Cap51

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Nana:

Me dí cuenta que algo le pasaba a Kei desde que entró a casa y ahora mismo se él por qué.

Bajé rápidamente para encontrarme con mi niña Lunev y un joven muy atractivo que a juzgar por lo que se ve debe tener la misma edad que Keileb.

Lo qué más me inquieta es esa sonrisa tonta que al parecer solo es fingida por qué no expresa no lo que realmente es, al menos de que yo este viendo mal.

Esos dos llevan las manos entrelazadas, pero el rostro de mi pequeña no parece realmente feliz.

Sus olores se mezclan perfectamente dando tranquilidad pero no sé no me terminan de convencer.

Lunev me presenta al joven llamado Jayden como su pareja predestinada y ordena a la servidumbre arreglar una habitación para él.

Ese joven es moreno, con cabello lacio de color negro, un cuerpo bien entrenado a juzgar por la camiseta que trae muy pegada para mí gusto, y una mirada de ojos café claro.

No es por presumir pero Keileb es se ve mucho mejor, dejando de lado de que él aunque no muestre con ropas ajustadas sus atributos es muy atractivo, y esos ojos verdes que derriten a cualquiera con tan solo una mirada.

Sé que no debe juzgar a ese muchacho pero si pudiera cambiar las cosas desearía que el joven que agarra la mano de mi niña fuera Kei y no ese jovencito.

Entiendo el porqué de su cambio de humor tan repentino.

Me dejó llevar por mis pensamientos y olvidó que los tengo en frente.

Lunev parece darse cuenta, y me pregunta algo molesta.

+.¿ Te desagrada algo Nana?.+

Vuelvo a la realidad y me percató de que nunca me había hablado así antes.
Le respondo.
-. Nada Alfa.-
Y me mira algo sorprendida ante mi actitud.

Aquél joven se aleja para dirigirse a la habitación que le indica una de las mucamas.

Yo me alejó de ahí, metiendome a la cocina siendo seguida por ella a mi espalda.

Ve que empiezo a guardar las cosas y no me detiene entonces le preguntó.
-. Alfa disculpé, ¿Quiere algo?.-
Ella al parecer se da cuenta de mi tono y me responde algo en enfadada.

+. Así es, quiero que dejes de hablarme así, buenas noches Nana.+

Sale disparada del lugar y me quedó sola, empezó a guardar todo cosa por cosa en la cocina, cuando veo a Keileb traer la bandeja en sus manos aún llena.

El me mira disculpándose y me ayuda a guardar lo restante.
Veo su rostro algo rojo al parecer a estado llorando en su habitación, no sé que es lo que pasa pero ahora él se a ganado mi apreció.
Juntos terminamos y al fin nos vamos a dormir.

«No sé que es lo que pasa pero cada vez que te veo me recuerdas alguien muy preciado que ya no está conmigo»
♣♣♣♣♣♣

El mate de la alfaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora