Mitad humana mitad gancho de escalar

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Desperté bastante temprano. Emma dormía sobre mi pecho. Sonreí y besé su frente.

No podía ponerme de pie para ir a desayunar o la despertaría, así que me quedé quieto, mirando cómo su pecho subía y bajaba al ritmo de su respiración.

En algún momento me había gustado hacerlo con Justine, pero verla mientras dormía ya no me resultaba tan divertido. Me sentía incómodo.

Debía hablar con ella. No podíamos seguir juntos. No la quería. Tenía que cortar esa relación que no era positiva para ninguno de los dos.

Acaricié el cabello castaño despeinado sobre mi pecho y volví a besar su frente.

-¿Rupert?

-Hola.-Saludé.

Ella sonrió con los ojos entrecerrados y me besó el mentón, muy cerca de los labios. Enseguida se apartó de mí, sonrojada.

-Creí que estaba... Durmiendo. Lo siento.

Sonreí.

-No te preocupes.

Se alejó de mí y salió de la bolsa de dormir.

-¿Qué hora es?-Preguntó mirando su muñeca.

Sonreí y levanté un reloj de pulsera que ella siempre llevaba.

-¿Buscas esto?

Emma sonrió y se arrojó sobre mí para tratar de quitármelo.

-Ladrón.

Estiré el brazo para dejarlo fuera de su alcance.

-Devuélvemelo.-Protestó.

Reí y negué con la cabeza. Me gustaba tenerla cerca.

Su boca estaba a centímetros de la mía. Sólo un movimiento no tan inocente y atraparía sus labios con los míos. Me miró fijamente y me sonrió, acariciando mi pecho.

-Sé un buen chico y dame eso.

-¿Para qué quieres saber la hora en medio de la selva? Nadie tiene horarios fijos.

-Fue un obsequio.-Me respondió, logrando quitármelo y volviendo a colocárselo en la muñeca.

-¿De quién? ¿Un guapo enfermero exnovio?

Rió y negó con la cabeza.

-Mis padres. Fue para uno de mis cumpleaños, hace mucho tiempo... Hicieron un esfuerzo por no pelear durante todo el día para verme feliz. Y creí que iba a lograr que no se odiaran tanto a muerte, pero no fue así.

Suspiró.

-Y está roto. Hace años que no funciona. Sólo es un amuleto para mí. Aunque últimamente estoy considerando deshacerme de él, si de igual manera mis padres...-Se interrumpió de golpe.-¿Hablo mucho? Todos los que me conocen dicen que hablo demasiado sobre temas que no les interesan... Si te molesta que hable, dímelo y...

Solté una carcajada.

-No te preocupes. No me molesta en absoluto. Me gusta oírte hablando.

Ella sonrió y se acercó a mí.

-Sabes más cosas sobre mí de las que me gustarían.-Murmuró.-Mis padres, la velocidad, el reloj y el tatuaje. Sobre todo me preocupa eso.

-Descuida, no le diré a nadie que tienes un trasero muy sexy.

Se sonrojó.

-¿Qué secretos ocultas?-Preguntó mirándome a los ojos como si fuera un libro que ella trataba de leer.

Tropical [Grintson]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora