Keileb:
Estaba tan molesto por la intervención de Dylan que no me dí cuenta que justo ahora nos encontrábamos cerca de la entrada al pueblo.
Mis sorpresa fue ver a una persona sentada en el suelo prestando mucha atención a nosotros.
Dylan lo notó y fijo su mirada en ese sujeto, algo extraño de que un simple humano no se sintiera intimidado por su mirada.
No quise que mi amigo iniciará una pelea siendo tan temperamental.
Tan pronto como nos apresuramos a pasar cerca de él.
Su voz resonó, a mi espalda quitándose el gorro de su sudadera.
+. Keileb..+
Giré algo sorprendido por escuchar mi nombre, y al fin lo ví era Frank él que me llamaba.
Dylan por su parte no tardó en preguntarme sobre él.
Sólo le dije que era un amigo cosa que pareció dudar pero igual no me importó.
Regresé mis pasos y me acerque a él saludándolo.
Le pregunté que si quería dar un paseo con nosotros, a lo que algo incómodamente por la presencia de mi amigo aceptó la invitación.
Proseguimos a ir juntos, cuando Dylan se para de la nada.
No comprendí muy bien por qué, pero se disculpó y se marchó corriendo adentrandose de nuevo al bosque.
Frank parecía preguntarme con la mirada el motivo de lo que le pasaba a mí amigo y realmente no sabía porque cambio su actitud.
Ambos mirábamos por dónde se había ido Dylan.
Lo único que se podía escuchar era el canto de las aves llendo en parvadas en dirección al pueblo alejándose del bosque.
Mientras tanto Frank me pidió acompañarlo a buscar un trabajo.
Me contó que había encontrado alojamiento en una pequeña vecindad, y por ello quería empezar a ganar dinero para solventar la renta.
Nos la pasamos de aquí a ya, buscando en cada local una vacante pero al parecer no solicitaban empleados.
El rostro de Frank parecía desganado, y no era para menos habíamos ya visitando siete locales, entre ellos cafeterías, librerías, pequeñas tiendas comerciales e incluso en el mercado dando como resultado algo triste.
El último lugar en podíamos poner un poco de fe era un bar que recién habían abierto, por lo que nos comentaban las personas que anteriormente visitamos, ahí si estaban solicitando trabajadores.
Con una palmada en el hombro trate de animarlo.
-. Recuerda que todavía no se acaba esto, la esperanza es lo último que muere.-
No sé porque me mira así, lo dije mal o qué. No deja de prestarme tanta atención.
+.Sabes.. me recuerdas a una persona especial, él siempre decía eso.+
Vaya creo entonces no funcionó mi ánimo hacia él, ahora hice que se pusiera nostálgico.
-. Bien.. supongo esa persona era genial, deberías poner en práctica sus consejos y no darte por vencido.-
Mis palabras lograron lo que quería, sacarle una sonrisa.
Lo empuje para que avanzará, apresuramos el paso y al fin llegamos al bar.
Frank parecía un niño, se encontraba muy nervioso, así que me decidí por ser el que hablará.
Entramos al lugar y quedé impresionado, nunca había entrado a un bar.
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El mate de la alfa
Lupi mannari-. No puedo creer que tenga la mejor suerte. Te esperé por mucho. « ¡No te dejaré ir!» .- ................................................ Una historia de un alfa mujer que por obra del destino, su mate es un humano que encuentra v...
