[CAPÍTULO SIN EDITAR]
El capítulo se encuentra sin editar, me disculpo por cualquier error ortográfico, al terminar esta novela se encontrara editando y arreglando esos errores, si no es mucha molestia me ayudarías demasiado marcar en donde están los errores. ❤
¡Muchas gracias!
Rapto.
Nathalie Woods
Mi respiración está agitada, mis manos pican y mi área palpita «¿Qué me sucede?» me pregunto observando como tira a la maleta el último fajo de billetes.
«Corre, ¡llama a la policía a tu padre a alguien!» me grita con desespero aquella voz en mi cabeza «Dale tu collar... Te desagrada ¿De que te sirven a ti?» mis manos se dirigen a mi cuello, tomando el frío metal que ya hace ahí sin pensar concretamente lo desprendo de mi cuello.
«¿Que haces?» me pregunto nuevamente en mi cabeza, lanzó el collar a la bolsa el chico me mira con una chispa de diversión en sus ojos verdosos — ¿Qué haces? — me pregunta burlón, yo hago una mueca desinteresada — Detesto ese tipo de joyas — mi voz sale diferente, sus dientes aprietan su labio mi vista recae en la acción.
— Bien — dice borde, yo asiento y salgo de aquel lugar mi corazón late pensando que me detendrá pero este se presiona al ver que no estuvo tan interesado como creí.
Caminando por los pasillos solitarios dirigiendo mi cuerpo al salón donde todos están.
La música clásica resuena, al entrar chicos con trajes caros oliendo al perfume más caro, las chicas enfundadas en sus vestidos de seda y sus maquillajes perfectos. — Nathalie — su voz la hace girar con sorpresa, al ver los ojos castaños de Christian Rowling con un traje negro, su cabello bien pintando y con una argolla diferente a la de hace unas horas en la universidad.
— Christian ¿Qué haces aquí? — digo con una sonrisa, acercandome a él, el cual sonríe coqueto negando delicadamente — Mi padre es el socio más importante de las empresas Woods — su respuesta me hace abrir los ojos con sorpresa, mis mejillas se calienta y mis manos en piensan a jugar con la tela arrugada del vestido.
— Vaya, lo siento no lo sabía no suelo meterme en los asuntos de mi padre — digo sincera y un poco apenada, el me mira risueño y niega mordiendo la argolla en su labio — Esta bien, no te preocupes ¿Quieres bailar? — pregunta extendiendo su brazo hacia mi, la música lenta se hace presente con una sonrisa acepto la invitación — Dime Nathalie Woods ¿Fue por esta razón la cual rechazo mi helado? — su pregunta me hace reír un poco ante tal acento.
— Lo siento — susurro poniendo mis brazos al rededor de su cuello, sus manos se dirigen a mi cintura apretando esta con un poco de fuerza — No te disculpes por todo pequeña Nath — dice llevándome al sonido de la música suaves sincronías me llenan con vibraciones exquisitas todo mi cuerpo, un suspiro sale de mis labios «Tanto tiempo que esta sensación se había marchado» sus ojos castaños perforan los míos, mis mejillas se calientan.
— Eres realmente hermosa — susurra dirigiendo su mano a mi rostro dejando un tibio calor en el camino.
Mi boca se abre para articular un Gracias, pero esta se cierra de golpe al escuchar disparos, mi cuerpo se alarma la música para y gritos de terror llenan la habitación tres personas vestidas de negro con máscaras en sus rostros unas muy parecidas a la de aquella película donde matan para sobrevivir "Purge" — Muy bien, ahora que tengo su preciada atención — aquella voz me hace tensar, mis manos aprietan los hombros de Christian con fuerza el me observa y me da una sonrisa de boca cerrada — Tranquila te protegeré — susurro rodeando mi cuerpo, extrañamente eso no me hace sentir ni una pizca segura yo solo asiento mordiendo mi labio.
— Mi compañero laboral, pasara con una bolsa y ustedes lindas personitas pondrán todo lo que tengan de valor en sus bolsillos excepto celulares esos no me sirven de nada, y muy decentes ustedes les darán sus tarjetas de crédito a mi otro compañero — una risa ronca llena la habitación silenciosa, sollozos se escuchaban de parte de las mujeres.
Rostros pálidos y llenos de miedo por parte de los hombres, el rostro de mi madre y el de mi padre no los encontraba por ningún lado.
«Mira lo que has hecho» me reprende mi razón, mis ojos se cierran con fuerza «No los lastimes» le digo mentalmente al chico con el que estuve apunto de perder mi virginidad en el despacho de mi padre, como si me fuera a escuchar un chico un poco más joven que nosotros trata de huir corriendo hacia la salida, mi corazón late con fuerza y un grito sale de mi lugar.
Uno de ellos levanta la arma y dispara sin ningún remordimiento, lágrimas empiezan a empapar mi rostro «¿Que hice?» me pregunto llevando a mis manos a mi boca para cubrir los sollozos «Ayudaste a un asesino a robar a tu padre» mi voz me recuerda lo que hice, atorando mi respiración viendo como la sangre empieza a escurrir por el piso del cuerpo inerte del pobre chico desconocido — Les dije que se comportarán — dice riendo, con una voz completamente distinta ahora era ronca fría y sin remordimiento alguno caminando veo como observa a todos, acariciando el rostro de las chicas más jóvenes las cuales apenas las tocan empiezan a sollozar.
— Si no se largan ahora mismo, llamaré a la policía — lo voz de mi madre me hace voltear enseguida hacia la dirección de su voz, ahí estaba mi madre sin zapatos y con los ojos llenos de terror mirando e todos lados en busca de algo — Aunque quieras preciosa, no podrás — dice una voz grave y fuerte que me hace temblar mis ojos se cierran con fuerza «No digas más» pienso observando a mi madre, que nota mi mirar y veo como se relaja niego con la cabeza para que no diga más y guarde silencio, pero siendo mi madre no lo hace — Cortaste toda señal, pero este celular está plenamente creado para que gente repugnante como tu no se salgan con la suya.
Su barbilla se levanta retando al hombre que puedo aceptar que es aquel chico de mirada verdosa cual bosque en lluvia «No digas más, calla y escapa» digo en mi cabeza observando el largo cabello castaño de mi madre, mi corazón se detiene al ver como apunta con su arma directamente a su cabeza — Dame ese maldito celular — su voz cala en los huesos, mi madre mira dudosa al chico con rostro cubierto veo como sus labios tiemblan y sus ojos empiezan a brillar más ella me mira, yo solo asiento hacia ella dándole a entender que se lo dejara su mirada se aparta de mi su rostro se endurece — No — mi respiración se atora, mi mandíbula se tensa mis ojos se cierran.
— ¡Alto! ¡No la lastimes! — grito corriendo los pocos metros que nos mantienen alejados, mi madre empieza a sollozar cuando ve que su arma me apunta a mi — Madre, entrega el celular – digo con un nudo en mi garganta, ella asiente y se lo entrega baja su arma y ríe con fuerza como si fuera graciosa la situación.
— Amarra a la pequeña florecita — dice acercando su mano a mi rostro, la repulsión y el enojo me hace correr mi rostro evitando el contacto, unas manos suaves se posan en mis manos indistintamente me empiezo a mover cual lombriz, una bofetada sale disparada a mi rostro parando mis luchas.
— Empieza a quedarte quieta — escuchar su voz me hace llorar, fue aquella a la que estaba dispuesta a entregar mi virginidad un disparo me hace parar, un alarido lleno de dolor me hace mirar atrás mis sollozos se hacen más fuerte al ver a Christian postrado en el piso con una mano sobre su abdomen el cual ya está cubierto de carmesí.
— No te salio el papel de protector — dice ahora en tono burlón, mis ojos se cierran con fuerza las lágrimas empieza a caer dejando caer mi cuerpo de rodillas observo la mirada castaña, llena de terror.
— Vámonos — su voz me hace tensar unos brazos me toman con fuerza, yo me empiezo a mover de manera brusca tratando de salir de aquel agarre — No trates de escapar — es lo único que alcanzo a escuchar antes de sumergirme en la oscuridad.
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Descendencia Green (EN EDICIÓN)
Aksiyon|Descendencia Green| El amor puede hacer demasiadas cosas pero en mi caso, son solo dos lo que conlleva a enamorarte, Salvarte o Matarte. Mi madre y mi padre se enamoraron, sufrieron y gozaron, fueron felices e incluso puedo decir que fueron más inf...
