XXXVI

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tres semanas habían pasado desde que Alexander había llegado a Gales y todos los días visitaba a su hija aunque Jane brillaba por su ausencia. Esto lo desesperaba pero sabía que con tiempo ella aceptaría escucharlo.

Ese día Jane había decidido enfrentar a su esposo y comunicarle la decisión que había tomado.Así que se dirigió hacia el jardín trasero en donde padre e hija disfrutaban su momento juntos jugando sobre una manta apoyada en el suelo.

Esa imagen conmovió a Jane quien sabía que Alexander quería a la niña verdaderamente y la hizo dudar sobre si lo que iba a hacer era lo indicado.
Cuando Alexander vio que ella se acercaba se acomodó en su lugar.

—Buenas tardes Jane—Respondió ilusionado ante la presencia espontánea de su esposa.

—Buenas tardes su gracia...creo que llegó la hora de hablar sobre nuestro futuro.

—Esta bien jane...donde tú lo dispongas— La forma en que ella dijo esas palabras le generaron un mal presentimiento.

—Aquí está bien. Me llevaré a la niña y hablaremos tranquilamente.

Cuando Jane entraba a la casa con la niña en brazos vio a la persona que jamás pensó volver a ver en su vida parado en el umbral de su puerta pidiendo hablar con la duquesa de Norfolk...Su padre

—Vizconde de hereford—Respondió altiva aunque por dentro temblaba.

—Duquesa si tiene unos minutos necesito hablar un asunto de suma importancia—Dijo el hombre con la cabeza gacha.

—Sólo tengo unos instantes disponibles pero pensé que usted no hablaba con fantasmas.

—Jane soy tu padre así que me debes respeto.

— Usted dejo en claro que no yo no era más su hija así que no creo deberle nada... agradezca que lo reciba.

Aturdido por las palabras y sin dejarlo responder Jane entregó la niña a Elizabeth y se dirigió a ella.

—Lizzie díle al Duque que un rato estoy con él.

—Está bien jane—Dijo Lizzie dirigiéndose al jardín.

—Norfolk esta aquí...asi que los rumores de su separación no eran ciertos—Dijo su padre

—Para nada ciertos mi esposo y yo no podemos ser más felices...aunque eso no le incumbe si eso era todo lo que tenía que hablar lo invitó a retirarse—No supo porque respondió de esa forma, quizás porque no quería admitir ante su padre su fracaso matrimonial o tal vez estaba harta de los malditos rumores en su vida.

—Si vine es porque tu madre está muy grave y quiere verte antes de que sea Tarde— dijo el hombre con solemnidad y dolor.

«Mamá enferma...quiere verme, después de tanto tiempo»Jane no sabía que hacer su orgullo le decía que ellos la apartaron de su lado pero su corazón sabía que si no veía a su madre podría arrepentirse por el resto de su vida.

—Está bien. Iré a verla.
—Es preciso que sea cuanto antes.
—Partiremos ahora mismo.
—Se lo agradezco duquesa...y Jane...tienes una niña preciosa—Dijo su padre antes de retirarse para regresar al lado de su esposa.

Jane repiro profundo para calmarse y se dirigió al jardín.

—Su excelencia nuestra conversación deberá esperar ya que es imperativo que viaje a hereford a ver a mi madre que se encuentra muy enferma.

—Mi carruaje está a tu disposición para el viaje así como mi compañía.

—Gracias voy a aceptar ambas aunque le advierto que si usted viene con nosotras es sólo porque no pude aceptar ante el vizconde que nuestro matrimonio es una farsa.

Jane RenaceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora