Nash:
Cerré los ojos, sintiendo como el viento me pegaba en mi espalda. Desde pequeño le había tenido miedo a la muerte, pero nunca me esperé a que la mía fuese de esta manera: morir aplastado en el suelo después de una caída de varios metros.
Al menos moriría tranquilo, sabiendo que cumplí con mi deber: proteger a mi hermana. Al menos ella estará bien por el momento, y esperaba seriamente que ese chico con mascara apareciera de nuevo. Quizás él pueda derrotarla y salvar a los demás. Ese era mi último pedido: ver a todo el mundo a salvo.
-¿Nash?-preguntó Nadia-¿Estas durmiendo?
-Sí, estoy durmiendo pero aún así te contesto-me reí en voz baja-Sí, aquí estoy. ¿Que pasa?
-Tengo miedo-susurró esta-hay alguien sentado en esa silla.
-¿Donde?-pregunté sentandome en mi cama y echándole una mirada a Nadia, quién estaba en la otra cama.
-¡Ahí!-susurró señalando una silla donde había una sombra rara que parecía estar sentada en él.
Me puse lentamente de pie y agarré mi lámpara, ya que con 7 años aún no tenía un celular. La encendí rápidamente, señalando la silla, pero de repente empecé a reírme.
-Solo es ropa-le expliqué acercándome a su cama-supongo que mañana deberíamos limpiar un poco el cuarto.
-¡Tuve miedo!-dijo esta con lágrimas en los ojos-pensaba que era un demonio malo.
-Igual si fuese un demonio lo habría echado del cuarto-le contesté encogiendome de hombros y poniéndome de pie.
-¡Espera no te vayas!-me pidió Nadia agarrandome de la mano-tengo miedo, quédate conmigo porfavor.
Suspire mientras sonreía y me acosté en su cama, mirándola directamente a los ojos. Esta sonrió con alivió y me dio las gracias en voz baja.
-Si alguien te molesta o te hace daño, dímelo y se las verá conmigo-susurré en tono autoritario.
Nadia asintió y agarró mi mano, mientras cerraba los ojos y empezaba a respirar con más calma. Hice lo mismo y mi cabeza empezó a volverse mas pesada, anunciando que estaba cerca de dormirme yo también.
-¡Awww miralos!-me llegó la voz de mamá a lo lejos-¡Sal, cariño! Yo los tapo y vengo para ver la película.
Sentí como la manta subía un poco y me tapaba hasta el cuello, por lo que sonreí y me dormí por completo.
Abrí los ojos y vi a Nadia y Shane alejarse rápidamente, por lo que deduje que estaba muy cerca de morir. No quería hacerlo, no estaba listo para dejarlos a todos, no estaba listo para ir al infierno, o paraíso. Quería seguir vivo, con mi hermana y amigos, ayudando a la gente rara a salvar el mundo.
-¡Chicos, hoy haremos un trabajo en grupo!-dijo la profesora sonriendo-cada uno se pone en grupo de 4, y ahí les diré que hacer.
-¿Quieres estar conmigo?-escuché a muchas personas preguntar al mismo tiempo a los demás.
Sonreí a Nadia. Sabía que sea cual sea la situación, si teníamos un trabajo en grupo siempre ibamos a estar juntos, menos si era grupos de solo chicos y solo chicas. Miré alrededor, buscando para ver si había alguien más solo, por lo que mi mirada se posó en un chico y una chica.
-¿Ustedes tienen grupo?-preguntó Nadia a las dos personas, que parecían tener 11 años como nosotros.
-¿Teníamos que hacer grupos?-preguntó el chico con el ceño fruncido.
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La Aventura del Zodiaco [PAUSADA]
Aventura¡Leer primero "La aventura zodiacal" antes de leer esta, ya que esta es la segunda parte de mi historia! ¿Que pasa si de un día a otro, 12 signos descubren que tienen poderes, y que tendrán que ir a salvar a su abuelo del lado malo? Asi comienza la...