Despertar por las mañanas y ver a la persona que más amas a tu lado, abrazándote la cintura y transmitiéndote su calor, es lo más bello del mundo.
—Caperucita, al diablo con la espera —decía SeHun con impaciencia—. Casémonos ahora.
—¿Por qué tanta impaciencia? —le pregunté, estirando mi mano para poder tocar su mejilla.
SeHun dejó salir un resoplido y me apretó más a su cuerpo.
—Quiero despertar todas las mañanas así, contigo a mi lado, teniéndote entre mis brazos. Quiero formar una gran familia contigo —me confesó mientras depositaba un largo beso en mi cuello. Ante ese acto, mi piel se erizó—. Quiero hacerte mía todas las noches —seguía hablando mientras lentamente me acorralaba entre el colchón de la cama y su cuerpo.
Sus labios comenzaron a besar mi cuello, mientras lentamente descendían por mi pecho; luego ascendían por el mismo recorrido hasta llegar a mi labios, en donde comenzó a devorarlos con pasión sin llegar a ser salvaje. Sus manos viajaban desde mi cintura hasta mis muslos, los acariciaba y volvía a recorrer mi cintura hasta llegar a mis pechos, para acariciarlos y apretujarlos con delicadeza.
Solté un leve gemido cuando sus manos descendieron hasta mis piernas y en un movimiento ágil las abrieron; para acto seguido él colocarse entre ellas y comenzarse a rozar seductivamente. Tentándome.
—SeHun —gemí.
—Me encanta cuando gimes mi nombre —pronunció en medio de un gruñido.
SeHun no paraba, estaba haciendo de esta mañana nublada una erotica y caliente. Ambos dejábamos salir gemidos, sin poder reprimirlos.
Hasta que un sonido nos detuvo.
—¡Chicos! —gritó BaekHyun tocando la puerta.
Ambos nos separamos e intentamos regular nuestras respiraciones.
—Maldición —refunfuñó SeHun incorporándose en la cama—. ¿Qué ocurre?
—Está listo el desayuno, bajen ya y después continúan con lo suyo.
Mi cara se calentó en menos de cinco segundos, me estaba sonrojando. BaekHyun nos había escuchado.
SeHun y yo nos levantamos de la cama y nos vestimos decentemente, ambos nos arreglamos el cabello y salimos de la habitación para caminar por el largo corredor y comenzar a bajar las elegantes escaleras de mármol reluciente.
Al llegar al primer piso, nos dirigimos hacia el comedor y nos adentramos en él; encontrándonos con todos ya sentados en la mesa preparados para comer.
—Buenos días —saludamos ambos con una sonrisa.
—Buenos días —respondieron todos con una sonrisa.
SeHun y yo nos integramos a la convivencia y comenzamos a desayunar. Hoy teníamos planeado ir a comprar material nuevo y también algunos muebles para remodelar la cabaña del bosque, así que en cuanto terminamos de desayunar, nos despedimos de los chicos y partimos hacia la ciudad para comprar lo que necesitamos.
Comenzamos las compras en un depósito de casa; en aquella tienda elegimos puertas nuevas, material dispensable como pintura, velas aromáticas, madera guayubira natural para remplazar el piso de madera viejo, lámparas nuevas y con estilo colonial, e incluso alfombras y cortinas lujosas.
ESTÁS LEYENDO
El lobo
FantasyEl destino es un encadenamiento que está siempre presente en nuestras vidas, sabemos que es completamente necesario, pero también fatal. No sabía lo mucho que el destino se aferraba a que SeHun y yo estuviéramos juntos. Es curioso descubrir que la...
