Capítulo 33: Tú y yo somos un nosotros.

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ADVERTENCIA:

ESTE CAPÍTULO CONTIENE ESCENAS CURSIS QUE PUEDEN (O NO) ESTAR MAL ESCRITAS, ESPERO ME DISCULPEN POR ESO YA QUE NO ME SALEN BIEN ESE TIPO DE ESCENAS ;-; warevah, ENJOY.

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 (Emma)

Semana dos. Día cinco.

 

-        ¡Muevan sus traseros, gente, debimos irnos hace cinco minutos! – exclamó Will desde el otro lado de la puerta del baño.

Por tercera vez consecutiva, golpeó sus nudillos contra la puerta un par de veces.

-        ¡Ya vamos! – le informó Ryan mientras subía la cremallera de sus jeans.

Ahora yo tenía un short blanco gastado y Ryan usaba jeans negros un poco rotos.

Salimos del baño y Will cantó un “Aleluya” muy desentonado. Mia estaba sentada con las piernas cruzadas sobre mi cama, tenía un blue jean corto, Vans con diseño de The Avengers y una camiseta blanca.

-        Will, por milésima vez, ¡No sabes cantar! – dijo Mia divertida.

-        ¡Me lastimas! – Will se hizo el ofendido.

-        ¿Quieren dejar su crisis de relación para después y poder hacer lo que sea que vayamos a hacer? – preguntó Ryan con aire de diva.

-        ¿Qué te pasa? ¿Tienes un problema? ¿Tú tienes algún problema conmigo? ¿Ah? Arreglemos esto, entonces ¡Éntrale, princesa, éntrale! ¿Tienes miedo? Vamos ¡Pelea, cabronazo! – Mia estaba dando pequeños saltos hacia adelante y atrás con los puños en alto.

Ryan la miró raro y se paró detrás de mí. Solté una carcajada.

-        ¿Y si dejamos esta pelea de locos para después y nos vamos? – sugirió Will intentando escapar de este momento tan extraño.

-        Vamos. – dije entre risas.

Estábamos caminando por las calles de Denver, todos estábamos juntos, nadie más adelante que los demás. ¿Por qué estamos juntos? Porque Mia y Will querían un “Día familiar” entre nosotros así que iríamos a almorzar, al parque (por millonésima vez) y cenaríamos Dios-sabe-que en la habitación.

-        ¿Qué quieren almorzar? – preguntó Mia.

-        Comida. – dijo Ryan.

Todos le dimos una mirada incrédula y le golpeamos en la nuca.

-        ¡Ouch! ¿Y eso por qué? – dijo con el ceño fruncido.

-        Por pendejo. – dijo Will.

-        Por creerte la gran cosa cuando la cagaste. – dijo Mia.

-        Porque es divertido. – respondí.

Ryan me fulminó con la mirada.

-        Después no te quejes cuando te haga maldades.

Le mostré la lengua.

-        ¿Y si comemos pizza? – sugirió Will.

-        ¡Si! Amo a esta cabecita por ese tipo de ideas. – Mia despeinó a Will y este se sonrojó.

El Asesino de mi HermanoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora