CAPITULO 47 : Amanda

199 15 1
                                        

Entramos a la cafetería buscamos un buen lugar y nos sentamos - ¿Pido por ustedes chicas? - pregunto mi amigo, las dos dijimos que si y el desapareció - ¡Te cuento algo rápido antes que venga Romeo! - susurro Cata de repente le hice una seña que si - hoy tuve cita con el médico por que tengo un atraso - mis ojos se ensancharon como plato - no pongas esa cara Amanda que me vas hacer reir, todavía no se nada en 3 días me entregan los resultados - siguió hablando mi amiga - ¡Está bien!...¿Que vas a hacer si estás embarazada? - pregunté preocupada - lo vamos a tener, la idea de ser padres jóvenes nos encanta - respondió sonriente, creo que nose si pensaron bien las cosas, un bebé da mucho trabajo y ellos están en la universidad no va hacer fácil. Pero bueno respeto su decisión y los apoyo al cien porciento, cuando estaba por hablar llega Romeo acompañado de alguien pero como tenía una gorra no ví bien su rostro hasta que están más cerca - ¡Hola Cata! - dijo Matías saludando a mi amiga.
Estoy en shock no me esperaba verlo, no sé cómo actuar ni que pensar pero algo tengo seguro que fue el peor de los recuerdos de en el  pasado. Mirarlo a los ojos me remueve cada escena vivida cada desprecio, cada lágrima que derramé por el - ¡Hola Amanda! - tiene el descaro de saludarme  mirándome a los ojos, esos mismos ojos que mil veces mire con amor. Está totalmente cambiado se dejó una leve barbita no me gusta pero tengo que admitir que le queda muy bien ¿Amanda que mierda estás pensando? Recobra la compostura ¡Por el amor de dios!  ya tienes una vida hecha en la cual eres feliz, no voy a dejar que vuelvan esos sentimientos que un día guardé en una caja muy al fondo de mí corazón - ¿Amiga? - interrumpió Cata la pelea que tenía en mi cabeza - ¡Que! - respondí - es muy bonita la cafetería...¿Hace cuánto esta aquí? - cambié de tema ignorando el saludo de Matías, no quiero hablar con el. No puedo ni verlo - ¡Gracias!..yo elegí la decoración, Hace 2 meses que abrimos - contesto Matías - ¡¡¡Me voy!!! - solté casi gritando estoy por colapsar necesito respirar un poco, me levanté de la silla y termine saliendo afuera de la cafetería lleve mis manos a mi cara - ¿Estás bien? - quitó mis manos y veo a mi mejor amiga - no lo estoy...¿Que hago aquí? - dije confundida - vinimos a comer - soltó Cata - de todas las cafeterías que hay aquí justo a la de Matías me traes, tú más que nadie sabes nuestra historia yo no quiero verlo - ella no respondió se quedó en silencio - ¡Está bien olvídalo!..ya se me hace tarde tengo que ver a mi familia - seguí hablando aún más punzante que antes - Amanda déjanos llevarte...¡Por favor! - asentí con la cabeza y se fue a buscar a Romeo.
Todo el trayecto hasta la casa de mi padre estuvimos en silencio salvó una que otra palabra que cruzaba con Romeo, cuando salí del auto Cata bajo también - espera Amanda, no puedo verte enojada conmigo - dijo angustiada - ¡Perdón por actuar así!..es que nose ver a Matías no estaba planeado - conteste sincera - lo sé, fue cosa de Romeo ir a esa cafetería, el pensó que estando los cuatros juntos disfrutaríamos...no fue con intención de lastimarte lo siento - hablo explicándose Cata - ¡Está bien no fue su culpa!..yo Exageré un pocos la situación - sonreí y ella hizo lo mismo - te puedo hacer una pregunta - me dijo sería - si - respondí intrigada - ¿que sentiste al reencontrarte con Matías?.. porque actuaste súper raro sacando que también lo ignoraste - pensé un poco antes de hablar - removió muchos sentimientos que tenía guardados y hasta lo que yo sabía los había olvidado, fue volver a sentir ese amor odio que tenía hacia el. Pero bueno un poco lejos de eso ahora porque los dos tenemos nuestras vidas - trate de dejar bien en claro que yo no siento nada más por el - sin darte cuenta hoy demostraste todo lo contrario a lo que dices - me contestó con un punto sólido no supe que decir me dejó reflexionado - ya tengo que irme ¡te quiero Amanda! Nos vemos mañana - soltó Cata y me abrazó, los despedí agitando la mano hasta que se fueron de mi rango visual, me volví hacia la entrada de mi antigua casa toque timbre - No lo puedo creer hija estás aquí - dijo mi madre sorprendida - ¿Que haces aquí? - conteste enojada - Pasa y te contaré - dice y me adentré a la casa de mi padre llegando a la sala veo a una mujer alta y refinada, con una copa de vino en la mano estaba hablando con un hombre, que por supuesto no  conozco va a a ningún de los presentes conozco - ¡Amanda que sorpresa hija! - dijo mi padre me abrazo fuerte - ¿Donde esta Alex? - pregunto curioso - está de visita en casa de sus padres - respondí - cariño que bueno que vienes, yo iba a ir a verte porque quería que conocieras a Renata mi esposa - ignoro totalmente lo que dije y que mierda pasa acá se volvió a casar sin decirme, está mi madre aquí parecen amigos no entiendo nada y me urge una explicación - ¿Porque nunca me dijiste que te casaste? ¿Y que hace ella aquí? - antes de contestar mis preguntas lo interrumpe mi madre - yo también te quería presentar a Francisco mi novio - ¡¡Cállate!!.. tu no me interesas - grité - Amanda no le hables así a tu madre - dijo con severidad mi padre agarre mi valija y subí las escaleras a mi antiguo habitación.
Que gran bienvenida a casa que tuve,  necesito descansar y aclarar mis pensamientos con respecto a todo, opté por ducharme y dormir un poco. Después de una o dos horas creo yo, me levanté a comer algo con el disgusto de ver a Matías y luego lo de mis padres no preve bocado alguno.
Antes de bajar me puse un vestidito lila con mis sandalias negras de plataforma, ya estoy lista para ir a la cocina ojalá esté Sara la súper extraño, que raro  se me hizo  no verla - ¡¡Sarita!! - grite suave entrando a la cocina pero nadie me respondió encontré a mi padre sirviéndose café y a su lado está su esposa que no me acuerdo su nombre - ¡Hola hija! - saludo mi padre - ¡Hola!..¿Sara dónde está? - pregunte cortante - la despedimos,  era una señora mayor ya no sirve - contesta la acompañante de mi padre, el ve mi cara y le aprieta el brazo con disimulo para que no siga hablando - ¿Quieres que le diga a Carmelo que la traiga? - pregunto serio - no, está bien - estaba apunto de salir de la cocina pero tenía que decir algo antes - ¡No me quedaré aquí, me iré a un hotel! - mi padre no dijo nada solo confirmo con la cabeza. No pensé que mi llegada aquí sería está revolución de cambios brutales mi padre se caso y ni siquiera me dijo, no solo eso mi madre ahora es su gran amiga estoy en un mundo paralelo o que. Lo que más me enfurece es que a Sara la despidió esa insulsa mujer.
Abrí la puerta de mi habitación y me decidí a organizar mis cosas para irme - ¿Puedo pasar? - pregunto mi padre como no respondí el entro - Amanda no te vayas recapacita - en serio quiere que me enoje - no me digas que recapacite cuando estás casado y no me dijiste entre otras cosas como por ejemplo que no está Sara - levanté mi valija - lo sé hija pero no sabía cómo abordar ese tema contigo tenía miedo de perderte, y respecto a Sara la llamaré de inmediato para que regrese a trabajar - soltó apenado - entiendo, pero igual me iré a un hotel - lo abracé - Carmelo está a tu disposición - menciono mi padre. salí de la habitación derecho a la puerta principal cuando ví al chófer ya preparado, subí al auto le indique que antes quiero ir a cierto lugar a comer porque en verdad estoy muriendo de hambre  ya eran las 20:30 pm y desde que llegué no comí - ¿La espero aquí señorita? - dijo Carmelo - ¡Si! - afirme y salí del vehículo.
La cafetería estaba cerrando sus persianas así que me aproximó casi corriendo - ¿Ya está cerrado? - pregunte y Matías se dió vuelta me miró sorprendido - en realidad si, pero por ti puedo hacer una excepción - respondió con una sonrisa, busque la primera silla y me senté los empleados  se estaba llendo así que quedamos solos los dos - ¿Que quieres ordenar? - grito desde la cocina - lo que tú quieras - grite de igual manera - ¿Tienes hambre verdad? - pregunto riendo - ¡Si mucha! - respondí, no se que hago aquí aparte de que de la comida creo que  tengo que admitir que tenía que volverlo a ver, se que me contra digo  desde que llegué. Pero estar a su lado me da seguridad y a la vez rechazo es muy difícil para mi explicar lo que siento .
En unos 7 minutos veo venir a Matías con dos bandejas - ¡Listo!.. espero que te guste  - dijo - espero que tú me acompañes - solté por lo bajo - para tu suerte yo tampoco he cenado - dicho eso se sentó en frente mío, la comida se veía deliciosa fui la primera en probarla  - ¿Está rico? - pregunto el a lo que yo solo afirmé con la cabeza, luego de unos minutos terminamos y el decidió traer café con algunos bocadillos dulces - pensé que no te volvería a ver más por la reacción de hoy  -  soltó al extenderme el café - solo vine por la comida - conteste y sonreí a lo que el también hizo. Que vergüenza nose no que MIERDA digo, esto no explica porque estoy aquí y en verdad no tengo una respuesta clara todavía - Amanda te debo unas disculpas por el  daño que te hice en el pasado - me dijo mirándome a los ojos fijamente - ¡disculpas aceptadas!...ahora cambiemos de tema - conteste incómoda por esas disculpas repentinas, que bueno que se dió cuenta que me lastimo demasiado tarde igual pero en fin que más ahora. Quien diría que ahora  estemos hablando como dos personas adultas bueno después de mi colapso infantil, se siente agradable conocer a este nuevo Matías - ¿Tienes novio? - pregunto de repente - si ¿Y tú estás con alguien? - también quise saber - No - contesto cortante - ¿Porque? - se puso nervioso por mi segunda pregunta - Porque yo sigo amando a una sola persona - no me gustó su respuesta ¿A Quien ama? Que estoy haciendo me indigna que no me diga nada más, quien es ese  alguien que  pudo amar tanto que no se la olvida, está claro que esa mujer no soy yo abra pasado  su tiempo con tantas mujeres que miente o ese alguien es Eva, sin dudas es ella y nadie más.
- ¡Estás hermosa!.. extrañe ver esos ojos - hablo de nuevo Matías, no dije nada me quedé en silencio me descolocado un poco - ¡no hagas eso!  - dije punzante - ¿Hacer que? - pregunta desorientado - decirme cosas bonitas para endulzarme, te advierto que ya no soy esa niña estúpida que caía en tus mentiras Matías - abrió los ojos sorprendido - no quise ofenderte Amanda, pero es que no puedo evitar tener enfrente a el amor de mi vida y no decirle nada ¡discúlpame! - soltó efusivo cuando terminó de pronunciar las últimas palabras me levanté de la silla me incliné hacia el y lo bese nuestros labios se desconocieron por unos segundos hasta que se aferraron con deseó, años que no se tuvieron que se extrañaron - ¡¡No puedo!! - grite en un susurro cuando    me separé de el - ¿Porque? - pregunto y se paro de la silla - estoy con Alex yo..no puedo hacerle esto -   dije tratando de respirar con normalidad - no está aquí el no se va a enterar - soltó convencido - pero yo si lo sabré Matías, me tengo que ir - camine con paso rápido hacia la salida pero el me alcanzó y me detuvo se acercó a mi, puso su mano en mi cintura y plantó un beso en mi labios que de apoco subió más y más de nivel quiero empujarlo pero mis manos no lo hacen pero envuelven su nuca  tirando lo más hacia mi Quiero resistirme con todas mis fuerzas a este sentimiento que  hace acelerar mi corazón, nuestras prendas quedan en el suelo desparramadas por todo el lugar sus manos parecía que dibujaba mi cuerpo era placentero notar el como se extrañaron nuestros ser.
Después de ese desliz nos incorporamos - ¿Quieres que te vista? - dijo Matías y comenzamos a reír, una vez la ropa en su lugar - sigo pensando que esto es un error - solté aclarando la situación, aunque jodidamente lo disfruté  pero no esto no puede ser  - Si fue un error entonces ¿Porque me besaste? - preguntó calmado - porque...- dije pero no pude terminar mi teoría sin sentido, sonó mi  móvil no conteste a lo primero pero decidí agarre mis cosas pague la comida y salí de la cafetería rumbo dónde tenía que haber estado. La segunda vez que suena mi celular atiendo
< Hola amorcito > dije viendo el nombre de mi novio en la pantalla
< Amor estuve tratando todo el día de comunicarme contigo > respondió Alex
< ¡Lo siento! Tenía el movil en silencio ¿Cómo estás? Te extraño > cambié de tema
< No estoy nada bien te extraño demasiado, mis padres me están volviendo loco con que este año termino la universidad > soltó frustrado
< Es una semana pórtate bien con ellos, después volveremos a nuestro hogar > contesté fingiendo tranquilidad
< ¡Si ya se amor solo quiero estar contigo!..¿Tú cómo vas con tus padres? - pregunto Alex
< Mejor ni hablar de eso ahora te contaré todo cuando regrese...bueno amorcito tuve un día largo me iré a dormir te amo > respondí a su pregunta y corte la llamada sin esperar su respuesta.
Me registre en el hotel y subí a mi habitación, al entrar me tire a la cama y me dormí con lo puesto.

El Peso De La VidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora