Agatha
Cuando Agatha era pequeña, estudiaba varios libros al día, para demostrarle a su padre que no estaba defectuosa, que ese homúnculo que había creado sí podía ser una bruja. Sin embargo nunca fue suficiente para él, jamás. Ahora que somos un ser superior, no necesitamos libros, el conocimiento se ha acumulado con los años, pero de alguna forma hay que averiguar cómo deshacerse de un Guardián y no queda otra que releer, para ver si algo se nos ha escapado a través de las épocas.
Grimorios flotan alrededor nuestro cuerpo de mujer, mientras leemos varios al mismo tiempo y caminamos en la sala principal intentando descifrar este molesto acertijo.
Si no somos capaces de deshacernos del enemigo, nuestro padre hubiera tenido razón y no podemos permitir eso.
No somos un defecto, somos más que eso, somos poder.
—Piensas en mí, que linda —Oímos a Borja y los libros dejan de levitar, cayéndose al suelo —¿Qué? ¿Ya no quieres encontrar mi debilidad? —Sonríe con confianza y avanza hasta nosotras —. Por cierto, me encanta tu nuevo accesorio —Señala el pañuelo en nuestro cuello.
Entrecerramos los ojos y luego sonreímos, nos giramos caminando a nuestro trono, entonces nos sentamos allí.
—Tienes razón, pensábamos en ti —expresamos tranquilas —. Solo es cuestión de tiempo para eliminarte.
—Cuanta confianza —Camina otra vez hasta nosotros —, me apasiona.
—Hablando de pasión... —Estiramos una de nuestras estilizadas piernas hacia un lado, dejando que la tela del vestido no sea un estorbo —¿Qué tal una despedida antes de tu muerte?
Se muerde el labio inferior.
—¿Me estás invitando? Que atrevida —Se ríe —. Si esa es tu manera de seducirme, ya me estás cautivando.
Hacemos una carcajada.
—Se ve que te gustan las arañas.
—No sabes cuanto —Su deleite se borra cuando ve que de nuestras piernas salen pequeñas arañitas negras, alza una ceja y sus ojos se abren en grande, pero para nuestro desconcierto vuelve a sonreír y agrega —. Bueno, si no queda de otra —Abre el cinturón de su pantalón.
Nos levantamos abruptamente de nuestro trono.
—¡¿Qué creés que estás haciendo?! —gritamos indignadas.
—¿Frustrar otro intento fallido por hacer que desista? —pregunta burlándose.
Nos cruzamos de brazos.
—Ahórrate el chiste, no queremos ver tu miembro.
—Pero un macho a veces tiene que hacer sacrificios, además ya lo vieron —Se ríe.
—¡Deja de burlarte! —Nos quejamos al señalarlo.
—Me disculpo, tengo un mal sentido del humor.
—¿Y recién te das cuenta? —Volvemos al trono y nos sentamos allí, ponemos el codo en el apoyabrazos y la mano en nuestra mejilla —Idiota.
—Cuanta indignación —Se ríe.
—¿Por qué sigues aquí? Ya lárgate.
—En realidad frustración —se corrige y da unos pasos hasta nosotros —¿Tanto te molesta?
—Nuestro padre decía, una derrota es un fracaso en tu vida, quedará marcado eternamente.
Frunce el ceño.
—Ese hombre no merece llamarse padre.
—¿Y tú qué sabes?
—Sé más de lo que creés —Avanza hasta nosotras, pone sus manos en los apoyabrazos y dejamos de estar en nuestra posición anterior para retroceder nuestro rostro cuando acerca el suyo —. Sé lo mucho que has sufrido en manos de tu padre, conozco y siento todo lo que has padecido por su culpa, su discriminación hacia a ti y tu intento desesperado por agradarle a pesar de saber que nunca serías la verdadera Agatha.
—Ya no importa —Miramos hacia un costado para no observarlo directo a los ojos.
—De hecho sí, porque sigues buscando su aprobación.
Nos reímos.
—Está muerto.
—Cierto, lo haces inconsciente.
Volvemos a observarlo a sus ojos de doble color.
—¿Qué quieres? Estás irritandonos.
—Tú preguntaste —se burla.
—No, solo te aprovechaste de nuestra queja.
Sonríe de lado y apoya su rodilla en el almohadón del trono, técnicamente entre nuestras piernas. Ante su cercanía inclinamos nuestra espalda hacia atrás, terminando por tocar el respaldo.
—Agatha... —dice en un tono suave.
Fruncimos el ceño.
—No somos Agatha.
—Lo sé —contesta y repite —eres un ser superior, siempre cuidando de los tuyos.
Nos reímos.
—¿Te fumaste algo?
—¿Acaso es mentira?
"No lo entiendo, mejor escúchenlo ustedes".
"Shh, no desconcentren".
—Pues... —expresamos confundidas —¿Sí?
—No, no lo es, no es una mentira. Has protegido a Ragnak y a Rein siempre. A Ragnak de la esclavitud y a Rein de sus compañeros, ¿cuando dejaras que alguien más sea el que te cuide?
"Alguien traiga palomitas, esto se puso interesante".
"Cállate, estamos nerviosas".
"Este hombre nos genera jaqueca".
Abrimos la boca despacio, no sabemos muy bien que decir, a pesar de que habría miles de opciones. La verdad es que nuestras relaciones serias se basan en tan solo dos hombres. Dos hombres dependientes de nosotras. Que horror, eso es tan tóxico, y se supone que nosotros somos quienes debemos generar toxicidad, no ellos.
—Déjame cuidarte —insiste cuando no le respondemos.
—Apártate, imbécil —Lo empujamos levantándonos del trono y caminamos para alejarnos de él, dándole la espalda.
—Ragnak te rompió y Rein te terminó de destrozar, te haces daño sola, déjalos ir.
Nos detenemos y nos quedamos quietas sin mirarlo.
—No te metas en nuestro cerebro, porque la pagarás caro —exclamamos fríamente.
—Agatha, siento tu dolor, no lo ocultes.
Nos giramos a mirarlo con nuestros ojos humedecidos y vemos que apoya la mano donde está su corazón.
—Deja de jugar al comprensivo, tú no sabes nada de nosotras, somos un monstruo que tortura personas para alimentarnos de su sufrimiento. Todas esas cosas que dices son sentimentalismos banales que no llevan a ningún lado, solo son patrañas.
—Ambos lados de ti son válidos, pero no me importa, porque yo te acepto de las dos maneras, no puedo juzgarte, eres mi compañera y entiendo lo que has pasado, sobre todo el sentimiento de sentir la soledad, es un vacío horrible que he tenido durante mucho tiempo, pero ahora ya te encontré.
—No te vas tú, nos vamos nosotras —Nos giramos nuevamente para retirarnos.
De repente nos agarra la mano y no nos queda otra que volverlo a mirar.
—No estás sola Agatha, desde ahora estoy yo aquí.
"Alguien por favor, dígame qué no les cautivó eso".
"A mí no".
"A mí me encantó".
"Ay, ya decídanse".
ESTÁS LEYENDO
Corazón Oscuro #9
Fiksi UmumSe bienvenido al reino de las voces. Saga Restauración #9 Por Viviana Valeria V.
