31.- A veces la única forma de recuperar la estabilidad,es perder el equilibrio

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NATALIA

- ¿Qué es esto Julia?, ¿cuándo lo has encontrado?, ¿has visto a alguien? - pregunté aterrorizada.

- No, lo acabo de ver ahora mismo, no me he cruzado a nadie, pero quería enseñártelo a ti primero. Estaba en la puerta de acceso a la salita.

- No me jodas... son las 8... anoche estuvimos despiertas hasta las 05:37... No oí nada... - hice cálculos intentando averiguar en qué momento podrían haber dejado la nota - quédate con Alba, Julia, no te separes de ella.

- Creo que puedo protegerme sola - intervino la rubia algo molesta - yo quiero ir contigo.

- No es el momento de discutir mis órdenes, Alba - le pedí mientras buscaba mi arma y le colocaba el cargador - Julia, no la dejes salir de aquí y cierra la puerta por dentro. Voy a buscar a los chicos y a hacer una batida por el hotel.

- Pero... - protestó

- Pero nada - respondí sin darle ninguna concesión.

Salí corriendo de allí ,llamando a todas las habitaciones de mis compañeros que, tan pronto les iba informando, cogían sus armas y se distribuían por las zonas que les había indicado.

- Sabela, tú ve a recepción a revisar las imágenes de las cámaras de seguridad y entrevístate con los recepcionistas del turno de noche y de esta mañana por si hubieran visto entrar a alguien sospechoso a deshoras.

- A la orden jefa, voy de inmediato.

Después de más de una hora revisando el hotel palmo a palmo, no vimos nada ni a nadie que nos hiciera sospechar y todas las personas que nos fuimos encontrando, estaban registradas en el establecimiento.

Me encontré con Sabela en recepción, que me informó de que las imágenes de las cámaras estaban dañadas y que había requisado el disco duro para analizarlo, pero no tenía pinta de poder sacar nada en claro.

- Sabe bien lo que se hace, todas las imágenes están encriptadas y el disco duro parece dañado, Natalia - me explicó Sabela con el disco duro ya en la mano - me voy ahora mismo a la sala de trabajo, conectaré el equipo y voy a hacer un análisis e intentaré recuperar lo que pueda, pero no pinta bien.

- Vale, gracias - respondí decepcionada, ya que ese disco duro era mi única esperanza.

Pedí un listado en recepción del personal que estuviera alojado en el hotel y de los trabajadores y ordené a Damion que revisase una por una a todas las personas que salían en la lista, comprobando antecedentes,  domicilios o cualquier dato que pudiera ser de ayuda.

Cuando subí a la habitación en busca de Alba, me encontré con Miriam en la puerta, lista para llamar.

- ¿Qué haces aquí? - Le pregunté intrigada por su llegada tan temprano.

- Buenos días para usted también,  Teniente - respondió irónicamente - he venido a ver a Alba.

-¿Tan pronto? ¿Cuándo has llegado? - insistí.

- Pues... ahora mismo, como puedes ver... ¿Pasa algo Teniente?

- No, nada de lo que deba informarte, ¿sabía Alba que ibas a venir?

- Sí, le escribí un mensaje ayer por la tarde y acordamos que vendría hoy a las 09:30. Me está asustando, en serio.

Cuando fui de nuevo a preguntarle, se abrió la puerta de la habitación y una Alba indignada me miró con desaprobación.

-¿Qué coño haces Natalia? ¿En serio estás interrogando a Miriam? - preguntó furiosa.

- Cállate y no hablemos de esto fuera. Miriam pasa a la habitación, por favor - respondí buscando privacidad.

I GOT YOUR BACKHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora