Capítulo 37

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DYLAN

Principios de Octubre y yo apenas estaba volviendo de mis vacaciones de verano, no podía recordar como llegue a mi apartamento, lo último que recuerdo fue estar bebiendo tequila y whisky en al avión camino a Londres desde Nueva York y teníamos una pequeña fiesta privada nosotros seis, ni siquiera recuerdo cuando aterrizamos o como baje del avión, mis recuerdos comienzan con la luz pegándome en los ojos, estaba sobre mi cama aun con la ropa del día anterior, todo mi equipaje estaba acomodado frente al closet, me levante y vi que al menos no tenía zapatos, mi reloj, mi celular y mi billetera, estaba donde tenía que estar, camine en calcetines para preparar un poco de café.

Encontré mi llave sobre la barra de la cocina, no recordaba nada desde ese juego con tragos de Tequila, revise mi celular y no tenía mensajes ni llamadas, quizá mis amigos igual apenas estuvieran despertando.

Revise mi reloj y era casi medio día con razón tenía hambre, en cuanto estuvo el café, me serví una gran taza y después de beberla, me metí a la ducha caliente, el agua con el contacto de mi piel me hizo despertar mejor, tenía una terrible resaca, no era muy bueno bebiendo Tequila, frote la esponja jabonosa sobre mi cuerpo desnudo, definitivamente había estado cambiando, se veía más definido, pero más delgado, no había realmente más volumen, comía muy bien y hacia ejercicio, pero no crecía para nada.

Después de salir, me sentía mejor, me vestí y decidí salir a almorzar algo, pero en cuanto llegue al lobby de mi edificio el portero un buen tipo llamado Harold me dijo

- Señor Bearsley, ¿Cómo se siente? -

- Mejor, gracias - dije algo dudoso, no sabía porque me lo preguntaba

- Si yo fuera usted, no saldría por esa puerta, han estado ahí afuera desde temprano - volvió a decir mientras señalaba la calle

- ¿Qué hay afuera? - pregunte con más dudas aun

- Fotógrafos, reporteros, paparazis en si - respondió serio - Han querido entrar toda la mañana -

- ¿Y porque quieren entrar? - dije consternado

- Por usted - dijo mirándome

-¿Por mí? - pregunte asombrado

- No me diga que no - decía, pero no termino, me miraba algo raro

- Harold, no entiendo de que hablas, acabo de despertar hace una media hora - comente

- Pues entonces mire esto - dijo y me mostro un periódico

Ahora entendía porque no recordaba nada, estaba perdido, no pude bajar del auto, y dos personas de mi edificio me habían ido a ayudar a salir, y después de eso, me habían metido entre arrastrando y cargando a casa, y había una foto mía algo inconsciente junto a los tipos que me ayudaban, ahora entendía porque me esperaban, querían saber si estaba muerto o herido.

- Pues entonces saldré, Harold, pídeme un taxi, muero de hambre y quiero comer - le pedí devolviéndole el periódico

- Usted lo pidió, no yo - dijo y tomo el teléfono

Diez minutos después un auto se estaciono frente a la puerta del edificio, me puse mis lentes de sol y salí a la calle, los fotógrafos ahí me gritaban y preguntaban cosas que no entendía, me tomaba fotografías, prácticamente me perseguían, pero Jeremy el otro portero los alejaba de mi para que pudiera pasar, llegue al auto y me subí lo más rápido que pude, en cuanto estuvo cerrada la puerta el conductor arranco y los fotógrafos regresaron a sus sitios.

Llegue a un restaurante al fin y me dirigí a una mesa, moría de hambre, lo único que quería era comer algo, lo que fuera, la mesera me entrego el menú y se fue. Pero la gente que había a mi alrededor me miraba y murmuraba, pero los ignore, ordene huevos, salchichas, patatas, pan y café, me los trajeron rápidamente y comencé a comer, sentía como si no hubiera comido desde hace años, estaba disfrutando de mi tercer salchicha cuando vi que la gente seguía señalándome y murmuraba, al principio eran discretos, pero mientras más tiempo pasaba ahí, más gente me miraba, ya me estaba cansando.

Oscura ObsesiónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora