Frank:
Mi ubicaba en la parte trasera de la casa, donde solo dividían del lugar barras metálicas y un montón de arbustos.
Honestamente supuse que tendrían más seguridad como la parte delantera.
Mi vista cayó en aquel ventanal con luz encendida, y el pequeño brazalete volvió a sonar, me agache para sacarlo.
Mientras proseguía trate de sacarme la capucha, en aquel balcón parecía como si estuviera una persona mirando hacia acá.
Una sensación cálida, como si fuera familiar.
Cuando quise ver quién era.
Puf!
¿No había nadie?
Volví a colocarme la capucha, tomé impulsó y trate de subir a las barreras para poder pasar sobre ella y saltar del otro lado.
*Shit
~Como pude logré pasar del otro lado~
Este cuerpo es demasiado débil, le falta un poco de ejercicio, en momentos como este, extraño el mío.
En mi mente, seguía diciendo tonterías cuando tropecé con una piedra.
Un sonido extraño se escuchó después de mi emotiva caída.
Mi cuerpo había caído encima de unos arbustos, mi cara estaba totalmente besando el suelo.
Trate de recuperar la compostura como si nada, ni yo me había dado cuenta de lo que tenía enfrente.
Largas líneas perpendiculares color dorado formaban un gran muro.
Traté de tomarlas con la mano, pero me detuve en seco.
Me eche para atrás y tomé una roca del suelo aventando la hacía el muro.
Apenas tocó el pedazo las líneas.. y ... pues bueno, lo raro fue que si pasó del otro lado.
¡¡Siendo cenizas!!
*Joder
Mis ojos brillaban del asombró y un poco de temor.
Ya que pues mi cuerpo ahora mismo era humano, de haber sido esa roca no quiero ni imaginar.
Era increíble como está casa era impresionante eso no había duda.
Y el dueño probablemente podía compararse como un buen rival.
Tuve que volver a trepar por las barras y pues regresar a la parte donde había comenzado.
Me escondí cerca de la entrada, cuando los ví.
Era aquel jovencito al que le había perdonado la vida.
¿Qué hacía aquí?
¿Acaso ese lord era el que quería desatar la guerra? ¿Que conexión tenía?
Me quité la capucha y la escondí entre los arbustos, lo único que tome conmigo fue ese brazalete.
Estuve unos minutos observando la entrada, cuando me percaté del relevó de los guardias.
Por la brisa nocturna que se podía sentir sabía de antemano que un era temprano.
Mis párpados empezaron a pesar.
~ No recuerdo que durmiera mucho en mi forma natural, pero estando en este cuerpo que usado todo el día de ayer y hoy, es inevitable que me empiece a sentir cansado~.
¿Por qué justo en estos momentos me tienen que afectar las debilidades humanas?
Traté de mantenerlos los ojos abiertos, seguí con la mirada ha aquellos guardias que se retiraban hacia lo que parecía ser una habitación de descanso dentro de la casa.
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El mate de la alfa
Werwolf-. No puedo creer que tenga la mejor suerte. Te esperé por mucho. « ¡No te dejaré ir!» .- ................................................ Una historia de un alfa mujer que por obra del destino, su mate es un humano que encuentra v...
