Su mirada se suaviza sobre la mía y extendiendo un brazo por encima de la mesa llega hasta mi mano entrelazando nuestros dedos.
—Necesito tiempo y tu confianza.
Sonrío tímidamente.
—Tienes mi confianza.
—Gracias.
Nos quedamos en silencio mientras acabo con mi comida ya fría, pero no importa el hecho de que haya desperdiciado tal delicia de almuerzo, sino que todo está bien ahora y podemos llevarnos mejor con Justin. Entiendo, entiendo a la perfección todo lo que pasa por su cabeza en este instante y así como para mí no es fácil que debamos arreglar nuestra relación porque viene una niña en camino, tampoco lo es para él.
Me despido de Jeff agitando una mano desde la puerta de entrada, prefiero poner distancia antes de que las miradas de Justin hacia Brandon puedan tener un efecto así como el de un rayo incinerador. Mi esposo coloca una de sus manos en mi cadera cuando nos dirigimos al coche.
—Como dije antes de comportarme como un idiota —dice colocándose el cinturón de seguridad—, haremos lo que tú quieras.
Volteo el rostro para verlo a los ojos.
—El comercio abre en una hora, ¿qué quieres hacer mientras?
Sus labios se fruncen un poco cuando pone el coche en marcha.
—No lo sé, tú dime.
Me encojo de hombros.
—¿Vamos a casa? Siento los pies a punto de estallar, podemos dormir dos horas y luego ir a por las cosas para Leah.
Su sonrisa hace que mi corazón lata apresurado.
—Me parece estupendo.
Admito que desde que mi vientre está aún más grande siento que mi autoestima roza el suelo, el no poder usar la misma ropa de siempre y tener que dormir de costado o boca arriba hace que se me pongan los pelos de punta, me ahogo cuando duermo hacia arriba y no podría apoyar todo mi peso sobre la panza porque a) No es posible y b) Leah sufriría las consecuencias. Por lo que Justin también ha tenido que adaptarse al hecho de que no me conformo con la mitad de la cama y necesito un poco más de ésta, mi pobre marido duerme en un cuarto de cama, y soportando mis quejas y alborotos, nauseas y llantos durante toda la noche, cuando digo “toda” me refiero a las nueve horas que pasamos juntos en la cama hasta que nos levantamos por la mañana.
—Me parece que es mejor que duerma en el sillón —dice Justin saliendo del baño.
Muevo un poco mi trasero hacia la parte de la cama que me corresponde.
—No me acostumbro a ser tan obesa.
Lo oigo reír cuando acomoda la almohada.
—No eres obesa, tienes un ser humano en el vientre.
Frunzo las cejas.
—Somos obesas, entonces.
Se mete en la cama riendo despacio, se coloca de costado y me observa. Llevo una de mis manos sobre mi vientre.
—¿Qué ocurre?
Niego con la cabeza.
—Creo que a Leah no le gusta que le diga obesa. —Sonrío.
Volteo a ver a Justin cuando coloca su mano al lado de la mía, quito nuestras manos de allí y alzo el pijama para que podamos tener contacto directo con la piel.
—Es agresiva la niña —susurra acercándose un poco.
Tomo su mano y la coloco donde Leah ha pateado por última vez, ella no tarda en repetir el acto haciendo que Justin sonría. Respiro profundo porque sé que cuando hago eso a ella se le ocurre moverse, suelto el aire de golpe y mi hija patea la mano de su padre una vez más haciendo que la panza se deforme de manera extraña.
—¿No crees que es increíble?
—Qué —murmuro.
—Esto, que vayamos a tener una nena.
Le regalo una de mis más sinceras sonrisas, Leah vuelve a patear.
—Estos últimos meses de nuestro matrimonio han sido increíbles —susurro acariciando mi vientre—. Increíbles de la mejor manera, no vuelvas a tocar ese tema que ambos sabemos.
Suspira.
—Nunca acabaré de sentirme mal —murmura.
—Shh… Ya.
Se acerca un poco más hacia mí y rodea mis hombros con dificultad.
—Te amo.
Mi corazón se hace un puño y luego comienza a latir de forma exagerada como si quisiera salirse de mi pecho. La forma en que pronuncia tales pequeñas palabras de gran significado hace que mi cabeza quiera estallar de emoción y que de repente tenga muchas ganas de saltar en la cama gritando que él me ama.
—Yo también te amo. —Inclino la cabeza haciéndome a un lado para poder atrapar su boca con la mía—. Y confío en nuestra relación más que en nada sobre este planeta.
Sonríe sobre mis labios.
—Coincido contigo.
-
¡Voten y/o comenten! 🌹
ESTÁS LEYENDO
Save Me. {j.b}
FanfictionPrólogo Sus manos toman mis muñecas con fuerza obligándome a ponerme de pie, sus ojos buscan los míos cargados de furia y rabia descomunal. Mis manos tiemblan, mis piernas se debilitan al oír sus gritos furiosos y escandalizados. Cierro los ojos com...
