Andrés Vázquez es novio de Joaquín Bondoni, pero al pasar a la preparatoria con la llegada de Emilio Marcos a sus vidas las cosas cambian, las máscaras comienzan a caer y las verdaderas caras salen a la luz.
EMILIO Después de unos minutos en los que tuve que cerrarle la boca a Diego mientras la hermana de Joaquín se encontraba presente, el hermano mayor decidió presentarnos. -Ella es mi hermana Renata-Se dirigió a nosotros para luego señalar a Textos-El es Emmanuel. -Puedes decirme Textos, aquí estamos en confianza.-Guiñó un ojo ganándose un golpe en la nuca por parte de nuestro amigo chino. -Por Dios-Joaquín giró los ojos-Diego Valdés-Dirigió su señalamiento al antes mencionado. -Hola...Digo, mucho gus... gusto-Tartamudeó un poco, parecía que aquella chica le había gustado demasiado. -Hola Diego, creo que ya te había visto un par de veces antes.-Renata rascó su barbilla. -Oh...¿En... en serio?-Los nervios de mi amigo aumentaban, por un momento llegué a pensar que se desmayaría allí mismo, lo cual parecía hacerle mucha gracia a la pequeña Bondoni. -Por último...-Joaquín volvió a introducirse en la plática como buen hermano celoso-Emilio Marcos. -Claro, he oído hablar mucho de ti-Me sonrió pícara, provocando así el sonrojo de su hermano. -¡Renata!-Le pegó con el codo a la pequeña mientras abría los ojos como platos-Como sea, debemos ir arriba. Nos dirigimos a su cuarto, que a comparación del mío era mucho más claro, las tonalidades abundaban en blanco, dorado y un poco de mármol. Los 4 chicos entramos la habitación, para que luego 3 de nosotros nos sentáramos en la enorme cama, mientras en anfitrión de la casa permanecía parado en la puerta. -Esto sí que es elegante-Habló Textos tras darle un recorrido a la habitación con la mirada-No como tú cuarto, ese parece el de 50 sombras de Grey-Se dirigió a mi. -Cincuenta sombras del Cholo, querrás decir-Intervino Diego. -No me ayudes, hermano-Reí un poco. -¿Me permites pasar a tu baño? Porque la verdad me estoy haciendo pipí-Valdés hacia un bailecito para evitar que sus necesidades se hicieran presentes antes de tiempo. -Claro, pasa-Joaquín se vio piadoso ante la situación, en respuesta sólo obtuvo un suspiro de alivio. -Señor Bondoni-¿Cree que sea buen momento de hablar con mi madre?-Me apresuré a decir antes de que mi compañero se sentara en su cama. -Se me estaba olvidando-Joaquín sacó su celular y marcó el número de mi madre, yo no sabía cómo es que lo había obtenido-Permíteme un momento. Colocó el teléfono en la cama mientras Textos, él y yo permanecíamos alrededor de este, ya que lo había puesto en altavoz para que todos pudiéramos escuchar. -Ahora si viene lo chido-Emmanuel frotó sus manos con ansias. -Hola, mi amor-La voz de mi madre se escuchó llamando la atención de todos. -Hola mamá Niu.-Sonreí internamente al escuchar a Joaquín decir eso.-Lamentó molestar a estas horas de la madrugada.-Prosiguió. -Dime, ¿Que necesitas, corazón? Sabes que tú me puedes llamar a la hora que sea-Me sorprendía demasiado el cariño que mi madre le tenía al chico. -Bueno...¿Habría algún problema si Emilio se queda a dormir en mi casa?-Pude escuchar al otro lado de la línea una pequeña risita cómplice que mi mamá soltó-Pero no se preocupe, también están Diego y Emmanuel.- -Ay, mi amor. Ya me había emocionado.-Me golpeé mentalmente por lo mucho que mi mamá lograba exhibirme con Joaquín la mayoría del tiempo-Pensé que tenía que ver con lo que hablamos en la tarde-¿Hablaron en la tarde? ¿De qué? -No, no aún-Joaquín soltó una risa nerviosa-¿Entonces, mamá Niu? -Claro que sí corazón, cuando sea algo así solo llámenme para avisar, no tengo ningún problema contigo-Habían muchas cosas que no terminaba de comprender, entre ellas estaba la confianza. -Gracias, la amo mucho, que descanse. Besos-Se despidió imitando el sonido de un beso. -No hay de que corazón, me cuidas a mi bebé. Te amo también, chao-La llamada terminó y las miradas de asombro no se hicieron esperar. -¿Me podrían explicar que es lo que acaba de pasar?-Replicó Emanuel haciendo puchero-A mi siempre me hace mil preguntas antes de darle permiso a este piojoso.- -Es qué hay niveles-Joaquín sonrió orgulloso poniendo su mentón en alto ganándose un "Oh, vamos Bondoni" de mi amigo. -Esperen, lo que es aún más importante, ¿Qué fue lo que hablaste con mi mamá?-Los nervios y la curiosidad no son buena mezcla si de mí se trataba, pero al ver que Joaquín no emitía ninguna palabra aquellas sensaciones crecieron aún más-Dime, por favor. -Ay, que chismoso eres-Me riñó Textos-Pero sí Joaquín, cuéntanos de qué hablaste con la suegra, digo, con Niurka. -Pues...-Su explicación se vio interrumpida cuando Diego salió del baño. Maldición. -Joaco, creo que se acabó tu papel-Sonrío avergonzado para luego sentarse junto a mí en la cama-¿Qué pasó? ¿Ya le dieron permiso a Emilio? -Ya, solo que este señorito nos estaba contando de una plática que tuvo con Niurka-A Emmanuel no se le escapaba ni una. -Ah, sí. Este...-Bondoni jugueteó un poco con su celular intentando pretender que contestaba un mensaje- Oh, por Dios... ¡Diego, eres un maldito!-Lanzó una almohada sobre la cara del antes nombrado, lo cual causó confusión en Emmanuel y yo. -¿De qué hablas? ¿Qué pasa?-Intenté ignorar la pelea que aquellos dos mantenían, abrí Instagram y una historia de Diego apareció, así que la abrí-No manches, sí te pasaste-Hablé tras ver la fotografía publicada.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Le mostré a Textos lo que había causado la riña entre nuestros amigos y solo pudo soltar un. -¡Dale, con la silla!-Soltó una carcajada. Durante los siguientes minutos fuimos testigos de una pelea entre Diego y Joaquín, en la cual el niño asiático llevaba la desventaja al tener a su contrincante encima suyo intentando ahogarlo con su cojín. -Es suficiente-Me incomodé un poco al ver la posición en la que se encontraban-Calma, Bondoni-Lo rodeé por la cintura para levantarlo. -Tranquilo, mi perro-Emmanuel por su parte se encargó de Diego. -Esto no se acaba aquí-Joaquín intentó liberarse de mi agarre, pero fue inútil-Está bien, suéltame Emilio. -Yo no tengo la culpa de que tu familia sea bonita-Diego no paraba de reír aunque sabía que eso le costaría caro. -Uy no Emilio, ahora te quiere pedalear la bicicleta-Textos entró en acción intentando meter cizaña-Le acaba de decir a Joaquín "bonito", eso si calienta. Solté una carcajada mientras me abalanzaba a sobre mi amigo asiático. Ahí estábamos nosotros, Diego y yo nos encargábamos de nuestra "pelea" a la cual Joaquín se unió también, mientras Emmanuel se dedicaba a observar y de vez en cuando intentaba separarnos. -¡Basta!-Renata hizo aparición desde la puerta-Son unas bestias-Colocó sus manos en la cintura y habló como toda una madre. -El empezó-Diego señaló a Joaquín ganándose una mala mirada de este. -Por cierto, vi tu historia, ¿Era para mi?-Renata parecía coquetearle a mi amigo, lo cual hizo que el mayor de los hermanos se sonrojara de coraje. -¡Renata Bondoni Gress!- -Este... ¿Quieren bailar un rato?-La pequeña intentó desviar el tema, mientras mi amigo enamorado asentía como un tonto y no tuvimos otra opción más que unirnos a la pijamada de las chicas, esto era como una película adolescente.