Emmet
Miro por la ventana y oigo el sonido de una puerta, así que me giro, visualizando a Eloise.
—Mi señora —Voy a mi velocidad de vampiro y me arrodillo ante ella —, la estaba esperando —Beso su mano y ella me sonríe.
—Levántate —me pide y lo hago —, me dijo tu hermano que tienes un hechizo.
—Así es.
Toca mi rostro y me mira fijo a los ojos.
—Oye detenidamente mi voz.
—Siempre lo hago.
Se ríe.
—Por eso huyes.
—Es desesperante a veces.
—Cualquier hechizo que te hayan hecho, anúlalo —expresa con su voz y es como si despertara de un sueño extraño —¿Y bien? ¿Cómo te sientes?
—Como si me hubieran pegado en la cabeza miles de veces.
—Ah entonces funcionó, pasemos a lo siguiente antes de que las voces regresen ¿Dónde está Rein?
—En el cuarto —digo sin expresión —. Debería... —Pienso pero luego reacciono y frunzo el ceño —. Espera ¿Qué quieres decir con eso?
—Venganza.
—¿Venganza? —expreso sorprendido.
Se ríe.
—Las voces lastimaron mi hermosa piel y controlaron a mi niño, tengo que devolverles el favor.
Me pongo delante de su camino.
—No te metas con Rein —dictamino.
—Tranquilo, lo mataré y lo devolveré a la vida, las voces estarán furiosas porque arruinaré el preciado ADN de su pequeño.
—Me dijiste que sería una opción, una elección de él —le recuerdo cuando me dió su sangre para ofrecerle a Rein —. No puedes obligarlo.
—Las cosas cambiaron, y yo amo la venganza, así que muévete antes de que te obligue a hacerlo con mi voz.
—¿Qué ocurre? —Llega el nombrado en su forma de chico y bosteza —Oí ruido —Se refriega el ojo.
Maldición.
—Quédate quieto —me ordena Eloise y ahora mi cuerpo no puede ni moverse.
La vampiresa aparece delante de Rein y este se sobresalta. De repente lo muerde sin compasión, ni para darle tiempo a reaccionar, succiona tan rápido que lo deja seco, entonces el cuerpo cae al suelo. Siento que todo mi mundo se desvanece y no tiene sentido.
Eloise se agacha, se muerde la muñeca, toma de su propia sangre y une sus labios con el cadáver de Rein, para darle su nueva vida.
—¿Qué hiciste? —Oigo a las voces y me doy cuenta que ya no me afectan, pero sinceramente ya no me importa nada.
Esto no tendría porqué haber acabado así. De hecho me agarra una satisfacción cuando terminan apareciendo en un portal delante de Eloise y la matan. Siento que puedo volver a moverme ya que mi creadora ha muerto otra vez, pero no lo hago, estoy todavía paralizado por la situación.
—¿Quieren jugar sucio? —Las voces estrujan el corazón de la vampiresa que mancha de sangre su mano de mujer, mientras miran a Rein desmayado y el ADN de él comienza a cambiar —Juguemos sucio —declaran la guerra.
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Corazón Oscuro #9
Ficción GeneralSe bienvenido al reino de las voces. Saga Restauración #9 Por Viviana Valeria V.
