Desperté a las 7:00 AM casi no pude dormir pensando en lo que me dijo Romeo que Amanda viene de visita aquí así que le suplique que la traiga a mi cafetería se negó varias veces hasta que lo pude convencer, han pasado años que no la veo no puedo dejar que esta oportunidad se me escapé, me gustaría contarle todo sobre mi vida como por ejemplo que vivo solo, que retomé la universidad después de comprar la cafetería, que mi madre falleció y eso me hizo valorar más a las personas cosa que no hice con ella, no la aprecié como hoy me encantaría hacerlo la traté como una basura o peor la lastime tanto que entenderé si al verme me insulte o capas haga que no existo. Me arrepiento todos los días de haberla perdido como un imbécil y tengo claro que ya no tengo chances con ella.
Tome las llave de mi auto y salí del departamento tenía que abrir la cafetería, la mañana paso rápido y la tarde se aproximo - ¿Que cuentas amigo? - pregunto Romeo al entrar - no tengo mucho que contar estoy trabajando ¿Ya vas a buscarla? - solté emocionado - si y espero que Cata no me mate por tu culpa - respondió nervioso y me reí - te debo una - dije para calmarlo un poco, solo afirmó con la cabeza y desapareció del lugar.
No puedo trabajar pensando en ella, le digo a mis amigos que trabajan conmigo que se encargué y me metí en mi pequeña oficina a descansar mi mente aunque no funcionó por lo menos podía pensarla en paz, una hora después recibo un mensaje de mi amigo.
° ¿Donde estas? Ya estoy aquí °
Abrí la puerta y antes de salir me puse una gorra en la que tengo el logo de la cafetería - ¿Que haces con eso en la cabeza? - pregunto Romeo al verme - tengo que usarla es obligatorio hasta para mí - respondí y él ni se molesto en discutir sabe que era mentira lo que decía pero es que estoy tan nervioso que nose cómo actuar. Busque con la mirada a Amanda una vez localizada sostuve mis ojos en ella por Dios se ve tan hermosa quisiera ir para decirle que me acepte de nuevo que no puedo vivir sin ella y que la sigo amando aún más que antes - ¡Matías todavía no!..deja que hablen un rato - dijo mi amigo agarrando mi brazo sin darme cuenta que estába caminando hacia ellas - tienes razón - solté y fui a buscar las bandejas que ya estaba listas, cuando volví después de unos minutos Romeo me ayudó y juntos caminamos hacia la mesa - ¡Hola Cata! - dije saludando, Amanda ni siquiera me miró se puso un poco incómoda por lo que percibí. Está tan bonita con su pelo suelto, sus labios carnosos que muero de ganas de besar en este preciso instante. Mil veces soñé con verla, respirar el aroma de su piel tenerla cerca y jamás apartarla de mi lado - ¡Hola Amanda! - saludé mirándola a ojos lindo que tanto amo, ella no dijo nada se quedó en silencio su amiga después de un rato se acercó y le susurro algo al oído nose que fue porque no alcance a escuchar hasta que de repente - es muy bonita la cafetería...¿Hace cuánto esta aquí? - pregunto - ¡Gracias!..yo elegí la decoración, Hace 2 meses que abrimos - y le respondí pero su rostro se transformó no quería hablar conmigo por ningún medio de comunicación - ¡¡¡Me voy!!! - grito histérica y salió a fuera de la cafetería Catalina salió detrás de ella - te dije que esto no saldría bien - soltó mi amigo descontento con los resultados de mi idea - tranquilo Romeo, se puso así porque que me ama lo sé - contesté serio - Matías no te mientas más, ella no te ama lo hizo en su momento pero ahora no - respondió - tu no entiendes el amor es odió y el odió es amor, juntas es un círculo vicioso - dije algo que había leído hace poco y que por alguna razón me quedo dando vueltas en mi mente - ¡Romeo vamos! - grito Catalina - si no me mata ella, Vengo y te mato - me susurro mi amigo al irse y por supuesto como buen amigo me reí a carcajadas.
No esperaba esa reacción tan gentil porque conociendo a Amanda podía haber esperado algo peor, pero no importa lo que me llevé conquistar su corazón otra vez tengo que intentar todo lo posible para que vea y sienta que la amo más que a mí vida, que no puedo sacarla de mi cabeza en estos años no puedo tocar ni besar a otra mujer que no sea ella, así de decidído estoy por luchar por su amor - ¡Matías! - interrumpió Abigail mis pensamientos - Hola pequeña del hermano ¿Que haces aquí? - pregunte y ví detrás de ella a mi tía - vinimos a ver cómo te iba - soltó relajada - ¿Estás yendo a la universidad? - pregunto también - ¡si tía!..puedo hacer las dos cosas sin ningún problema, deja de preocuparte - respondí seguro de mis decisiones, gracias a ella puedo ocuparme de mí sin la necesidad de salir corriendo por Abigail desde qué mi madre no está en la tierra ella nos cuida como si fuéramos sus hijos es más mi hermana le dice mamá, soy muy agradecido con la tía que me tocó que nos ama y nos sigue cuidando sin importar nada - tengo que hablar un tema contigo - hablo sería mi tía - ¿Paso algo? - pregunté confundido - tu padre se va casar y me llamó para preguntarme si podría ir Abi a su boda - soltó casi susurrando para que mi pequeña hermana no escuchará - nosostros no tenemos nada que ver con ese asesino, no quiero que vuelvas a dudar en dejarla con ese hombre - conteste enojado - lo sé Matías ¡lo siento!.. jamás pienses que yo pondría en peligro la vida ustedes dos - respondió afligida - entonces no vengas a contarme nada si ya sabés la respuesta - dije, ella se acercó y me abrazo - perdóname no se va a repetir mi cielo - susurro en mi oído, no quiero ser tan hosco pero el hablar de ese hombre me enfurece como un león enjaulado no quiero saber nada de su vida y jamás voy a dejar que Abigail tenga contacto con el - bueno Abi nos vamos saluda a tu hermano - le gritó mi tía - ¡chau hermano! - me dijo y besó mi mejilla despidiéndose.
Una vez que se fueron seguí trabajando para disminuir un poco mi mal humor tenía unas cuantas cosas que hacer así que me encaminé a mi oficina, luego llegó la hora de cerrar así que mi equipo ordenaba adentro y yo me puse a bajar la persiana - ¿Ya está cerrado? - dicen a mis espaldas reconocí esa voz y me di vuelta - en realidad si, pero por ti puedo hacer una excepción - respondí sonriendo ella entro y se sentó en una silla, me quedé mirando embobado su trayecto es realmente preciosa. Me acuerdo cuando la vi por primera vez tímida e insegura por su cuerpo, pero yo ví más allá en ella, y que en un físico no perfecto para sus ojos, ví una persona extraordinaria en todo aspecto alguien que sin importar nada va estar ahí para ti. Y quién mierda eramos para juzgar que una persona no es linda por su aspecto no hay concepto de belleza para seguir. Uno es hermoso cuando te miran los ojos indicado, esos que te traspasan hasta el alma.
Ya en la cocina le digo a mis amigos que vayan llendo, que yo cierro - ¿Que quieres ordenar? - grite para poner manos a la obra - lo que tú quieras - me respondió gritando - ¿Tienes hambre verdad? - pregunte casi confirmando la respuesta- ¡Si mucha! - soltó, me apresuré en que todo quede con buena impresión y aproximadamente 7 minutos di por terminado mi trabajo, salí con las bandejas - ¡Listo!.. espero que te guste - dije cuando me acerque a la mesa - espero que tú me acompañes - hablo ella con timidez - para tu suerte yo tampoco he cenado - contesté nada me haría más feliz que disfrutar con ella, me senté en frente de ella y comenzó a devorar la comida - ¿Está rico? - pregunté por las caras que hacía, es muy tierna verla comer. No respondió solo afirmó con la cabeza me alegró que le allá gustado. Pasaron unos minutos que terminamos, me levanté a buscar café con algunos bocadillos dulce no quiero que se vaya necesito admirar más tiempo su bello rostro - pensé que no te volvería a ver más por la reacción de hoy - dije viniendo con todo en mis manos, le alcancé su café - solo vine por la comida - respondió con risa a lo cual me hizo reír a mi también - Amanda te debo unas disculpas por el daño que te hice en el pasado - solté arrepentido, la mire a los ojos para descubrir si había una gota de oportunidad de que me perdone - ¡disculpas aceptadas!...ahora cambiemos de tema - respondió algo me dice que no está convencida de perdonarme, no la culpó si duda de mi lo único que quiero ahora es su compañía y que no se vaya nunca - ¿Tienes novio? - pregunte aunque ya se la respuesta porque no paro de preguntar sobre ella a Romeo - si ¿Y tú estás con alguien? - respondió curiosa - No - conteste, muero de ganas de decirle que desde que ella ya no está conmigo no puedo ni siquiera ver a otra chica - ¿Porque? - soltó intrigada y comencé a ponerme nervioso - Porque sigo amando a una sola persona - respondí a su pregunta, Amanda se quedó pensando así que es obvio que se dará cuenta que estoy hablando de ella - ¡Estás hermosa!.. extrañe ver esos ojos - solté para cortar el silencio que se había creado - ¡no hagas eso! - respondió sería, mi cumplido no le gusto nada - ¿Hacer que? - pregunte confundido y con una pisca de miedo porque se ve enojada - decirme cosas bonitas para endulzarme, te advierto que ya no soy esa niña estúpida que caía en tus mentiras Matías - dijo y quede sorprendido no sabía que pensaba eso de mi, puede ser que en el pasado me comporte como un idiota pero ahora no es el caso me siento limitado en este momento - no quise ofenderte Amanda, pero es que no puedo evitar tener enfrente a el amor de mi vida y no decirle nada ¡discúlpame! - respondí directo la amo con todo mi ser tengo que intentar por lo menos recuperarla. Amanda dejo que termine de hablar se levanto de la silla, inclinó su cuerpo y me besó casi me había olvidado como saben sus besos la extrañaba tanto que no me basta quiero más de ella y más cerca - ¡¡No puedo!! - gritó y se separó de mi - ¿Porque? - pregunté y me levanté de la silla - estoy con Alex... yo no puedo hacerle esto - respondió agitada - no está aquí el, no se va a enterar - solté convencido - pero yo si lo sabré Matías, me tengo que ir - camino rápido hacia la salida pero yo salí tras de ella le agarre el brazo me acerque a ella y baje mi mano hasta su cintura hasta que nuestra bocas estaba casi pegadas la bese y de a poco fui aumentando la pasión ella en un momento se puso rígida como que peleaba con ella misma hasta que pone sus manos en mi nuca y me atrae más hacia su cuerpo, mi corazón late como un caballo en plena carrera. Un deseo pasa por mi mente y lo llevo a cabo nuestras prendas quedaron tiradas en el suelo, su cuerpo desnudo por Dios es perfecto mis manos no dudaron ni un segundo en recorrerlo por completo extrañaba está suavidad de su piel, una vez terminada nuestra pasión nos
incorporamos - ¿Quieres que te vista? - hablé bromeando y comenzamos a reír al terminar de vestirnos - sigo pensando que esto es un error - dijo matando cualquier esperanza que tenía - Si fue un error entonces ¿Porque me besaste? - pregunte nervioso pero a la vez quería mostrando tranquilidad - porque...- no pudo terminar de hablar porque empezó a sonar su móvil, no dijo nada solo agarró sus cosas dejo dinero en la mesa y se fue dejándome con una duda enorme ¿Porque me besó? Esto se siente que la volví a perder no sé que hacer para que regrese, me siento tan impotente. Tengo que dejar que ella ordené sus sentimientos y esperar su señal así entenderé que es lo siente, me desgarra pensar que no quiera darme una oportunidad se que no la merezco pero la amo y no puedo luchar contra eso solo puedo esperarla pero se que muy en el fondo siente algo por mi.
ESTÁS LEYENDO
El Peso De La Vida
Fiksi RemajaSoy Amanda no tengo mucho por contar.. Mi vida nunca fue como los cuentos de hadas , nunca fui una princesa ni e tenido un principe capaz que es por qué tuve una vida mala o nací en una sociedad distinta adónde las personas no aceptan que seamos di...
