Estábamos caminando hacia los establos a través de un perfectamente cuidado sendero de piedrillas blancas cuando se me vino una gran duda a la mente.
-¿Qué pasa si mi Primer Don se manifiesta mientras estoy sola?- pregunté- ¿Cómo sabré a cuál de las casas pertenezco?
-Bueno, cualquiera de nosotros puede decírtelo- comentó Zara- Pero si te interesa saberlo, puedo decirte los poderes principales de las casas.
-Por favor- pedí.
-Las Hechiceras somos las que usamos los blazer blancos con la insignia de la varita. Yo tengo retoques en dorado porque son una especie de distinción, algo muy tonto...
-Por ser la Bruja Blanca- agregué. Zara me miró con sorpresa.
-¿Sabes lo que significa?- preguntó. Asentí- ¿Cómo lo sabes?
-Mara me habló sobre
ti.
Sorpresivamente, de pronto Zara lucía bastante incómoda.
-¿Ah si?- preguntó sin mirarme a la cara, de repente un grupo de profesores que pasaba caminando a unos metros parecía mucho más interesante- ¿Y qué cosas dijo?
-Ya sabes, que eres la jefa de tu casa, que eres la Bruja Blanca más joven de la historia y eso- era la verdad, aunque no era la verdad completa. Zara volvió a mirarme, ésta vez lucía menos tensa.
-Ah- dijo, distante- Bueno, como te decía las Hechiceras básicamente realizamos Hechizos y para ello necesitamos un Centro de Poder. Ese es el nombre que lleva algún artefacto que usemos para canalizar nuestra magia. Algunas prefieren cetros, otras varitas y también existen Hechiceras que usan otras cosas menos comunes como tiaras o joyas.
-¿Qué has elegido tu?- pregunté.
-Una de las ventajas de ser la Bruja Blanca es que puedo realizar Hechizos verbalmente o mentalmente- me explicó- Así que no necesito un Centro de Poder. Las Brujas tienen al color rojo vino y al gato negro como instintivo, como habrás visto a Chan. Ellas tienen la habilidad de percibir ciertas cosas sobre la gente y manipular objetos físicos a su conveniencia.
-La señora Curtis es una Bruja- adiviné recordando cómo hacía volar los objetos por toda la habitación. Zara asintió.
-Luego están las Videntes. Ellas se identifican con el color verde menta y su insignia es un ojo. Tienen el poder de la teletransportación, de leer el pasado, presente y el futuro, leer manos, sentir el aura y si son muy poderosas hasta pueden leer mentes.
-¿Puede Mara leer mentes?- pregunté.
-No lo sé- contestó Zara pateando una roca afuera del perfecto camino- aunque si fuera ella no lo diría, ya sabes, te da una ventaja sobre los demás.
-Imagino que no me dirás si eres capaz de leer mentes o no- inquirí con una sonrisa. Zara me miró por un momento y por un segundo pensé que no me había escuchado. De repente apartó la vista, negó y prosiguió.
-Las Vudú se identifican con el color negro y su símbolo es una aguja. Ellas pueden manipular las mentes de las personas a su beneficio y hacer rituales con distintos objetivos. Pueden ser tanto para salvar a una persona, maldecirla o incluso matarla.
-Algo me dice que no quiero estar cerca de las chicas de esa casa- comenté.
-La magia no es mala, si no la que la utiliza. Todas las Vudú que conozco usan sus poderes para hacer el bien así que no tienes porqué temerles- me aseguró Zara- Por último las Curanderas. Se identifican con el color azul marino y su insignia es un caldero. Tienen la habilidad de hacer todo tipo de pociones y curar todo tipo de enfermedades. A veces incluso pueden incrementar ciertas habilidades. Ésta es la habilidad que no poseo.
-¿Qué hiciste para manifestar tu Primer Don como Hechicera?- pregunté.
-Me encontraba en el comedor y la jarra del jugo se encontraba muy lejos así que pensé en cuanto me gustaría que se acercara a mí sin moverme. Casi en broma, susurré "acércate" y de pronto ésta comenzó a flotar hasta posarse en mi mesa.
Me mordí el labio, quería hacer una broma pero no sabía cómo se la tomaría.
-¿Y cómo sabes que en realidad no estabas utilizando poderes de Bruja al manipular el objeto y en realidad lo que decías no era Hechizo? No utilizaste ningún Centro de Poder- comenté con una sonrisa burlona. Zara se detuvo en seco y se volteó hacia mi, enfadada. Oh por Dios, la había hecho enfadar.
-No necesito Centro de Poder porque soy la Bruja Blanca. No soy una Bruja- me dijo acercándose con los brazos cruzados. Me dió esa mirada tan intimidadora que tenía pero decidí que no iba a dejarla ganar.
-Eres la Bruja Blanca- le dije sin borrar mi sonrisa mientras enfatizaba la palabra. Zara apretó los labios.
-Ese es el título pero soy una Hechicera- contestó.
-Creo que eres una falsa Hechicera- le dije y luego de ver su cara de incredulidad seguí caminando. No oí sus pasos detrás de mí sobre las piedrillas y de pronto borré la sonrisa del rostro.
¿Qué hacía haciendo enfadar a la Bruja Blanca? Era extrañamente satisfactorio verla fuera de sus casillas pero...
De pronto Zara estaba delante mío otra vez, su mirada era casi asesina. Puso su dedo índice en mi pecho y estoy segura de que sus ojos tenían algún tipo de encantamiento porque no podía apartar la vista de ellos.
-Vuelves a llamarme Bruja y haré de tu vida aquí un infierno- me dijo y se apartó para seguir el camino. Los establos se encontraban a unos pasos y dudé sobre si seguirla o no. Estaba bromeando, no creía que se lo tomaría tan mal.
Recordé lo que Mara me dijo sobre su carácter y que la gente evitaba pasar mucho tiempo con ella.
Esta era una de sus maneras de apartar a la gente, lo sabía. Algo, muy dentro de mi, me decía que tenía que seguirla.
Así que a pesar de todo, lo hice.
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Pink Witch
ActionUn misterio de su pasado atormenta a Elizabeth constantemente. Un misterio sobre sus padres. Durante toda su vida, Elizabeth nunca encajó. Para ella, siempre había algo que faltaba, que necesitaba. Es por ello que cuando dos chicas aparecen en su ca...
