-Capítulo 20- Hermana.

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Sintió el frio recorrer su espalda, un leve sudor comenzó a resbalar por su nuca a la vez que casi se quedaba sin aire. La mujer frente al el parecía nerviosa al igual que su persona, tal vez un poco menos notorio, pero ahí estaba, el pánico, constantemente veía a la calle por la baranda con precaución mientras esperaba una respuesta.

La mujer tomo aire volviendo a enfocar su mirada grisácea sobre su persona.

—¿enserio, has visto una caja de electrodomésticos aquí? Fue hace algunos meses, e-estaba borrosa —dijo mientras bajaba sus manos, jugando con sus dedos y paseando su peso en sus pies —E-Es importante que la encuentre.

—¿P-Por qué es tan importante esa caja? —murmuro receloso.

—E-Es, era, un recado de mi madre, s-se supone que debía c-cuidarlo —respondió volviendo a ver a su alrededor, más específicamente las calles —E-Es importante que lo encuentre.

—¿Encontrar...qué? —sabía que estaba siendo sospechoso, pero simplemente no podía ¿Por qué estaba tan nerviosa?

—¿L-Las has visto? ¿H-Has visto a alguien recogerla? —Cada vez se veía más contrariada, más complicada, queriendo respuestas apresuradas y a la vez que su insistencia sobre mirar la calle aumentaba —P-Por favor, dime si lo has visto, n-necesito encontrarlo antes que él...—Abrió los ojos con sorpresa cubriendo apresuradamente sus labios.

—¿Quién es "él"? —pregunto ahora más que seguro que estaba ocultándole algo, y es que era obvio —y que es exactamente lo que está buscando.

—Y-Yo....Yo....—jugando con sus dedos, incapaz de verle a los ojos la mujer dudaba en si decirle o no —Estoy buscando a mi hermano menos...

—Yo...no eh visto ninguna caja, lo siento —respondió apresurado, listo para irse a su departamento con las llaves en mano, pero las manos de la mujer se posaron en sus hombros con desesperación.

—¡La has visto, verdad! —exclamo desesperada, sus lentes se resbalaron por su puente, los ojos grises se veían desesperados, pequeñas lagrimas se formaban en los costados —¡Dime por favor!¡¿Quién la tiene?!¡¿Quién la tomo?! Por favor —a cada palabra la voz de la mujer comenzó a quebrarse.

—N-No se a que se refiere —sintió las uñas de la mujer clavarse por sobre su uniforme, los ojos de la chica se formaron un par de rendijas antes de volver a la normalidad.

—¡Por favor!¡Por favor, por favor, por favor, por favor! —pidió desesperada, las lagrimas comenzaron a escurrir por sus mejillas —No se si esta bien, necesito saber si esta bien, tengo que cuidarlo, por favor dime donde lo viste, quien lo llevo, te lo ruego...

—S-Señorita, m-me lastima...

—Te lo ruego —la voz quebrada le puso los pelos de punta, el conocido dolor de garras clavándose en su piel le asusto —Necesito encontrarlo...

—¿Izuku-Kun, que ocurre? —escucho atrás, ahí en la puerta, Mitsuki con los brazos cruzados con el ceño fruncido.

El ambiente se volvió incomodo entre ellos, Mitsuki estaba molesta y agradecía que no llevara nada a mano con lo que pudiera golpear a la mujer que le sujetaba de los hombros con desesperación.

—Yo...quizás si haya visto esa caja —murmuro por lo bajo, nervioso ante su respuesta, la adulta atrás suyo parecía igual de cautelosa que él —M-Mitsuki-san, esto, podría por favor...

—Está bien —comento con recelo mientras entraba al apartamento dejando la puerta entreabierta.

—¿V-Vas a ayudarme? —dijo ya ahora soltando el agarre en sus hombros, las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas.

...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora