Cris:
Quería arreglar las cosas con ese chico, que al parecer ni Lunev sea dado cuenta que es más importante de lo que se imagina para ella.
Pero como siempre mi suerte no puede estar mejor nótese el sarcasmo. Mi mate es un chico que al parecer no tiene el valor de aceptarme o aunque me causé un dolor muy fuerte que pueda acabar con mi vida rechazandome de una buena vez y para colmo ni siquiera puede ponerse de acuerdo con su lobo.
Jay mi lobo parece algo apagado desde que vimos como reacción cuando nos vio.
Durante el desayuno quise no prestarle atención, suficiente tuve con su aparición en el cuarto de ese chico “keileb” si no mal recuerdo su nombre. Dejé que todos se marcharán al terminar, quedando solo ya que algo de tranquilidad no me vendría mal.
Fui a mi habitación cambiándome de ropa, con la idea de poder tener un paseo que pueda alegrarme el día, quien sabe y pueda encontrar a viejos amigos que hace tiempo ya no los veía, temiendo que a lo mejor ya ni se acuerden de mí.
Salí de mi habitación listo para avisarle a Lunev que me desaparecería unas horas. Iba tan distraído que por poco y arruinó su momento, en este instante se encontraba algo ocupada con aquel chico.
Una sonrisa se me dibujó, realmente era una escena demasiado romántica.
A un que ese chico no tenga olor a kilómetros se nota que está detrás de mi amiga. Decidí dejarlos solos, intruduciendome al bosque.
Pasé un buen rato recordando mis travesuras en este lugar, hace como 10 años que me fuí de aquí y no a cambiado nada.
Me cansé, y proseguí con mi ruta hacia el pueblo. Mucha gente al verme se sorprendía aunque a mí parecer no eh cambiado en nada sigo igual.
Entre a una cafetería que conocía muy bien su nombre era “Soul Cristal”, durante mis primeros días al llegar a la manada aquí fue dónde conseguí a mí primer amigo. Me preguntó que habrá sido de él su nombre era Danielle Duarte y desde que me fuí perdí contacto.
Me senté en una de las mesitas a esperar a que tomarán mi pedido, este lugar si que acaparaba chicas muy guapas sin duda algunas. La mayoría de los clientes era chicas que oscilaban dentro de los 17 a 25 años algunas lobas y otras humanas.
Y ahora mismo sabía porque, la persona que vino a tomar mi pedido era un chico muy atractivo ya entendía el porque habían muchas chicas, a cada paso que daba las miradas lo seguían, siempre hay que aceptar la belleza de todas las personas, uno no podía negar que ese chico estaba demasiado bueno, aunque obvio también yo tuve una buena aceptación entre ellas, no por nada desde que entre no dejaban de mirarme.
Además de que no creo que sea muy común ver a chicos aquí, digo quien iba querer venir si había un chico al que traía coladitas a todas las que se encontraba en la cafetería.
Pedí el batido que mi amigo siempre me aconsejaba que pidiera y desde entonces se convirtió en mi favorito.
Lo raro era que en ninguna otra cafetería le encontraba.
El chico que tenía enfrente al parecer me miraba algo confundido porque ni siquiera había ojeado el menú y ya había pedido ese batido.
Algo apenado me respondió:
+. Disculpa pero eso no está en el menú. Igual si podemos hacerlo, si me espera unos minutos se lo preparó.+
Me quedé estático, ¿ Cómo que no estaba en el menú?
Ese mocoso me había tomado el pelo desde hace mucho.
Al parecer me apareció un tic en mi ojo derecho, por que aquel chico lo notó, su mirada grisácea me analizaba.
Esperen un minuto ojos grisáceos.. oooh si que estaba muy cambiado su cabello estaba pintado de azul y se veía que hacía mucho ejercicio por su cuerpo bien tonificado, la cara de playboy siempre la atenido.
-. ¿Danielle?.-
Ese chico frunció el ceño y me contestó:
+. ¿Tú eres?.+
No podía creerlo ese mocoso ni siquiera me había reconocido y para rematar me había metido sobre ese batido.
-. ¡Mocoso mentiroso! Encima ni te acuerdas de mí.- fingí que me salía llanto.
Él al verme se puso nervioso tratando de “consolarme”.
+. ¿Cris?¿ Eres tú?.+
-.¿Quién más podría ser? Daaaa.-
El me miraba sin poder creelo dejando soltar una carcajada.
+. Tonto!! No puedo creer que este aquí.+
Sin previo aviso me abrazó el imbecil.
Creo que hicimos mucho revuelo en la cafetería que si de por sí teníamos miradas sobre nosotros, ahora parecía que le llamaban la atención a mi amigo para que volviera al trabajo.
Finalmente después de obtener mi batido, lo dejé en paz para que no lo regañaran por mi culpa.
No sin antes ponerme de acuerdo para salir en su día libre y platicar de todo.
Llendo de una vez a casa rezando porque no hubiera ningún problema al llegar.
******************************
«Tener un verdadero amigo que apesar de los años no se olvide de ti es lo mejor que te puede pasar»
ESTÁS LEYENDO
El mate de la alfa
Loup-garou-. No puedo creer que tenga la mejor suerte. Te esperé por mucho. « ¡No te dejaré ir!» .- ................................................ Una historia de un alfa mujer que por obra del destino, su mate es un humano que encuentra v...
