Cuando despertó estaba esa sensación en su cuerpo de que sería un mal día.
Se sentía demasiado ansioso e inseguro, todo daba vueltas y no dejaba de pensar en cosas sin sentido.
Sentía esa característica falta de aire, el dolor punzante y constante en su cabeza se hizo presente.
Las ganas de llorar lo inundaron y no sabía por qué, solo quería acurrucarse en su biblioteca y tranquilizarme con el olor a libros viejos.
Nada lograba calmarlo y sus medicamentos ya no estaban.
-Cierto, mamá me los quitó. ¿debería volver a viejo hábito? - Había empezado a tener una adicción con sus pastillas y sus padres optaron quitárselas, era la mejor opción que pudieron encontrar
Su lobo le decía que parara, pero simplemente no podía. Quería quitarse esta asquerosa sensación de encima y poder pasar su sábado tranquilo pintando otro cuadro o leyendo un libro más.
Llamó al restaurante de siempre, las hamburguesas siempre lograban calmarlo un poco solamente.
Ni siquiera recordaba cuanta comida asquerosa había pedido.
En la espera se terminó tres botellas de agua de golpe, solo quería algo que lo distrajese.
Cuando estaba logrando conciliar el sueño, el timbre de la casa sonó con insistencia, no tuvo que caminar mucho para ver quién era, de todos modos, se había quedado dormido en el sillón.
Observó por la cámara de seguridad y tras el enorme portón se encontraba un chico pálido con un casco de motocicleta.
Alfa.
Ábrele a alfa.
Nunca había interactuado con alguien, pero su semblante calmado y nervioso le hizo querer hablar despacio, siempre con algo de temor y duda.
- ¿Q-quién es?
El chico guardó silencio y dijo algo que el zumbido en sus oídos no le permitió escuchar, divisó la bolsa de comida entre aquellas pálidas manos y supuso en sus adentros que era el repartidor.
Solo abrió el portón oscuro y esperó a que cruzara el jardín.
Tras la puerta se encontraba el más lindo y raro Alfa que haya visto jamás.
El intento de obtener sus hamburguesas fue más largo de lo que pensó, en especial cuando olvidó su cartera y tuvo que subir de nuevo hasta su habitación.
El aroma de ese Alfa hizo que se detuviera en el último escalón.
Huele Rico.
Él es nuestro Alfa.
¿Mi omega estaba burlándose de mi acaso?
Cuando volvió con el dinero, su madre estaba parada frente a la puerta que daba al jardín, ni siquiera se atrevió a mirar hacia afuera.
Pagó su comida, tomó la bolsa marrón y volvió a subir por las escaleras.
él ya sabe dónde esta la puerta.
Para su mala suerte, su madre le obligó acompañar al raro Alfa hasta la puerta.
Ya había decepcionado muchas veces a su madre, no pierde nada con acompañar al pálido chico hasta la puerta.
🍫☕🍫☕🍫☕🍫☕🍫
Ahora estaba en su habitación, escondido tras el armario comiendo hamburguesas mientras lloraba sin motivo.
Escuchó a su madre golpear la puerta desde el pasillo, por suerte esta se encontraba cerrada y trabada por una silla.
-Jiminie... ven a ver una película con nosotros.
No tenia ánimos de nada, estaba bien ahí donde estaba. Escondido en el armario de su cuarto.
-E-estoy b-bien mamá- Dijo hipando, con la voz echa un desastre- S-solo es un pequeño ataque. E-estoy bien, D-diviértanse.
Tapó su boca, ocultando un sollozo lastimero que brotó desde el fondo de su garganta.
Me doy asco a mi mismo. Pensó tristemente.
-Te odio Jimin.- habló para si mismo, metiendo un puño de papas a mi boca.
-Me odio.
Ahora devoraba la tercera hamburguesa.
-¡Me odio tanto! ¡Me odio!
Genial Jimin, ¿otra vez recurrirás a rascar tu brazo constantemente?
Continuó llorando el resto de la tarde, encerrado con la última hamburguesa de la bolsa.
Abrazó la bolsa de papel, tras todo ese aroma a grasa y aceite se encontraba un leve toque de café y menta.
El recuerdo del aroma de aquel Alfa logró calmarlo un poco, logrando que pudiera dormir tranquilo.
Durmió en el armario la mejor siesta de su vida, para después correr al baño y expulsar toda la basura que había consumido.
Necesitamos a ese Alfa.
Alfa bonito.
Mío, grrr.
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El Rarito De Los Park
Fanfiction~¿Serías el Alfa de nuestro hijo? ¡Te pagaremos! ~¿D-Disculpe? Park Jimin es un omega de clase económica alta. Desde pequeño a estado encerrado en su casa y no a salido nunca en su vida. Min Yoongi es un Alfa, trabaja como repartidor de comida rápid...
