¡Ese es nuestro Alfa!

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La mañana de Park Jimin fue algo difícil, sobre todo a la hora de querer utilizar el baño. Levantarse fue un dolor de trasero, literalmente. Y el regresar a la cama para acostarse fue aún peor.
Las suaves fermonas de Yoongi le picaban en lo mas profundo de la nariz, haciendole sentir seguro y protegido en su pequeño nido de sencibilidad.
Estaba hambriento y excitado, los supresores eran muy pocos para desperdiciarlos y faltaban 2 horas mas para que Yoongi volviese.
Comenzaba a sentirse sencible, triste y desesperado. Le necesitaba consigo y este simplemente se vistió, duchó y se despidió como si nada. No estaba enojado, entendia perfectamente que Yoongi no podia descuidar sus estudios solo porque él estaba en celo, pero le gustaria aunque sea recibir una llamada de su parte. Un indicio de que no habia sido algo de una noche.

Aquellos pensamientos le estaban atormetando y consumiendo ante la desespersación, pero desaparecieron rápidamente y fueron suplantados por pensamientos cariñosos.

"¡Park Jimin! ¡¿quieres ser mi novio?!"

No pudo simplemente evitar no reirse. Sonrió como idiota enamorado y sintió sus mejillas arder al recordar como el Alfa le habia pedido tan extrañamente ser su novio.
Usualmente los alfas piden a los omegas que, pues, sean sus omegas. Sin embargo Yoongi fue diferente, le pidió especificamente ser su novio, algo más íntimo y bonito.

¿Cursi?

Totalmente. Pero le encantaba, le gustaba que el alfa fuese alguien "blandito" y comprensivo, que no se haya dejado llevar por el instinto y que supiera como cuidarle y protegerle durante el acto.

Toda clase de cosas paseaban por su mente, haciendole ignorar la presencia de su madre justo en el marco de la puerta.

-Vaya, debió ser algo rudo para que no puedas ni levantarte a desayunar. ¿Te marcó?- habló su madre entuciasmada, importandole poco que su hijo prácticamente perdió su virginidad.

Que su madre fuese tan descarada solo le hizo reir en voz alta, sin contener una sola carcajada y luego arrepintiendose cuando sintió la punzada de dolor en su espalda baja.

-¡¿No puedes ser mas considerada mamá?! ¡acabo de perder mi virginidad y me duele el cuerpo hasta el alma!.- contraatacó entre risas, aceptando gustoso la bandeja de comida que su madre puso con cuidado sobre la cama.

-¿qué esperabas de mi? Tu madre rebelde solo quiere saber que tan duro te dieron anoche.

-¡Mamá!

-Ya, ya. No te esponjes y bebe esto, te ayudará con el dolor. También come un poco y llama a Yoongi. Tu padre quiere hablar con él.

-¡¿Qué?!

No pudo decir nada más, su madre ya habia abandonado la habitación para cuando entró en razón.
Tendria que mensajear a Yoongi, pero lo primero era pedirle algo a Jin y Taehyung.

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La mañana estaba transcurriendo con tranquilidad en la hermosa universidad de seúl.
Los alumnos caminaban de aquí para allá, preparando el area donde el festival estudiantil se haría acabo.
Yoongi estaba, especificamente, ayudando en el auditorio de su facultad. Dando los últimos retoques a los adornos del escenario y terminando de colocar los aislantes de sonido en los camerinos trsd el telón.
Todo estaba pacífico y perfecto, hasta que ya no.

-¡Yoongi!

El grito de Jin le asustó, haciendole soltar las carpetas que cargaba con dificultad.
Volteó en dirección a la puerta, encontrandose con sus 5 amigos de pié frente a esta.
Las miradas acusadoras de los omegas y las orgullosas de los Alfas solo le hacian sentirse mas confundido de lo que ya estaba.
Por eso, la mejor opción, fue mirar directamente a Hoseok; justo en el centro de la formación amistosa.
Aquel solo le dirijía una mirada neutral que le transmitió confianza, mucha confianza.

El Rarito De Los ParkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora