Regalos

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La canción no tiene un mensaje para el capítulo, pero era la que estaba escuchando al escribirlo y me pareció bonita compartirselas uwu.

🐨☕

-Justo ahora te vez como un idiota.- dijo el alfa, hundido en risas escandalosas que llamaban la atención de las dependientas en el centro comercial.

-¡No me dejas pensar Namjoon!.- le gritó Yoongi, aún estresado sin saber a donde ir.

¿Qué se le regala a un chico que lo tiene todo?

Pues ahora estaba descubriendolo.

Esa mañana despertó con la noticia de que ya casi era navidad, y el no tenía ningún regalo especial para su Minnie, cosa que le molestó pues ahora su lobo le estaba reprendiendo cual niñito que a echo una travesura.
Le pidió a Namjoon que le acompañase y le diera su opinion, pues es un romántico de primera y siempre sabe que cosas escoger. Ya tenía los regalos para sus padres, y tal vez algunos que otros para los señores Park, pero para su Minnie...

-¡¿Qué le doy Namjoon?! Te juro que tengo un bloqueo mental asqueroso y no me deja pensar.

Habian echo una improviasada parada para descansar en las bancas centrales del centro comercial, argumentando que sus pies dolian pero en realidad solo estaba esperando que la inspiración le golpease en la cara.

Namjoon se dejó caer a su lado, comiendo animadamente el vasito con helado de Yogurth y observando alrededor las tiendas deparamentales.

-¿Por qué no le compras juguetes?.- le ofreció Namjoon, señalando la jugueteria al final del pasillo y donde una botarga de patitio disfrazado de santa claus entregaba cupones de descuento.

-Jimin no es un niño, ¿por qué juguetes?.- preguntó rendido, odiandose a si mismo por no saber que regalarle al omega.

Jimin era especial, y merecía un regalo especial como él.
Algo no necesariamente grande pero si significativo, algo que lo caracterizara y que al abrirlo sus ojitos brillaran de felicidad.

Dios. Cómo ama sus ojitos brillantes de emoción.

Namjoon codeó su hombro, llamando su atención al instante.

-Creo que a Jimin le gustarian los juguetes, después de todo extraña su infancia. Por lo que sabemos es que Jimin siempre estuvo solo, y tal vez solo quiere algo infantil para que sea feliz.- como siempre, Namjoon era un amigo muy sabio y sentimental.

-Juguetes.- lo dijo en voz alta, pensando en que tal vez tenía toda la razón.

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Cuando terminó de pagar el bonito regalo de aquella enorme jugeteria, además de escoger algunos peluches mas, se sintió realizado como alfa.
Esperaba que aquel bonito regalo hiciera feliz a su omega y le ofreciera una bonita sonrisa sincera.

Namjoon salió tras de él, cargando un peluche de Koala que planeaba darle a Jin pues este se encontraba sencible todo el tiempo, y ahora al estar enlazado sentia las emociones de su omega a flor de piel.

-Jin esta feliz.- soltó de pronto, abrazando con cariño al koala de felpa.

-¿Cómo sabes que está feliz?.-preguntó Yoongi confundido, encaminandose a la cafeteria para ordenar un americano.

-La marca me esta transmitiendo todas esas emocio...-

-¡¿Marca?! Wow wow wow... mas despacio amigo, ¡¿Lo marcaste?!.

Felicidades Kim Namjoon, arruinaste la sorpresa de navidad.

-Tarde o temprano tenía que pasar, además ya tengo todo planeado para cuando nazcan los cachorr.-

-¡¿Cachorros?!

El café de Yoongi terminó en el suelo por la impresión, manchando el piso del centro comercial, parte de su ropa y llamando la atención de las personas que pasaban por ahí.

-Oye Yoon... no es para tanto.

-¡¿Qué no es para tanto?! ¡Marca, cachorros! ¡¿Cómo no es para tanto?!.-gritó histerico, algo abrumado por la repentina noticia y la forma tan bizarra en la que de entero de todo.

Podria jurar que sentia el pulso de su acelerado corazón retumbarle en los tímpanos, y eso que él no era el que estaba esperando cachorros o había echo una marca.

Namjoon trato de tranquilizarlo para poder explicarle su plan de vida, pero simplemente su amigo seguía bloqueado ante tanta información.
Por lo que terminó dandole una bofetada y ordenando otro café igual, además de pagar una propina extra a la agradable alfa que recogió todo el desastre del suelo.

-Me golpeaste.- de quejó como gatito enfuruñado, sobando su mejilla izquiera que pronto se tornaria rojiza.

Namjoon se rió en su cara, recogiendo los cafes del mostrador y encaminandose a la salida  del centro comercial.
Ya dentro de la camioneta, mientras acomodaban las bolsas de regalos y encendian la calefacción, Yoongi se mostraba mas tranquilo y comenzaba a respirar con normalidad.

No lo culpen, jamás pensó que llegaria el día en el que sus amigos comenzaran a formar los lazos lobunos con sus parejas y estuviesen planeando su futuro tan pronto.
Bueno, el seguía viendo a sus amigos como  chiquillos de 16 años, ignorando que todos pasaban de los 20 años y eran adultos "casi" responsables.
La imagen de Jimin con su marca y esperando cachorritos se le vino en la mente, enloqueciendo a su lobo que simplemente estaba completamente de acuerdo con la idea.

Tal vez pronto...

En cuanto Jimin se dignara a contarle sobre aquel problema que habia notado una semana atras, pero sin presionarlo.
Queria ser merecedor de aquella importante información en su momento.

Namjoon encendió la camioneta, comenzando el viaje a casa de Yoongi para dejarle descansar.

-Voy a graduarme el siguiente semestre Yoon, tengo ofertas de trabajo y una de esas es en la compañía del señor Park. Me ofreció un buen sueldo, mejor de lo que esperaba. Estaba ahorrando para comprar un auto nuevo, pero prefiero invertirlo en un departamento para vivir con Jin.

Yoongi se mantenía sereno, escuchando con emoción todos los planes que su amigo tenia en mente.
Le admiraba tanto, que fuera tan capaz y maduro para tomar decisiones grandes y continuar avanzando. Que Jin siempre estuviese junto a él en esos planes le parecía magnífico.

-¿Entonces es un echo?.-preguntó con ilusión, notando su casa al final de la cuadra.

-Es un echo. Probablemente comienze a ver departamentos a inicios de año, y empieze a trabajar medio tiempo junto al señor Park hasta graduarme.- respondió con una sonrisa, aparcando en la acera de enfrente para dejar hasta la puerta de su casa a Yoongi.

El alfa tomó sus compras, además de su vaso de café, y abrió la puerta del auto con una lentitud agradable.
Se giró para ver a su amigo, sintiendo todo esa sensación de orgullo al verle tan decidido y feliz con sus planes.

-Estas creciendo muy rápido hyung.- le dijo con una sonrisa, acomodando su bufanda roja.

-Hace mucho que no me decias hyung.- rió bajito, mostrandole sus oyuelos.

-Ahora te lo mereces, eres un gran hyung. Lamento haber reaccionado así hace rato, fue algo tan repentino que simplemente yo...

-No te disculpes Yoon, pronto te pasará lo mismo y empezaras a madurar.

-Que la madre luna no quiera.- ambos se carcajearon, sintiendo esa calidez en sus corazones al ser tan unidos.- Solo espero que ningún plano se te pierda en los pasillos de la compañía Park, algún otro alfa los encontrará por ti y te olvidaras de mi.

-Eso jamás Yoon. Ya deja de decir esas cosas que siento cómo si me estuviera muriendo o algo.

-Jajaja, de acuerdo. Gracias por traerme, prometo guardar tu secreto.- cerró la puerta de la camioneta, despidiendose con una sonrisa y la mano alzada.

-Gracias Yoon, que pases felices fiestas.

-Igual tú amigo... igual tú.




















*Modo Soft*


El Rarito De Los ParkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora