Sus manos tiemblan ligeramente por el repentino nerviosismo matutino. Hoy es el "gran día", una beca completa esta en juego y su futuro en la música también. Él sabe que no debe estar nervioso, sobre todo por la maravillosa tarde/noche que pasó al lado de Jimin; acompañandole y ayudandole a calmar los llamados desesperados del omega. Es consiente de las arcadas que amenzan al borde de su garganta, por lo que no puede evitar correr al baño mas cercano y descargar todo.
Algo así fue cuando ayudó a Jimin por primera vez, quitandole el enorme bote de helado y sujetandole de los hombros cuando el menor se arrastró por el piso del baño para poder vomitar.
Aquello le hizo reir inconcientemente, pensando que ahora el se veía igual de patético.
Se tomó su tiempo, lavando sus dientes y llenando su boca con chorros de agua del grífo, haciendo que el asqueroso sabor matutino desapareciera para ser reemplazado con el suave aroma de su dentrifico.
Su pijama infantil fue retirada de su propio cuerpo y colocada delicadamente en el sesto de la ropa sucia, procediendo así a entrar en la diminuta ducha del baño de su casa.
El agua caliente recorrió sus temblorosos musculos y le permitió descansar unos minutos, sientiendose reconfortado y cálido al instante. No le agradaba la idea que, debido a ese matutino baño, el aroma a canela y chocolate desapareciera de su cuerpo, pero necesitaba ducharse para el magnifico día.
La espuma del jabón paso por su cuello y brazos con rapidez, dando seguimiento a una cantidad considerable de shampoo sobre su negro cabello.
Justo el dia anterior Jimin se habia ofrecido a ayudarle con su tinte de cabello, amando las pequeñas caricias que el omega sentado entre sus piernas ofrecia.
Cuando todo su cuerpo fue enjuagado, cerró la llave con rapidez y cogió de la repisa una de las toallas grises que tiene siempre a la mano.
Volvió a colocarse solo el pantalón de pijama junto a su ropa interior, saliendo sin camisa del baño en dirección a su habitación.
Sobre la cama se encontraba, nada mas y nada menos, que el costoso traje que la madre de Jimin le regaló hace mucho; siendo este el obsequio mas costoso y preciado que tiene.
Agradecia a la madre luna que justo hiciera suficiente frío para no sentirse incómodo o sudar con el traje puesto.
El unico par de zapatos formales que tiene estaban en la entrada de la casa, recién pulidos por el mismo la noche anterior.
No sentia la necesidad de usar maquillaje, por lo que solo procedió a lavarse su rostro como de costumbre y aplicó un poco de crema hidratante, el viento frío de la mañana siempre le resacaba la piel.
Cerró la puerta de su habitación con llave, quitando su pijama y procediendo a colocarse la camisa blanca del traje.
Camisa. Pantalones. Corbata y saco.
Todo fue colocado con éxito, haciendole sentir un gran hombre de negocios. Sintió como su cuerpo se ajustaba a la perfección en el elegante traje, esto producto del constante ejercicio que hizo durante meses.
Colocó la mochila del escritorio justo sobre sus hombros, y recogiendo con sus propias manos la carpeta negra que contenia sus partituras.
Estaba emocionado, euforico y nervioso.
Tenia una mezcla de sensaciones parecidas a las que Jimin le hace sentir.
Cuando bajo apresuradamente por las estrechas escaleras, se sonrojó cuando su madre le alagó e hizo comentarios fuera de lugar sobre su aspecto formal.
-¡Pareces un novio esperando por su omega en el altar!.- gritó la omega eufórica, llenando de lapiz labial las pálidas mejillas de su hijo.
Yoongi se removió incómodo, riendo de vez en cuando por lss pequeñas cosquillas que su madre le hacia durante el abrazo en el que estaba atrapado.
-Mamá, me avergüenzas.-refunfuñó apenado, sientiendo su rosto arder ante las repentinas muestras de afecto.
Su madre se detuvo con emoción, señalando sorpresivamente el desayuno que estuvo preparando desde temprano.
Panquekes.
Eso solo le hizo sonreir como un niño, recordando cuando su madre le preparaba aquello cada vez que tenia una presentación o un concurso de música.
-¡Mis favoritos!.- agradeció con felicidad, rellenando su plato con todos los panquekes posibles y así atiborrarlos de nutella y jarabe de maple.
Su madre le acarició el cabello como solía hacerlo años atrás, acercandole una taza de café amargo puesto que seria muy infantil entregarle una malteada de chocolate acompañada de aquellos popotes en forma de gafas que Yoongi amaba usar.
El alfa dió un sorbo a la oscura taza, admirando el sabor amargo del café natural y para nada soluble que su madre suele preparar por las mañanas.
- A veces siento que tienes 10 años y no 21, eres mi pequeño todavia.- la omega se sienta a la par de su hijo, apretando maternalmente sus mejillas y dejandole comer todo lo que le plasca, no sin antes cubrirle el costo traje con un delantal de cocina. Conoce a su hijo, y casa vez que come panquekes termina haciendo un desastre en su ropa.
-Yo siempre seré su bebé.- contesta Yoongi con un infantil puchero.
En eso, su padre baja con su caracteristico pantalón negro y una camisa de vestir en color verde aqua, la ropa "formal" que suele llevar al trabajo todos los dias.
Da los buenos días con una sonrisa, apreciando lo formal y guapo que su hijo se ve el dia de hoy.
-¡Nuestro pianista estrella!.- saluda con emoción, tomando desprevenido al Alfa y zarandeandolo por los hombros. Ambos rien, contagiando a su madre y los 3 terminan en una cariñosa sinfonia de risas.
-Estarán en el festival, ¿verdad?.- pregunta con ojos de cachorrito y las mejillas llenas de los deliciosos panquekes.
-¡Pero claro! Tu padre trabajara medio turno y yo adelanté mi dia libre. Estaremos apoyandote en primera fila.- responde su madre, tendiendole una servilleta para que limpie el desastre de miel que se a formado en las comisuras de sus labios.
La acepta gustoso, poniendose de pié para lavar su plato y taza que acaba de usar. Nadie le a pedido hacerlo, pero lo siente como algo necesario y rutinario; una costumbre de educación que le inculcaron desde pequeño.
Retira el delantal que su madre a puesto anteriormente sobre él, dejandolo en el cajón de siempre y lavando sus manos para terminar sus cortas labores en la cocina.
Camima hasta la mesa, dandole un beso de despedida en la mejilla a su madre y un "choca los cinco" con su padre. En ese corto saludo siente como su padre deposita algunos billetes en su mano, los mira confundido sin tener idea del porque.
-No pensaras ir en bicicleta a la escuela con ese costoso traje puesto, usa ese dinero para pagar un taxi.- contesta ante el rostro confuso que su hijo mayor mostraba. Le guiña un ojo jugetonamente, dandole palmaditas de apoyo en la espalda y entregandole personalmente la carpeta de partituras que casi dejaba olvidadas en la mesa.
Acepta orgulloso, haciendo una reverencia completa a sus progenitores.
Hoy tiene esa sensación de que algo extraordinario va a pasarle, y nunca a desconfiado de su intuición.
-¡Haré que estén orgulloso de mi!.- Confiesa aún en su reverencia, enderesandose y despidiendose una última vez.
Justo al cruzar la puerta de su hogar, y tomar su teléfono para llamar a un taxi, un mensaje de Jimin aparece en su pantalla haciendole sonreir como idiota.
Mi lindo novio 💜
-Yoonie, da lo mejor de ti hoy y siempre. Siempre serás el mas talentoso para mi, nunca dudes de tus habilidades ni de lo que eres capaz.
Con cariño, su Jiminnie.
Enviado 7:35 a.m
Ahora todo cobra sentido. Su buen presentimiento tiene nombre y es nada más que Park Jimin.
Su lindo novio 💜
Este es solo un pequeño capitulo de todo lo que les espera en el especial del dia lunes.
Disfrutenlo mucho y esperen todo el drama que se va a armar.
ESTÁS LEYENDO
El Rarito De Los Park
Fanfiction~¿Serías el Alfa de nuestro hijo? ¡Te pagaremos! ~¿D-Disculpe? Park Jimin es un omega de clase económica alta. Desde pequeño a estado encerrado en su casa y no a salido nunca en su vida. Min Yoongi es un Alfa, trabaja como repartidor de comida rápid...
