—Haber zabdiel— me crucé e brazos —y Christopher, Porque también va contigo— me miró incrédulo —¿¡Qué diablos pasa con ustedes!?— pregunté notablemente irritado.
—Yo estoy bien— luego de unos minutos habló Christopher.
—Tu y yo arreglamos más tarde— lo señalé —. Y tú— hablé fuerte —quiero que me respondas mi pregunta.
Christopher miró a zabdiel asustado, y el de pelo teñido estaba igual. —mejor dile antes que yo salga perjudicado— dijo, Christopher.
Suspiró. —tu hermano me terminó porque no soporta nuestra lejanía… El quiere una relación que lo apoye junto a él y poder ver a diario, dice que me ama mucho pero no es lo mismo— mordió su labio —tuve que aceptar resignado… Me ofreció que mejor comenzara otra relación y que no lo esperara, que todo fue muy hermoso mientras duró pero es muy difícil para el estar alejado de su pareja.
—Hay zab— lo abracé —perdónalo, es muy joven para entender una relación seria y más si es a distancia.— besé su cabeza. Las manos de Christopher me separaron un poco de el
—Ya compórtense cómo dos personas adultas— se quejó Richard.
—Eso es amor, mi querido camacho— dijo zabdiel.
—Tu cállate también— miré amenazante a Richard.
—Estoy callado— levantó los brazos.
Nos levantamos del césped y volvimos al auto, en el camino pude notar a Richard muy interesado por zabdiel, no despegaba los ojos del el en ningún segundo pero zabdiel no lo notó ya que llevaba sus audífonos y estaba concentrado en su celular.
Christopher no dijo ninguna palabra con respecto a lo sucedido antes con Richard sabría que cuando llegáramos al hotel sería un interrogatorio y si no digo nada capaz y me deja de hablar.
Llegamos al hotel y al parecer todos ya estaban durmiendo porque no habían Nadie por la sala y menos por la mini cocina.
—Buenas noches, chicos— se despidió zabdiel.
—Igual nene— le tiré un beso y siguió por el camino hasta su habitación.
—Iré a bañarme para llamar a mi princesa hermosa— se levantó del sillón.
—Me la saludas por mi, dile que la quiero mucho… Y dile que zabdiel también— reí, su cara se tornó seria.
—Todo iba bien— se dio vuelta y siguió caminando hasta su habitación.
A paso lento, imite su acto pero un sonido peculiar me hizo dar vuelta. —Te vas a desinflar— reí.
—Ven amor— me estiró su brazo y dudoso la tomé, en un movimiento ágil quedé a sólo centímetros de sus labios y su respiración impregnaba mis fosas nasales —¿Dónde iba el niño sin mí?— susurró sobre mis labios.
—Estoy cansado y me voy a dormir— traté de levantarme.
—Nunca te duermes a las diez y media— arqueó una ceja.
—Suelta que puede entrar kevin o cualquier otro chico— rogue.
—No me importa— sus labios besaron mi cuello e inmediatamente me removi gracias al cosquilleo.
—Chris— dije, riendo —ahg, vamos a mi habitación— dije, resignado.
Negó. —quiero hacerlo aquí— Sus labios atraparon los míos con firmeza y al perder el cuidado mi cuerpo estaba bajo el suyo.
Sus manos se metieron dentro De mi.camisa y en un impulso la abrió dañando algunos botones de ésta. —era mi favorita— me quejé.
Sin respuesta alguna, sus besos fueron bajando por mi torso y cintura ¡Oh Dios! Sus manos sostenían las mías y con los dientes bajó mi pantalón de tela, besó mi ahora bulto y dejó una pequeña mordida en la punta la cual me hizo suspirar.
Se levantó un poco y volvió a su anterior posición, las luces de la cocina Se encendieron y abrí mis ojos como platos ¡Shit! Me removi bajo el pero no hizo el más mínimo esfuerzo para bajarse de mí.
—¿Les gustaría irse a su habitación?— Richard golpeó mi frente.
—Se lo dije a Christopher— rodé los ojos.
—Vete Richard, estoy tratando de tener sexo aquí— lo empujó.
—Me voy a dormir— me moví constantemente hasta que se bajó.
—Bebé— me tomó por las mejillas —por favor— tomó mi cintura y me pegó a él besando mis labios
—Anda ve a dormir, mañana tenemos viaje— lo tomé de la cabeza y besé la comisura de Sus labios.
—Esto es tu culpa, camacho— chocó su cintura.
—Ya dejen de comportarse como niños y vallan a Sud habitaciones— los regañé.
—Uhmm— su mano toco mi bulto —más tarde paso para bajar ésto— susurró sobre mis labios.
—Voy a cerrar la puerta hoy— sonreí y lo empujé.
—¿Chicos?— me alejé de Christopher y acomode mi ropa —¿Qué hacen despiertos a ésta hora? Mañana salimos muy temprano.
—Si, ya íbamos a nuestras habitaciones. Hasta mañana.
Antes de entrar a mi habitación, mire a Christopher y éste agarraba tan fuerte su miembro que estuve a punto de correr donde el y hacerle un rico oral.
—Mañana cuando me vallan a despertar no toquen la puerta... La voy a dejar abierta— sonreí y Christopher captó mi cometido.
¡Ésta noche hay acción!
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Secreto
Fiksyen Peminat||Virgato|| [CNCO] -Temporada #1 & #2- Todo era tan normal hasta que un día Joel tiene un sueño algo fuera de lo común que sin pensarlo en un futuro ese sueño le cambiaría la vida, su forma de ver al mundo y su orientación sexual. ¿Un sueño te pued...
