~¿Serías el Alfa de nuestro hijo? ¡Te pagaremos!
~¿D-Disculpe?
Park Jimin es un omega de clase económica alta. Desde pequeño a estado encerrado en su casa y no a salido nunca en su vida.
Min Yoongi es un Alfa, trabaja como repartidor de comida rápid...
La pequeña Olivia seguia de visita en casa de los Park y aquello le gustaba mucho, su primo era alguien muy solitario y eso no era bueno. Su presencia hacia sonreír a Jimin y gracias a ello siempre buscaba un modo para que sus padres le dejaran ir y quedarse; además siempre terminaba llena de regalos y dulces al final de su estadía.
Justo ahora jugaban a disfrazarse, ella portando una linda diadema de maripositas y Jimin repleto de calcomanias y una capa. Cualquiera pensaria que el omega era un inmaduro, pero en realidad solo le gustaba sonreír y jugar con Olivia.
-¡Quiero ver a gatito!- gritó decidida la pequeña, comenzando a brincar en el piso acolchonado del cuarto "especial", aquel lugar en donde tuvo suceso su primera pijamada.
-Tu tienes mas ganas de verle que yo.- respondió jugetón, sonriendo enternecido ante los pucheros que olivia hacia.
-¡Llamalo!- ordenó demandante, apuntandole acusatoriamente con su "varita mágica".
Jimin rodó sus ojos cansado, tomando su teléfono de la mesita para enviarle un mensaje a Yoongi. Tal vez él podría llegar un poco antes que los demás.
Habian planeado una reunion hace algunos dias, justo cuando la hermana de Hoseok pasaba su último día en el hospital. Básicamente solo querian estar todos juntos y pasar el rato, solo para desestresarse y divertirse.