Cap38

1.8K 150 6
                                        

Keileb:

Empecé a dar vueltas, por alguna extraña razón no podía acomodarme en la cama.

Mm mi cama, era suave y acogedora, pero el caso no era eso,¡estaba en mi cama! ¿Cómo llegué a mi cama?.

Abrí mis ojos acostumbrándome a la luz y dando por hecho que estaba justamente en mi habitación.

Mi cabeza empezó a doler y lo recordé, ayer me encontraba en el bosque en compañía de esa loba, se bien que no fue un sueño, fue real.

Mis ropas estaban algo sucias por sentarme en el tronco y recargarme en ese árbol, y aunque fue tan solo ayer aún tenía un poco de tierra encima.
Me acomode en la cama, recordando todo el día de ayer que pase a lado de Lunev, me hubiese gustado parar el tiempo para no llegar a esa fiesta sorpresa y verla con ese chico, mis ojos se cristalizaban y mi pecho dolía.

Estaba tan ido que ni siquiera me di cuenta cuando alguien entró a mí cuarto.

Nuestras miradas se miraban desafiantes y ahí está esa persona.

-. ¿Tú?¿Qué haces aquí?.-
Al parecer mi voz no ocultó mi molestia al verle.

+. Buenos Días para ti también.+
Mostraba una sonrisa que no me causaba ni una pizca de gracias.

«De nuevo ese chico que acaso nunca se va ir de aquí..
Aaaaah deseo que se vaya de una buena vez.»
-. No veo lo bueno de este día contigo aquí.-

+. Okey.. creo que no te agrado, perdón por lo de ayer, ella es solo mi amiga si te alegra saberlo, me llamó Cristian Wood, pero puedes decirme Cris.+

Extendió su mano hacía mí, y tuve que corresponderle, sigue sin agradarme pero no por eso no tengo educación.

Sus palabras me habían golpeado fuertemente el rostro sin que lo supiera, era demás obvio.

( Nooooo... Aaaaajj todos se dan cuenta sin que yo sé los diga, pero la persona que me interesa ni siquiera lo nota. ¡Qué dicha! Mmm.)

-.Mi nombre es Keileb.-

Al parecer él dejó de escucharme mucho antes, por sus facciones estaba atento a la puerta.

Y bumm se abrió sin previo aviso dejando a la vista un par de ojos amarillos que no dejaban de ver nuestras manos unidas.

«Okey.. esto era raro»
Cris al parecer lo notó y deshizo ese apretó de manos algo apresurado.

Lo último que mis oídos pudieron escuchar fue su leve voz despidiéndose y salió sin más.

Esa mirada amarillenta que me observaba desvaneció rápidamente al ver a Cris salir de mi habitación, convirtiéndose en ese azul característico de él.

~ Dylan parecía algo distraído desde que ese chico se fue.~

Dylan al fin notó mi presencia y mi mirada acusadora, era mi amigo y sabía que algo le pasaba.

Me mandó por un tubo en el primer intento que quise preguntarle, cambiando de tema cada vez hasta que al final decidimos bajar al comedor.

Justamente ahí ya se encontraba todos solo faltabamos nosotros dos.

Mi desayuno transcurrió muy tranquilo charlando con Dylan y con Nana.

Aunque algo me causaba nerviosismo y un malestar que apenas se formaba en mi estómago, siendo el causante unos bellos ojos avellana que no dejaban de verme, siendo demasiada atención más de lo habitual. *¿Habré hecho algo?*

§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§

Alfa Lunev:

Anoche estuve dando demasiadas vueltas a la posibilidad de que sea él.
Pero a la vez se que no puedo hacerme falsas ilusiones, desearía que fueras tú, y a la vez tengo miedo de que si lo eres no pueda protegerte como debe ser.

Al parecer estabas tan concentrado en el desayuno que dudo mucho que haya notado que estaba en la mira.

Mm me preguntó realmente: ¿Quién eres Keileb?
Hay cosas que no se de ti, y al parecer también existen varias cosas que ni tú mismo lo sabes.

*Shit* Se dió cuenta de que le prestaba mucha atención.
Terminó el desayuno y salí volando al jardín necesitaba aire fresco.

Me acomode en una pequeña banca, en ella yacen varios de mis recuerdos más hermosos, mamá y papá dejaban  sus cargos al entrar a casa, en este preciso jardín se olvidaban de todo, y solo se concentraban en mi, muchas veces hicimos picknic's familiares al igual que muchos más momentos preciados que me dejaron aquí.

Aquí ya no eran el Alfa y la luna de la manada “luna Sky”, simplemente eramos una familia común y corriente.

Una lágrima recorrió mi mejilla derecha sin mi permiso, tanto así que no me di cuenta cuando su mano me la limpió sin previo aviso.

+. Ey! Tranquila bonita así está mejor “ sonríe”...
El mundo tiene que ver ésta belleza que tengo justo a mi lado no lo crees. +

Mi corazón no deja de bombiar al sentir que no ha apartado su mano de mi rostro.

Mis mejillas están ardiendo, ahora mismo debo de estar colorada.

¿cómo es posible que hagas que mi cuerpo reaccione así?
Sus ojos verdes no apartan su vista de mi, no puedo permitir que él vea eso, dejó que mi cabello caiga en mi cara velozmente, así no podrá verme.

-. Keileb.. gracias eres un chico increíble ya lo sabías cierto.-
No dudó más y lo abrazó.

(“ Eres el chico más dulce que eh conocido, si no eres mi mate no me importa, lo único que quiero es saber que tu estas bien y eres feliz, aunque no sea conmigo, yo siempre te estaré cuidando jamás estarás solo”.)

†††††††††††††††††††††††††††††††††

Quiero saber porque no eres como los demás humanos, tú eres especial.★

El mate de la alfaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora