31. Marcada

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Borja

Estoy nervioso, me siento como si fuera un adolescente hormonal. Mis años de lobo joven lleno de testosterona acabaron hace tiempo, pero me siento igual que cuando llegaba la primavera y todos los machos iban en busca de sus hembras ¡O quizás peor! Ni que estuviera en época de apareamiento para tener esta explosión de sentidos ¡Uf! El calor.

«Eso pasa por acercarte mucho a tu hembra». Expresa mi instinto.

¡¿De qué lado estás?!

«De ninguno, solo estoy cachondo y no sé lo que digo, además solo mírala ahí durmiendo, es atacable».

En un momento estaba queriendo asesinar a Rein, luego me enojo con Agatha por algo que dijo, después la veo discutiendo con Ragnak, terminé retrocediendo en el tiempo sus emociones para que no se sintiera mal, pero se desmayó y ahora acabe trayéndola a su habitación, así que a mi cuerpo se le pegó su olor, entonces me quedé excitado.

«Mm sí, huele bien, grr, tengamos acción».

No.

¡Pero que calor!

«Acción, he dicho».

Maldita sea, que estoy caliente.

«¿Me estás escuchando?».

No soy un salvaje y no me voy a tirar encima de ella como un desubicado.

«Pero sí quieres, pillín».

Necesito concentrarme y callar a la voz en mi cabeza que dice cosas pervertidas. Solo debo mantener distancia y ya, me aseguraré que Agatha esté bien, entonces me iré por ahora.

«Aburrido, aprovecha para marcarla, así aprenderá a no decir que otros son de ella, aquí el único de ella eres tú».

¡No la voy a morder, esto no es un ritual de emparejamiento o algo por el estilo!

«Ni que fueras un hombre lobo puro ahora ¡Hola, eres un híbrido! Además la luna ni te respeta ¿Por qué mierda habría que respetar sus tradiciones también si ella no lo hace? Y te aclaro algo, solo es una mordidita, no es nada del otro mundo ¡Hazlo, que me muero!».

—Deja de insistir yo... —Me callo cuando veo que Agatha abre los ojos y se inclina al sentarse en su cama.

—Tú... —Me mira entrecerrando los ojos.

—¿Cómo te sientes? —Doy un paso cerca del colchón.

«Pero no tanto porque me le tiro encima ¡Eh! Mira que hay una cama ¡Ah! Que rico aroma». Mi instinto de híbrido está más loco que nunca.

—¿Qué nos hiciste? —Frunce el ceño —¿Cómo llegamos aquí? —Mira para todos lados —Estabamos discutiendo con Ragnak y... —Se calla y veo un rubor en sus mejillas así que me muerdo el labio inferior.

«No hagas eso preciosa, que me tiro, ¡¿no ves que hay un idiota que se está controlando aquí?!».

—Te... —Respiro en profundidad y aguanto no parecer un perro en celo —te moví las emociones a un tiempo pasado para que no te sintieras mal y... —Suspiro controlando mi respiración —luego te desmayaste, entonces te traje aquí —Señalo la cama.

Frunce el ceño.

—Es "nos" —me corrige y me río.

—Sigues odiando el singular.

—No esperes un gracias por nuestra parte, solo lárgate de la habitación.

—No lo esperaba, además yo soy el enojado aquí, no tú —Me cruzo de brazos.

Corazón Oscuro #9Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora