Empecé a ponerme mi chaqueta con rapidez y tomé mi bolso con velocidad. Supongo que hice más ruido del necesario, porque Will se levantó, trayendo una cara de cansancio que nadie le habría quitado y apariencia de estar dispuesto a gritarme, pero cuando me vio no dijo ninguna palabra innecesaria, solo me pregunto:
- ¿Dónde te llevo?
Tomé una bocanada de aire sintiendo que a mis pulmones les faltaba oxigenación.
Abuela, abuela, ¿qué te pasó?
Revisé mi teléfono, donde mi tía me había escrito el hospital al que llevaban a mi abuela y me especificaba lo que sabía. Nada, absolutamente nada, solo que le habían llamado de Happy Days anunciando que llevaban a la abuela a un hospital y que debíamos ir a verla para firmar el seguro.
Como si eso importara ahora. Necesitábamos ir para verla.
-Al hospital Kennedy. -Murmuré cuando recordé cómo se hablaba.
Will tomó sus cosas y se vistió a una velocidad increíble y me acompañó hasta su auto. Imágenes borrosas me acompañaron en el proceso, ni siquiera me di cuenta cuando cerramos la casa.
Mi abuela estaba de camino al hospital, mi abuela estaba herida, mi abuela... Mi familia.
Si algo le pasaba a mi abuela, no sabía qué haría. Ella era mi ancla, ella y mi tía, y si a alguna de ellas le pasaba algo que las hiciera alejarse de mi vida... Yo simplemente no podría existir. Ellas eran mi todo, yo las amaba con cada centímetro de mi ser, y sin ellas en mi vida yo no... Simplemente no valdría la pena seguir respirando.
Me abracé a mí misma mientras veía como los semáforos avanzaban y Will manejaba en silencio. Se lo agradecí, no estaba lista para escucharle decir que todo estaría bien.
Porque no lo sabía, no sabía qué le pasaba a mi abuela, no podía saber si estaría bien.
Podría haber sido algo cardiaco. Estaba en la familia los problemas cardiacos, y ella podría haber pasado por algo similar a mi madre.
Madre...
-Mamá...-Murmuré rompiendo el silencio del auto. ¿Qué me importaba si Will me escuchaba? Él sabía que hablaba de vez en cuando con mi madre. -Sé que te gusta jugar con la vida de la gente, específicamente mía, pero ahora te pido que te asegures que la abuela no tenga nada malo. Asegúrate de que tu progenitora esté bien, hazlo por mi... ¿Quieres?
Llegamos al hospital y Will estacionó el auto pero no abrió los seguros del auto.
Me tomó de los hombros y me abrazó con fuerza, dejándome aspirar el aroma de su perfume. Summer se sentía más cálido y dulce en su piel, como si la esencia del perfume se fusionara con su esencia y tomase un aroma único e inigualable.
-Respira. -Musito acariciando mi espalda con suavidad. -Lo que sea que pase, necesitas estar al cien.
Asentí y enterré mi rostro en su cuello, aspirando su aroma y relajándome entre sus brazos. Él era gigante, mucho más grande que yo en todos los sentidos: sus hombros debían medir veinte centímetros más que los míos, quizás treinta, tenía caderas mucho más anchas y brazos fuertes, ni hablar de la altura en la que me sobrepasaba por unos cuarenta centímetros, pero de todas formas, a pesar de la diferencia de tamaño, mi pequeño cuerpo parecía encajar a la perfección con el suyo. Se sentía perfectamente encajado en ese momento, en medio de ese cálido abrazo.
Pero no importaba la calidez del abrazo, lo que importaba era calmarme. Respirar, estar preparada para lo que fuese a suceder.
-Estoy bien. -Me separé y tomé una bocanada de aire. -Voy a entrar.
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Deseo
RomanceLo único que deseaba era conseguir mi trabajo soñado y poder vivir mi vida tranquilamente, no necesitaba emoción, y tampoco a un chico que tarde o temprano me habría abandonado. Por eso no termino de entender cómo acabe en esta situación. Ahora deb...
