Ace
Todos corren en varias direcciones seguidas veces, como si fuera que están en un hospital, mientras yo hago de tranquilizador.
—Inhala, exhala, calma —le digo a Aradia que está en la cama.
—¡¡No puedo, voy a morir!! —Lloriquea.
—Yo creo que me voy a desmayar —declara Jovan y en efecto se cae al suelo.
—Oh cielos —expreso preocupado y como siempre exagero todo —¿Dónde está el doctor?
—¿Lo hacemos a la antiguita? —pregunta Xia.
—¿Cómo es eso? —cuestiona Eris con un gesto raro.
—¡¡Se me murió el Jovan, hagan algo!! —se queja la brujita —¡¡O comenzaré a tirar cosas!!
—Relaja, no se murió —le aclaro sonriente.
—Siempre tan histérica —Rueda los ojos Seyn y Eliza le pega en la cabeza —¡¡Basta de pegarme, Elizo!! —se burla con su antiguo chiste.
—Tú cállate —le dice la cobriza y le tira agua al pobre Caramelo que se me desmayo, entonces este tose despertando.
—Bella deidad, siempre tan inteligente —la halago.
Sonríe.
—Gracias ¿Y ahora dónde está Maik? —Pone las manos en las caderas y mira para todos lados —Y dejen de gritar que me despiertan al nene —Señala la otra habitación en donde está su hijo, Milo.
—Pe... pero duele —Lloriquea la brujita y la cobriza se le acerca.
—A ti no te dije, Ari —Le da dos palmaditas en su mano —. Ahora concéntrate en tu respiración.
—Ella lo dice mejor que yo —Sonrío.
—Porque es Eliza —declara Darren —, todos les hacemos caso, porque sino nos asustamos del huracán que genera su enojo.
—Yo no —dice Seyn y recibe otro golpe en la cabeza por parte ella —. Auch —se queja a regañadientes.
—Yo te lo advertí —Se ríe la florecita que sigue en su forma masculina.
—¡Jovan! —gritan Aradia y él se le acerca —¡No me dejan tirar cosas! —se queja con su marido.
—Pero amor, no puedes tirar cosas —le aclara —, pronto el bebé va a nacer y yo me desmayaré de nuevo —expreso sonrojado.
—¡¡Pero por eso quiero tirar cosas!! —Lloriquea otra vez.
—Angelical hechicera, no te preocupes, ya siento que viene el enorme y fuerte, doctor —le aviso.
—Enorme —repite Darren y Seyn rueda los ojos, pero no dice nada. Él le pega un codazo y se ríe —. Estoy bromeando ¡Esta sala merece un poco de humor!
—Creo que todos somos un chiste mal hecho —opina Eliza.
—¡¡Mis bebés no son un chiste!! —grita Aradia.
—¡¿Bebés?! —Se escandaliza Jovan —¡¿Cómo sabes que son más de uno?! —Se desmaya otra vez y Eliza lo moja con otro vaso de agua.
—Es que no me decido si quiero que sea varón o mujer —Hace puchero la brujita.
—¡Ya llegué! —Entra Maik al cuarto.
—Ya te estabas tardando —se queja Seyn —. Mi prima nos está rompiendo los tímpanos.
—¿Y por qué no nace todavía? —pregunta Eris.
—Los partos pueden ser muy largos —contesto yo levantando un dedo.
—¡No me digas eso! —Lloriquea Aradia.
—El mío fue raro —Se cruza de brazos Eliza —, así que no puedo opinar —Mira a su pareja —. Muévete cariño, y responde la pregunta.
Maik se acerca hasta Aradia y la revisa, entonces bufa.
—Esto parece complicado —opina el grandote doctor.
—Yo creo que no —acota Darren seriamente —. Maik tardó por una simple razón y el bebé tampoco está saliendo bien por la misma.
Todos lo observamos.
—¿A qué te refieres, florecita? —le pregunto ya que nadie se anima a cuestionarlo.
—Energía negativa, el lugar está apestado de mala suerte, el bebé no puede venir al mundo aquí, podría nacer malformado o peor, morir.
—Ay no —expresa asustada la angelical hechicera.
—¿Y no podemos hacer nada? —pregunta Jovan preocupado, mientras se seca con un pañuelo el agua que le tiró Eliza con antelación.
—Claro que sí —Sonríe el restaurador —, porque haré que este cuarto se llene de energía positiva.
—La última vez que hiciste algo parecido te desmayaste pero... —acota Seyn pensativo, aunque luego sonríe —estoy seguro que lo lograrás.
Darren asiente y apoya una mano en la pared. Cierra los ojos, entonces nombra a su poder.
—"Restauración".
Las paredes se vuelven en una luz, como si se creará un recubrimiento lleno de mariposas blancas que forman las paredes y los techos, es un hermoso espectáculo para nuestros ojos. Abre los ojos, entonces se aleja despacio de la pared, la florecita brilla y todos nos quedamos mirándolo asombrados.
—Sé que soy hermoso, pero hay un parto aquí, señores —Se ríe.
—¡Ay viene! —chilla Aradia.
Darren tenía razón, había tanta energía negativa, que estaba haciéndole daño al bebé. Es entonces cuando oímos el milagro de la vida en forma de llanto, un bonito niño acaba de nacer.
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Corazón Oscuro #9
General FictionSe bienvenido al reino de las voces. Saga Restauración #9 Por Viviana Valeria V.
