El agua tibia corria sobre mi pálido cuerpo, tranquilizando las súplicas de mi lobo.
Sentía mi cuerpo mas robusto y fornido, incluso unos centimetros mas alto. Es normal que el cuerpo de un Alfa cambie un poco por su celo, pero este cambio se estaba volviendo mas doloros con el pasar de los años.
Los primeros celos, después de presentarne como un alfa, habian sido normales y poco molestos gracias a los supresores. No buscaba un omega porque ninguno me interesaba en lo absoluto, todos eran aburridos, sin chiste o carisma, nada talentosos y simplemente sus aromas me mareaban o me parecian desagradables.
Hasta el año ante pasado las cosas se volvieron dificiles, mi lobo aclamaba a aullidos fuertes la presencia o el cariño de un omegan, pero terminaba ignorandolo y tomando otro supresor... hasta que se negó a aceptarlos. Los supresores dejaron de hacerme efecto hace 1 año, solo me ayudaban un momento pero luego desaparecia el efecto, haciendo que tuviera los peores dolores de mi vida.
Pero eso estaba por cambiar, justo ahora.
Al salir de la ducha me vestí con la ropa mas cómoda y calientita que se encontraba en mi armario, las noches frias empezaban a hacerse notorias y era normal despertar a media noche debido al frío si no te arropaste bien.
-Ahg... l-lobito, porfav-vor dejame dormir.
Realmente estaba cansado, queria dormir aunque sea unas horas pero los planes de mi lobuno Alfa eran diferentes.
Jimin.
Quiero a Jimin.
Repetía mi lobo infantilmente, corriendo en circulos y persiguiendo su cola animadamente.
-Si lo llamo... ¿e-estaré tranquilo?
No lo pensé 2 veces, antes de tomar el teléfono y llamar al omega precioso.
Divisé mi mochila, recordando el pequeño regalo de ayuda por parte del peligrisaseo. En un arrebato de posesión, abrí la mochila sin cuidado, sacando de esta el lindo sueter amarillo con aroma a Canela y Chocolate. Delicioso y exitante.
Abrazé la prenda con fuerza, dejando mi teléfono en algún lado de mi cama; sin importarme si Jimin habia respondido a mi llamada.
Inhalé ondo el aroma del sueter, soltando un suave gruñido de satisfacción; seguido de un gemido al sentir las sabanas y la manga del sueter rozar con esa zona de mi cuerpo.
-Jiminie~
Dije en voz alta, disfrutando del roce suave de mi pijama gris y frotando mis piernas juntas.
Sentia su respiración volverse pesada e irregular y su cuerpo estaba más caliente que la temperatura normal, pero lo que realmente no le dejaba pensar era el aroma de aquel sueter.
Retiró su propia camisa y la lanzó en algún lugar de la habitación, para suplantar la prenda por el sueter amarillo; de ese modo sentía como si Jimin le estuviera abrazando.
Una leve punzada le hizo recordar el problema entre sus piernas.
Aquellos pantalones comenzaban a apretar y molestarle en su entrepierna.
Miró hacia abajo, encontrandose con el enorme bulto atrapado en sus pantalones, incitandole a tocarlo y acariciarlo un poco para aligerar su sufrimiento.
Aunque sea difícil de creer... nunca se habia dado placer así mismo, pero habia algo en su mente que le incitaba a hacerlo ahora; que ese era el momento indicado.
Hazlo~
-Ugh... mierda.
Posó su dedo delicadamente sobre sus pantalones, solo para asegurarse y darae a saber así mismo que, efectivamente, tenía una palpitante y dolorosa erección entre sus piernas.
Dió una leve caricia con su dedo índice, sintiendo una descarga de placer que le recorrió de pies a cabeza.
-¿Estaria mal tocarme pensando en Jiminie?-habló en voz alta para si mismo.
Y, cómo si fuera una orden, su mente se atrevió a divagar en sus recuerdos hasta llegar al día de su segunda entrega en casa de los park.
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El Rarito De Los Park
Fanfiction~¿Serías el Alfa de nuestro hijo? ¡Te pagaremos! ~¿D-Disculpe? Park Jimin es un omega de clase económica alta. Desde pequeño a estado encerrado en su casa y no a salido nunca en su vida. Min Yoongi es un Alfa, trabaja como repartidor de comida rápid...
