Seyn
—Miren quien vino —declara Arien en el pasillo —el elemento clave ya llegó.
Avanzo con mi espada hasta donde las voces están hostigando a Darren y la desenvaino.
—Déjenlo en paz —declaro.
—¿Quieres pelear por la doncella, caballero? —Se ríe Arien y abren un portal para sacar también una espada —¿Qué vas a hacer por él? ¿Cómo vas a redimirte?
—¿Qué? —expreso confundido.
—¡Es una trampa! —grita Darren, entonces ellas lo empujan para que se caiga al suelo y no interrumpa —Auch —se queja adolorido.
—Malditas —Presiono los dientes.
—Te recordaremos tres veces en que has destruido tu relación con Darren —se burlan.
Doy unos pasos adelante.
—Si creen que pueden infectarme con su energía negativa están equivocadas, tengo mi escudo.
—Primero —prosiguen con su monólogo en contra mío —, lo trataste de fenómeno.
Me detengo cuando presto atención. Mierda, no necesitan de su magia para hacerme sentir culpable.
—Segundo —continúan —, le ocultaste a tu hermana con quién te ibas a casar, te daba vergüenza admitirlo.
—¡Cállense! —grito frustrado.
—Y último, pero no por eso menos importante, lo culpaste de que te engañó con Arien, o sea nosotras, parece que tienes un largo prontuario que arreglar —Se ríen.
Bajo la vista afectado por sus aclaraciones verbales que son ciertas, y de las cuales no me puedo defender.
—¡Cuidado! —grita Darren cuando las voces me atacan con su espada.
—¡Ah! —Me agarro del brazo herido cuando me cortan y ellas siguen riendo.
Darren corre hasta mí y se pone en medio de ambas espadas, mirando en dirección a Arien.
—Ustedes ganan, me someto, me rindo, no lo lastimen —suplica angustiado, se nota que está afectado por la energía negativa.
En ese estado no podría restaurar nada y es evidente que es mi culpa. Debo hacer algo rápidamente, antes de que esto empeore. No me gusta lo que voy a decir, pero es la única forma que encuentro. Es algo arriesgado, pero debo intentarlo.
—Aunque me cueste aceptarlo, sé que Darren es de fiar y podrá hacer todo lo que se proponga, así que no voy a interferir esta vez, lo voy a intentar con todas mis fuerzas —declara y él me mira, entonces le sonrío —. Tú puedes con las voces, esta es tu batalla, Mariposa.
Darren se queda tildado un segundo observándome sorprendido, pienso que no me equivoqué, fueron las palabras correctas, ya que sus mejillas se ruborizan, abre un poco su boca y luego se forma una sonrisa en su delicado gesto femenino.
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Corazón Oscuro #9
Ficción GeneralSe bienvenido al reino de las voces. Saga Restauración #9 Por Viviana Valeria V.
