sorprendida, lo seguí. Mi corazón latía a mil por hora. Incluso ver nuestras manos entrelazadas me llenó de una alegría inmensa.

Esto es irreal. ¿Y si me desmayé mientras corría? ¿Y ahora estoy en una ambulancia a punto de morir? Sí, eso tiene más sentido que lo que está pasando ahora.

Sacudí mi cabeza, tratando de despertar, pero no funcionaba. Opté por darme piñizcos con la mano libre, pero nada.

Entonces...

Es real, dios. ¡Es real!

Incluso el beso. Humedecí mis labios mientras seguíamos corriendo, hasta que ambos nos ocultamos en el cuarto donde se guardan los elementos de deporte. Sungyeol cerró con mucho cuidado la puerta.

—Creo que Woohyun nos ha visto—dijo, serio. Empalidecí al instante.

—¡¿Qué?! —dije inquieta—¿estás seguro?

—No estoy seguro, por eso te jalé apenas lo vi.

Mi nerviosismo comenzó a apoderarse de mí.

—No puede ser...—justo en ese momento, mi celular comenzó a sonar. Ambos nos miramos.

—Ya sabe dónde estamos—dijo mientras se escuchaban los pasos de alguien al otro lado de la puerta. Silencié mi celular de inmediato.

—No quiero que te pase nada—dije con la voz entrecortada.

—No te preocupes—dijo, tomándome de ambas manos. Su mirada era tan reconfortante que me partía el corazón—. Solo te pido que te mantengas alejada de nosotros.

—No me pidas eso, yo no puedo permitir...—me interrumpió.

—Si tratas de intervenir, saldrás lastimada. —Apenas dijo esto, Woohyun comenzó a golpear la puerta.

—¡Sasha, ya sé que estás ahí! —sus golpes comenzaron a ser más fuertes—¡¡ABRE LA MALDITA PUERTA!!—De pronto, comenzó a forcejear la perilla—¡¡ABRE!!

Sungyeol me miró muy serio y supe que abriría la puerta.

—¡TE JURO QUE MATARÉ A LA PERSONA CON QUIEN TE ESTES OCULTANDO!

—Sungyeol, no abras la puerta, por favor—supliqué, al verlo tan decidido a enfrentarlo.

—Si no lo hago, será mucho peor—apenas abrió la puerta, me ocultó detrás de él. Pude ver la mirada fulminante de Woohyun. Apretaba la mandíbula de rabia y luego me miró a mí.

—Sasha, ven acá—gritó, autoritario. Al ver que no le hacía caso, se acercó molesto para intentar jalarme.

—¡No te atrevas a tocarla!—dijo Sungyeol.

—Yo hago lo que sea con ella, porque es mi mujer. Así que quítate.

—No me moveré de aquí—dijo Sungyeol muy desafiante. Ante eso, Woohyun le tiró un golpe en el rostro, iniciando la pelea. Yo caí al suelo en el momento en que Sungyeol trató de alejarme, ya que estaba intentando intervenir. Mi brazo comenzó a sangrar debido a un raspón en mi codo. Me levanté de inmediato para poder separarlos, pero la voz autoritaria de Sungyeol me detuvo.

—¡¡No te acerques!! ¡¡Sal de aquí!!—Debido a que se distrajo para decirme esto, Woohyun, quien estaba debajo de Sungyeol, lo empujó y le dio una patada, derribándolo al suelo. De inmediato se acercó a mí y comenzó a jalarme del brazo que tenía herido. Salimos del lugar dejando atrás a Sungyeol.

—¡No! ¡Suéltame! Woohyun, me duele—me quejé de dolor.

—Te enseñaré a no jugar conmigo—dijo, sacándome del lugar con mucha brusquedad.

—¡Suéltame!—seguí quejándome, pero él apretó más fuerte mi brazo.

—Así que todo este tiempo estuviste con él, ¿eh? ¿Qué hacían? ¿Se besaban? ¿Tenían sexo a escondidas? ¡Dime! ¿Acaso me estuviste engañando todo este tiempo fingiendo tener tus dichosas clases?

—¡Suéltame! Woohyun, me lastimas.

—Te equivocaste de persona, así que ahora aprenderás a no jugar conmigo.

Comencé a mirar desesperada, tratando de localizar a Sungyeol o a alguien para que me ayudara, pero no había nadie. El dolor de mi brazo impedía que tratara de hacer algo, pues este dolía demasiado. Me empujó hacia su auto y, mientras abría la puerta, trató de besarme. Aproveché en ese momento que me soltó y lo pateé en la entrepierna.

Aproveché para regresar, pero justo en ese momento Sungyeol venía corriendo, mientras presionaba su estómago.

—¿Estás bien? ¿No te ha hecho nada?—ni bien dijo esto, se percató de mi brazo sangrando—. ¡¿TE LO HIZO ESE IDIOTA?!

—NO. NO... no fue él.

Woohyun no tardó en alcanzarnos y comenzó a jalarme. Sungyeol me sujetó con fuerza y le dio una patada en el estómago a Woohyun, haciendo que cayera de rodillas. Siguió golpeándolo hasta dejarlo tirado en el suelo.

—¡Basta! Sungyeol, vámonos—dije desesperada.

Woohyun, ágilmente, se paró y me empujó, haciendo que cayera al suelo. Trató de patearme, pero Sungyeol intervino protegiéndome con su cuerpo. Me abrazó mientras trataba de tranquilizarme, ya que me había puesto a llorar.

—Vale la pena el golpe... así que no llores—dijo mientras trataba de aguantarse el dolor. En eso, se separó de mí como pudo y, de un golpe, hizo que Woohyun volviera a caer al suelo. Vi cómo Woohyun comenzó a escupir aún más sangre.

—Pagarás por esto—dijo mirándome—. Te juro que lo pagarás. A mí nadie me hace esto—dicho eso, subió a su auto y se fue.

Mi cuerpo se estremeció con esas últimas palabras, fue ahí cuando recordé mi horrible sueño. Aquel que intenté borrar de mi mente. Comencé a temblar y a sollozar. Sungyeol vio el estado en el que me encontraba y me abrazó.

Queriendo ser NERDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora