28. Cuero cabelludo

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Borja

No puedo controlar a mi lado animal. Mis manos crujen, quieren convertirse en garras. Mis ojos brillan por la sensación del cambio. Necesito pensar rápido.

«Quiero cortarlo en pedacitos».

—¿Y? —se burla Rein sonriente —Estoy esperando.

—No, aún puedo controlarme —Sonrío.

—¿Sabés? Muero de hambre, y aún no he probado sangre de lobo —Ladea la cabeza —. Eres un lobo, ¿cierto?

—No te lo recomiendo.

—Cobarde —vuelve a burlarse.

«Pobrecito, no sabe a qué se enfrenta».

—¿Esto le gusta a Agatha? —exclamo refiriéndome al chico —Que desperdicio —opino.

—¿Cómo sabes que las voces se llaman Agatha? —pregunta curioso.

—Larga historia —expreso cortante.

No quiero hablar con este sujeto, pero ni siquiera puedo usar mi poder de Guardián para irme, la luna no me deja.

—Basta de charla —Veo como cruza un portal y aparece en su forma femenina, intenta pegarme una patada pero la esquivo —. Pura suerte —Sigue sonriente y cruza otro agujero negro a su velocidad vampírica.

Miro hacia todas partes para preveer de donde va salir. Aparece detrás y me patea, mi lado lobo gruñe.

«¡¿Eres un Guardián o qué?!».

Si actúo precipitadamente podría matarlo, y no quiero eso.

«Sí, claro». Expresa con sarcasmo.

Basta de discutir conmigo mismo. Esquivo otro ataque cuando Nyx aparece desde otro portal.

—¿Quieres un poco de electricidad? —la rubia me pregunta y me lanza sus rayos.

Mierda.

«Listo, se acabo, yo tomaré las riendas de este asunto».

Mis manos cambian a garras, mi pelaje blanco comienza a aparecer, mis huesos se rompen para formar otros y mi ropa desaparece. Muestro unos dientes afilados cuando completo mi transformación. Sin pensarlo, porque mi lado racional se nubla, comienzo a correr y salto sobre ella directo a la yugular. Aunque teniendo en cuenta mi tamaño, podría cortarle hasta la cabeza.

Agatha

Caminamos por nuestro enorme castillo y vemos que una de las puertas de una sala está llena de escombros.

"Yo no fui".

"Seguro fue el retrasado este".

"Eh que te pasa, fuiste tú".

—¡Cállense! —gritamos.

"¡Cállense, ustedes!"

—Ag —Rodamos los ojos y luego movemos la mano formulando un hechizo —"Elevación".

Las rocas se movilizan de la puerta y al entrar a la sala, vemos que Rein en su forma de chico, se está peleando con un lobo.

—¿Qué sucede aquí? —Alzamos una ceja.

El pequeño salta del lomo del animal y corre hasta nosotros.

—Cambie de forma para salirme de una bocota así de enorme —Muestra con sus pequeñas manos y luego escupe pelo —. El cuero cabelludo tampoco está en mi cadena alimenticia.

Vemos al lobo totalmente descontrolado acercarse hasta nosotros, pero se detiene cuando su hocico nos olfatea. Sus pupilas dilatadas vuelven a la normalidad y se quedan observándonos.

"Es Borja".

"Eh ya lo sabía".

"Mentira, no te diste cuenta".

"Tú no te diste cuenta".

Cielos, tenemos jaqueca de nosotras mismas, eso es raro.

—¡Oye tú, animal asqueroso! —reprendemos al alfa —¡No toques lo que es nuestro! —refiriéndonos a Rein.

El lobo gruñe.

—Creo que se enojó —opina Rein y sonríe señalándonos —con ustedes.

"¿Qué?"

"Pues que se aguante".

Corazón Oscuro #9Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora