Emmet
Me siento extraño desde que me pusieron el hechizo, los sentimientos que tenía por Rein ahora los siento por las voces, pero es una sensación extraña, ya que sé que son falsos, genera una confusión enorme en mí.
Abro la puerta de una de las salas del castillo y alzo una ceja al ver a las voces en su forma de Arien, vestido de beisbolista. Se siente tan raro notar como esta escena me excita. Cielos, odié a esas cosas durante mucho tiempo y ahora simplemente me pone a mil verlas con ese trajecito.
Que horror.
—Emmet —dice Rein nervioso.
Las voces se bajan de la mesa y se acercan hasta mí.
—¡Emmet, estamos aburridos, a Rein no se le ocurre qué jugar! —Se muerden el labio inferior —Danos alguna idea.
—¿Jugar cartas?
—¡Ah qué fastidio, tú también eres un desastre, nosotras queremos adrenalina! —Tiran el bate hacia atrás y se cae sobre el frasco donde está la cabeza de Leik Misteik, el cual hace un quejido porque le dolió el golpe —¡Gol, ah no jonrón! —Ríen.
—Lo siento, no se me ocurre en estos momentos.
Cambian a su forma de mujer, está vez con una coleta alta, aunque se dejan el trajecito de beisbolista, y apoyan sus manos en mi hombro, entonces revolotean las pestañas.
—Hagamos un trío.
—¡¿Qué?! —grita Rein y ellas se alejan de mi carcajeando.
—No te preocupes, Emmet no es nuestro tipo de hombre, solo bromeábamos, si tuviéramos que fornicar con algún vampiro, ese sería Ace, está súper sensualon.
—Me duelen —les digo sintiendo los sentimientos falsos que me incrustaron.
—Pobrecito, que bien —Se ríen.
—¡Ya basta! —se queja Rein.
Se giran enojadas.
—¡¿De quién estás celoso?! —preguntan muy molestas —¡¿De él o de nosotras?! —Lo señalan —¡Dilo!
—¡¿Eh?! —expresa nervioso —¡¡No sé!! —grita frustrado.
—¡Ag, nos desesperas!
—Pueden andar en moto —sugiero quitando el momento tenso.
Ellas sonríen al mirarnos.
—¡Emmet, eres un genio! —gritan emocionadas —¡Eso es lo que queremos, sentirnos vivas! —Alzan las manos, cerrando los puños—¡Adrenalina, sí! ¡Ahora sí estás pensando bien, idiota! —Se ríen y su atuendo de beisbolista cambia a uno de motoquera, entonces dan un giro contentas —¿Cómo nos queda?
—Para dar un infarto —opino.
—Excelente —Revolotean las pestañas y luego corren hasta una puerta —¡Vámonos Rein, queremos sentir el viento en nuestra nueva piel! —Se retiran.
—¡Esperen! —Las sigue.
Se hace un silencio en la sala, ya que no hay nadie, solo está la cabeza de Leik desmayada, que de seguro en un rato despierta, ya que es inmortal, pero mientras tanto aprovecharé a lo que vine aquí desde un principio.
—¿Ya se fueron? —pregunta Blake pasando por la puerta de atrás de mí.
—Sí —expreso sin emoción.
—¡Bien! —exclama con confianza —Ahora huiré e iré en busca de la ayuda de Eloise.
—Recuerda, si te encuentran, nunca te vi —le aclaro.
—Lo sé —se queja —. Debe ser difícil tener sentimientos por el enemigo —Se ríe —pero si encuentro a Eloise, ella podrá quitarte el hechizo, ya que con su voz tu cuerpo la obedece —explica —. Bien, ya me voy.
Veo como mi hermano se retira por la ventana, me quedo quieto vigilando, expectante de lo que pueda llegar a pasar.
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Corazón Oscuro #9
General FictionSe bienvenido al reino de las voces. Saga Restauración #9 Por Viviana Valeria V.
