Atentados.
En Hogwarts reinaban la tensión, los chimentos y el pánico. En su corto periodo en el castillo, Ivy nunca había visto algo parecido, siempre le tocaba el grupo de amigos a los que nada fuera de lo común les pasaba y lo único que deseaban era un poco de emoción en sus vidas. Claro que no era el tipo de emoción que estaban buscando, ni siquiera llevaban un mes de clases, ¿Qué les deparaba el resto del año?
Albus y Ivy se hallaban en el sofá de la sala común de Gryffindor, él rodeaba sus hombros con un brazo y ella apoyaba su cabeza en su hombro. Del otro lado, Rose hacia lo mismo, pero con Scorpius. Pese a los quejidos de la Dama Gorda, los chicos entraban siempre que podían; era más seguro para ellos subir a la torre que para ellas ir a las mazmorras y cruzarse a Ignatia. El rubio había sido un gran soporte para Rose, cuidando de que nadie la molestara y secando alguna que otra lagrima.
La pelirroja no podía hablar, sentía el nudo apretando en su garganta y sabía que si lograba tragarlo dolería, se dedicó a recostarse sobre el hombro de Albus y mirar al fuego de la chimenea consumirse; eran los únicos en la sala. Minutos atrás Hugo y Lily habían entrado para leer el cartel sobre la pizarra de anuncios en donde se leía que el viernes habría una visita especial a Hogsmeade por el comienzo del mes de octubre. La pelirroja suponía que McGonagall quería que los alumnos despejaran sus mentes torturadas pensando en otra cosa, como pasar un buen rato con amigos en un día que normalmente seria de escuela. Muchos se alegraron, pero ella no fue parte del festejo, sabía que la directora trataba de que no supieran más de lo necesario, había prohibido que siguieran leyendo El Profeta y cualquier otro medio por el cual salieran las noticias del mundo mágico.
Rose se molestó, por supuesto, ¿Cómo iba a saber de la salud de su padre? Habían protestado, pero no les hicieron caso y era así como habían terminado en aquella triste situación, devastados y con el ánimo por los suelos.
Con respecto a Kurt Van Der Woodsen, no había vuelto a comunicarse con su hija mayor después del ataque a los aurores y ella lo agradecía, la culpa era algo con lo que aun peleaba cada que veía a sus amigos; le seguía a sol y a sombra y no podía siquiera quejarse. Sin embargo, Kurt no se mantendría en las sombras por mucho tiempo y había vuelto a pedirle mas información. Ivy se sentía mal, no quería volver a cometer el error de entregar a Harry y a Ron, se había prometido que pasara lo que pasase, se mantendría en silencio, sin responder.
— Deberíamos ir a cenar –dijo Albus, no solo rompiendo el hielo, sino que también sus pensamientos.
— No tengo hambre.
— Debes comer, Rose –espeto frunciendo el ceño.
— Ivy tiene razón, bajaremos a comer algo y eh... Este bueno, creo que tendríamos que ir al pueblo mañana.
— ¡Cómo te atreves a proponer eso, Scorpius! –se quejó la castaña.
— La mejor forma de sentirte bien es despejándote Rose, podríamos salir un rato.
— Estoy de acuerdo –asintió la pelirroja–. Vayamos juntos, somos un buen equipo.
— Está bien, me parece perfecto –concordó Albus y ella le sonrió. Rose necesitaba salir y dejar de pensar tanto o eso le haría daño en cualquier momento.
— Pero no quiero hacerlo, no quiero caminar, no quiero hablar con nadie, quiero estar sola.
— Entonces te cargare hasta el carruaje, no te hablare ni molestare para que tengas privacidad, pero no te voy a dejar sola –dijo Scorpius, sosteniendo su mirada, Rose se estremeció y se ruborizo, bajando la mirada al suelo–. Tú decides Rose, a la fuerza o por voluntad propia.
ESTÁS LEYENDO
Traiciones [Albus Severus Potter]
Fiksi PenggemarHan pasado dos años desde los eventos que involucraron a la hija de Lord Voldemort y Bellatrix Lestrange con Albus Potter y Scorpius Malfoy. El mundo mágico parecía recobrar su tranquilidad, sin embargo, una entrevista con la joven bruja lo cambiara...
![Traiciones [Albus Severus Potter]](https://img.wattpad.com/cover/222607538-64-k839209.jpg)