19.- La angustia es el vértigo de la libertad.

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ALBA

Después de la conversación que había empezado bien y había terminado menos bien, me fui a la ducha para arreglarme y salir con Miriam.

Durante todo el tiempo que dediqué a acicalarme, estuve pensando que tal vez debería cambiar de estrategia y suavizar un poco el tema con Natalia, porque aunque parecía que había habido un acercamiento entre nosotras, al poco daba un revés y salía por patas, por lo que cada pasito que avanzaba, retrocedía 20 más. Lo estaba intentando de todas las maneras posibles, pero me era absolutamente imposible llegar a ella, ya encontraría la manera de hacerlo.

De momento iría a tomar algo co Miriam al local que conocía de mis años de universidad, donde iba habitualmente con mis compañeros de la ingeniería.
No había sido difícil conocer sus gustos porque ella misma estaba cargada de señales y esperaba que me resultase igual de fácil conectar con ella y ganarme su confianza.

A las 20.30 en punto, estaba esperando en la puerta de entrada a la cafetería del campus. Aproveché para echar un vistazo por la zona y hacerme la despistada con el teléfono en la mano, esperando que apareciese alguien que pudiera ser sospechoso, pero nada, la única persona que apareció fue Miriam a las 20.36. Miré el reloj y sonreí, mi teniente le hubiera arrancado la cabeza.

Yo se lo iba a perdonar, porque me trastornaba la imagen de esa leona acercándose a mí con paso firme y sensual, mirada intensa y media sonrisa tímida. Su traje pantalón con chaqueta azul cyan claro, que llevaba sin abotonar y dejaba ver un sexy top lencero negro y más piel de la que mi psique podía asimilar en ese instante, había provocado que mi mandíbula cayese al suelo.

- Hola, perdona el retraso - se disculpó mordiéndose el labio con timidez - he tenido que hacer caja y se me ha echado el tiempo encima.

- No te preocupes Miriam, ha merecido la pena sólo por ver tu "salida triunfal".

Se rió ante mi comentario y me dio un suave puñetazo en el hombro.

- Bueno, a ver, ¿dónde me llevas? - cambió de tema - porque se supone que has averiguado mucho de mí con sólo un par de detalles.

- Ya te lo dije, es una sorpresa, pero sí, creo que te va a gustar. He pedido un Uber, debe estar al llegar.

Nos subimos al coche que en 10 minutos nos dejó en la puerta del local "A&V".

- Creo que me suena el nombre del local - comentó Miriam mientras se bajaba del coche colocándose el pelo de una manera extremadamente sexy.

- ¿Sí? Creo que si lo conocieras lo recordarías, sin duda. Las siglas significan "Acordes y voces" es un sitio donde hay copas, picoteo y música en directo - expliqué entusiasmada - vas a flipar con los artistas que suelen llevar allí, son increíbles.

- Pues no sé, ya te diré cuando lo compruebe - respondió sonriendo.

Entramos al local e informé de la reserva, nos sentamos en una mesa que había cerca del escenario y Miriam pidió una Estrella de Galicia y yo una Heineken.

- Bueno, al menos ahora bebes cerveza de verdad - bromeó cuando me vio tomar mi primer sorbo.

- Hay muchas cosas que no sabes de mí, rizos - continué con la broma.

- Pues habrá que conocerlas, ¿no? - preguntó ahora con una sonrisa enorme.

Parecía que esa mujer seria y distante, no era más que una fachada que se había construido para espantar a los moscardones que la perseguían en el bar.

- Vale, vamos a hacer una cosa,  cada una de nosotras hace una pregunta a la otra alternativamente, responde primero la interrogada y después la interrogadora, ¿qué me dices?

I GOT YOUR BACKHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora