Jin y Jimin estaban frente a frente, en un silencio sepulcral que podría calificarse como tenebroso.
Jimin tras el escritorio de su madre, en un intento de sentirse seguro y protegido, casi el "Jefe". No quería ser una minoría, un simple individuo participe de los informes de un Psicologo, queria ser él quién tuviese el contro de todo. Solo él podía salir del hoyo en el que cayó por su propio pié.
Jin le había dicho que esta no seria una consulta cómo todas las demas, que seria como una plática entre amigos pero con el arreglo de privacidad.
Como si fuse a confesar sus pecados ante el padre, todo bajo el secreto de confesión.
-Bien Jimin, durante nuestras sesiones debes de saber una cosa. Cuando estoy frente a ti, cuando los 2 sabemos que es tu hora de consulta, dejo de ser tu amigo. Soy tu doctor y tu mi paciente, así que puedes contarme todo lo que quieras sin el temor de que alguien mas vaya a saberlo. ¿Estas de acuerdo?.- Jin parecia una persona totalmente diferente. Sabía cómo interpretar o diferenciar su papel de amigo/doctor, era algo que Jimin no podía dejar de admirar.
Ciertamente, a diferencia de los otros doctores, Jin le daba demasiada confianza y eso que aún no lo estaba tratando.
-Estoy de acuerdo.- musitó temeroso, tragandose el nudo en su garganta que comenzaba a formarse.
-Antes de empezar por el principio de todo, quiero que me cuentes. ¿Cuál fue el incentivo de hoy para que un Psicologo te tratara?.- El omega escribía sobre una libreta todos los comportamientos de Jimin, desde sus movimientos con las manos hasta como desviaba la mirada.
Jimin carraspeo.
Tenia hambre, pero ahora le daba algo de miedo comer cualquier cosa.
-La comida.- confesó apenado, agachando su cabeza para intentar ocultarse.
-¿La comida? ¿No estas teniendo una buena relación con la comida?.- Jin mantenia su vista fija al cuadernillo, intentando que Jimin no se sintiera juzgado con su mirada.
Podia sentirlo temblar a pesar de la distancia, su respiración se escuchaba pesada y seguramente estaba apretando fuertemente los puños.
-Creo que no. A-antes de conocer a Yoongi y-yo...
-No tengas miedo de contarmelo, es bueno sacar todo lo que estas reteniendo.- apoyó Jin, sonriendole cariñosamente para que pudiera expresarse libremente.
Por el semblante nervioso y pálido de Jimin facilmente podia deducir de lo que estaba hablando, pero buscaba que el omega lo dijera por su cuenta.
Era parte del proceso el desahogarse y aceptar tus errores.
-Solía tener ataques de ansiedad y m-me lastimaba los brazos y las p-piernas. B-busqué en interner otras alternativas y... la comida me pareció buena opción.- movió sus manos con nerviosismo.
Ahora se sentia observado, como si todo el mundo se burlara por lo patético que era.
Podia escuchar la risa maliciosa de ese niño en su infancia, cuando le dijo que sus mejillas parecian dos pelotas a punto de reventar, o esa vez que lo empujó a un charco de lodo para recalcarle lo cerdo que se veía en color rosa.
Queria rascar sus brazos o arrancarse un cabello para distraerse, pero no podia, no debía.
-¿Y te sentías mejor después de comer?.- Jin necesitaba preguntar aquello, a pesar de no gustarle el aspecto que su amigo estaba tomando era casi rutinario preguntarle todas esas cosas para inspeccionar sus reacciones y ver hasta que punto se debe de tratar.
-N-no, era satisfactorio al principio. No comía durante todo el día para comer todo lo que quería, pero después se volvió un circulo vicioso del cual no pude salir. C-comía enormes cantidades de comida y l-luego...
-Tranquilo, no te presiones tanto Jimin. Haz dado un gran paso al contarme lo que te sucedía con la comida, es comprensible. Me gustaría decirte que fue una buena opción a comparación con autolesionarse, pero eso seria mentira. ¿Desde hace cuanto que no tienes esos ataques de ansiedad y recurres a la comida?.
-N-no lo se exactamente, pero reconozco que dejé de tenerlos muy seguido desde que conozco a Yoongi. Él realmente es... increíble.- sus ojitos brillaron de a poco, esbosando una tímida sonrisa al recordar la paciencia que el Alfa le tuvo en ese entonces.
Jin continuó anotando esas pequeñas partes, algo temeroso por la siguiente pregunta.
Consideraba a Jimin alguien muy fuerte, sincero y de buen corazón, pero también comprendía los problemas que cargaba sobre sus hombros que no le dejaban avanzar con normalidad.
-¿Tuviste alguna mala experiencia hoy con la comida?.
-Si, esta mañana, mientras desayunaba.
-¿Quieres contarme?
-La comida se-se volvió enorme a mis ojos. E-era... monstruosa. Me daba miedo verla o comerla, sentía que yo habia tomado esa enorme cantidad de comida, cómo si ya supiera que iba a sufrir un ataque y-y fue... horrible.
Necesitaba escapar de esa sensación agobiante, se sentía como un enfermo sin remedio, un fenómeno con el cual nadie quería relacionarse.
Jin lo estaba tratando bien, era amable y comprensible, pero no dejaba de ser un Piscologo "más". Aún le asustaba ser participe de alguna investigación loca o que lo usaran como ejemplo para explicar su trastorno.
No se sentía a salvo.
Quería entrar por su propio pié al armario y quedarse ahí por un buen rato, al menos hasta que pudiera calmar los latidos inestables de su corazón.
Jin detuvo sus apuntes, con una idea en mente para comenzar desde cero para tratar los problemas de Jimin. No estaba conciente aún de todo el daño que el omega cargaba en su mente. No quería guiarse por las cosas que Yoongi le habia dicho, era un profesional ahora y tenia la intención de sanar los malestares socioemocionales de Jimin.
-Es suficiente por hoy, Jiminnie. Puedes retirarte y, cuando todos estemos con menos presión, me gustaría hacer una sesión familiar con tus padres.- la voz de Jin era coml una suave caricia para el alma, tan limpia y pura que daban ganas de cerrar tus ojos y dormirte ahí mismo. Ciertamente eso le daba algo de tranquilidad.
Ambos omegas se pusieron de pié para tomar rumbo hasta la salida, topandose con un alfa preocupado y curioso.
Yoongi había estado buscando a Jimin por todos lados, preguntandole a sus amigos por él a la par de Namjoon que preguntaba por Jin.
Cuando encontró a la señora Park y le preguntó por el paradero de los omegas, esta solto una risita y se limitó a responder que estos estaban algo ocupados en su oficina.
Y no se equivocaba.
Jin y Jimin salian con un semblante serio de esta misma, con Jin abrazando por los hombros a Jimin mientras le susurraba lo valiente que habia sido.
Lastima que Yoongi estaba tan cegado de preocupación que no se puso a analizar bien las cosas.
-¿Estas bien Minnie?.- preguntó Yoongi, tomando la pequeña mano del omega para acariciar el dorso de esta.
Jimin tenia las mejillas rojas y los ojos vidriosos, pero manteniendo una leve sonrisa en la comisura de sus labios.
-Si hyung. Todo estará bien a partir de ahora...
Un pequeño Cap de regalo.
Queria comenzar ya con el tratamiento psicologico de Jimin.
Cuidense!
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El Rarito De Los Park
Fanfiction~¿Serías el Alfa de nuestro hijo? ¡Te pagaremos! ~¿D-Disculpe? Park Jimin es un omega de clase económica alta. Desde pequeño a estado encerrado en su casa y no a salido nunca en su vida. Min Yoongi es un Alfa, trabaja como repartidor de comida rápid...
