Epílogo

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Luna

Silencio total, la nada misma, un lugar completamente blanco e infinito y delante de mí, una bola de cristal, donde se observa el futuro.

—¿Lo ves? —Se acerca el dios de los guardianes hasta mí —Lo arruinaste todo, con tu amor incondicional a tus creaciones.

—Al menos yo me preocupo por mis hijos —declaro fríamente.

—Yo también lo hago, pero por tu culpa tendré que comenzar el ciclo otra vez.

—Oráculo —Lo observo —¿Cuestionas todo lo que he hecho? Te recuerdo que esto también es tu culpa, tú permitiste que ese guardián le diera su poder a Borja.

—Bla, bla, bla —Oigo a la diosa de las brujas que está tirada en el suelo leyendo una revista —. Tú eres la única que habla con sus niños, es tu responsabilidad.

—Tú ni hables, solo vas al mundo de los mortales a ocupar un cuerpo que no te pertenece y a fornicar, eres una decepción.

—Tú eres la decepción —Se levanta del suelo y tira la revista que desaparece, poniéndose seria —. Debiste matar a Borja hace años.

—¿Disculpa? —Alzo una ceja —Yo no asesino a mis hijos, tú sí, tú no tienes valor por la vida de los tuyos ¿Por qué no fuiste a matar a Agatha cuando pudiste?

Sonríe.

—Agatha es divertida, Borja no, acéptalo.

—Esto no se trata de diversión.

—Alguien tiene que matar a esa bebé —expresa Oráculo y me giro a mirarlo —. Es tu responsabilidad, tú permitiste que esto pasará, pudiste haber detenido al destino y no lo hiciste.

—¿Quién dice que no?

—Que no te comunicaras con Borja no hizo la diferencia.

—He hecho todo por evitar que naciera, no pueden pedirme más —Los miro a ambos.

—Luna, como dice Aradia —Señala a la diosa de las brujas —eres la única que se comunica con los suyos, así que debes ser tú quien se encargue.

—Son unos cobardes —digo a regañadientes ya que sé el destino de un dios si se enfrenta a esa chica.

—¿Lo somos? —Acerca su rostro la castaña hasta mí —¿Entonces por qué no los mataste cuando pudiste? Dime ¿Quién es realmente la cobarde aquí?

—No voy a seguir escuchándolos —Me giro —. Ustedes no son capaces de entender que significa asesinar a la especie que creaste —Doy la vuelta y señalo la esfera —, y esa niña también es parte lobo, así que también va dolerme, pero lo haré, lo haré porque aquí no hay nadie presente con las agallas para enfrentarse a ese terrible destino.

—Eres demasiado buena, Luna —Se ríe la diosa de las brujas —, y eso te llevará a la perdición —declara.

Suspiro y declaro afligida.

—No tienes idea de cuanto.

Me giro para retirarme, sigo caminando en el lugar blanco hasta traspasar una pared invisible y llegar a un campo de flores. Veo aterrizar a Gabriel a gran velocidad con sus alas, el cual se acerca avanzando hasta mí.

—Mi diosa —Hace una reverencia el mensajero que viste de chica y alza un poco la vista a mirarme —¿Acaso ha estado llorando?

—Gabriel...

—¿Sí? —Se sobresalta.

—Dentro de unos meses los cazadores harán pública la existencia de los seres sobrenaturales y ahí será más complicado encontrar a Tayara, aunque mientras Agatha la tenga en su universo no la atraparán, así que no me preocupa este tiempo.

—¿Entonces?

—Hay que planificar todo antes de que cumpla los dieciocho, esa es la fecha clave, su poder estará en la intensidad culmine, ellos no podrán hacer nada, pero nosotros sí.

—Entiendo —Asiente —¿Qué hará ahora?

—Descansar, necesito prepararme para lo que se vendrá, y no va a ser nada bueno, pero si tengo que morir, lo haré.

Después de todo, si matas a un dios, todas las especies que creó, se mueren con este, así que si fallezco, al menos Tayara morirá conmigo y no me sentiré tan culpable, ese será el fin de los hombres lobo.

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Corazón Oscuro #9Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora