Eso fue lo último que vi.
Abrí los ojos e intenté incorporarme pero unas manos me detuvieron.
-Estás muy débil- dijo Zara con más suavidad de lo usual. La miré y luego miré a mi alrededor. Estaba de vuelta en nuestra habitación. Zara hizo que un vaso de agua flotara a lo largo de la habitación hasta mí- bebe- me ordenó y la obedecí.
-¿Qué pasó?- pregunté. Noté que ya no estaba en corpiño y ahora tenía la camisa del uniforme puesta- ¿Dónde está Li?
-Chan está bien- me tranquilizó Zara, aunque su voz denotaba fastidio- solo discutimos.
-¿Solo discutieron?- pregunté con sarcasmo al recordar los ojos blancos y él aura poderosa de Zara.
-Mis poderes se salieron de control por un momento- me explicó como si fuera lo más normal. Bufé, ¿Cómo podía parecerle normal? Parecía salida de una película de superhéroes.
Un brillo particularmente intenso atrajo mi atención. Miré en dirección a él y pude ver smoking blanco con adornos dorados estirado sobre la cama de Zara.
Debía ser de su cita para el baile de invierno, nunca me había preguntado a quién invitaría ella.
-¿Es de Joan?- pregunté. Zara miró hacia la dirección que observaba y negó con la cabeza.
-Es mío- dijo.
Oh.
Agudicé el oído, ¿Porqué había tanto ruido en el exterior?
-Ya ha comenzado el baile- me explicó Zara al ver mi confusión.
-¿¡Qué!?- grité incorporándome de golpe. Corrí hacia la puerta pero Zara apareció delante mío y me detuvo.
-Estás recuperándote, no puedes ir- me dijo y me empujó suavemente en dirección a la cama.
-Me siento bien- le dije. Ella frunció el ceño.
-Has estado inconsciente por días Elizabeth- me dijo cruzando ambos brazos como una madre enfadada. Llevaba una remera larga que apenas le cubría lo que debí cubrir y lucía agotada. Unas profundas ojeras adornaban sus ojos y se había sujetado el cabello como pudo con un broche- por un momento creí...creímos que estabas en un coma mágico, no había hechizo ni poción que pudiera despertarte.
No podía parar de pensar en el tiempo que había pasado inconsciente. El día del baile había llegado, había comenzado incluso...
-¿Porqué no fuiste al baile?- le pregunté, cayendo en la cuenta- estoy segura de que todos esperan a la Bruja Blanca.
-Nadie me espera- dijo con tanta naturalidad que me dolió- Además me quedé para cuidar de ti- contestó. Me dirigí al gran paquete que colgaba de una percha en una de las puertas del armario.
-Te dije que no necesito que cuides de mi- contesté sacando el paquete de la percha. Escuché los pasos de Zara detrás mío, persiguiéndome.
-Es obvio que si- contestó con aires de superioridad- te dejé sola por un rato y has conseguido que te envenenen.
Me volteé hacia ella, todo rastro de pena se había desvanecido. El enojo se revolvía en mi interior.
-¡No ha sido mi culpa!- grité.
-Es cierto, ha sido de Chan- comentó Zara, una mueca de desagrado se manifestó en su rostro al instante. Me miró enojada- ¡Te dije que no era de fiar!
-¡Sólo intentaba ser amable conmigo!- contesté- Ya me ha dicho que ha sido un accidente.
-¿Y le crees?- me preguntó ella, incrédula.
ESTÁS LEYENDO
Pink Witch
ActionUn misterio de su pasado atormenta a Elizabeth constantemente. Un misterio sobre sus padres. Durante toda su vida, Elizabeth nunca encajó. Para ella, siempre había algo que faltaba, que necesitaba. Es por ello que cuando dos chicas aparecen en su ca...
