Nathan
⎯ ¡Por aquí! – exclamó Jared, señalando una casa a unos cuantos metros de ellos.
⎯ ¿Qué le pasa? – preocupado, Nathan le preguntó al albino que sostenía a una Leyla que parecía delirar.
⎯ No lo sé – contestó igual o más desesperado que él.
Corrieron al encuentro de Jared, quien ya se hallaba tocando una puerta persistentemente. Nathan desvió la vista hacia Leyla, preocupado ante su repentino estado. No entendía qué era lo que le pasaba, en un momento estaba bien, hablando con aquella deidad, y repentinamente se desplomó y comenzó a gritar a los cuatro vientos, despavorida.
⎯ ¿Quién es? – dijo una voz femenina, al otro lado de la puerta.
⎯ ¡Soy yo, Jared!
La puerta se abrió inmediatamente, dejando al descubierto a una mujer de unos cuarenta años, con unas ojeras negras, mirada desquiciada y postura cansada, sosteniendo una taza de café. Sus manos tiritaban.
Nathan se llevó una gran impresión al verla, pero no se detuvieron en presentaciones, porque la mujer reparó prontamente en la extraviada azabache que no dejaba de retorcerse.
⎯ Entren.
Por alguna razón, aquello le sonó sombrío. No sabía a qué atribuirle aquel cambio de tono. Entraron.
⎯ Déjenla en uno de los cuartos de arriba, y que alguien la vigile – dijo –, para que no se duerma.
⎯ Lo haré yo – se ofreció Josh –. Ya sé donde quedan las piezas. Permiso.
La mujer asintió y dejó que el albino desapareciera por las escaleras. Nathan aún podía escuchar los quejidos de Leyla.
⎯ Vengan, será mejor que les prepare un café.
***
La taza en sus manos le hizo recordar a su mamá. No por el sabor del café, sino porque cada vez que él llegaba de las clases y era invierno, ella le tenía una taza de café o chocolate caliente. Nunca pensó extrañar tanto a su madre, en especial en esas circunstancias. Aunque nunca pensó estar en dónde se encontraba ahora.
⎯ No debieron haberlo hecho – dijo de pronto la mujer, tomando un sorbo de café mientras miraba una de las ventanas.
⎯ ¿Haber hecho, qué? – inquirió Claire, con la taza de café a un lado suyo, sobre la mesa.
⎯ Traerla.
⎯ ¿A Leyla? – inquirió Nathan, extrañado – ¿Por qué?
La mujer los encaró molesta, con aquellos ojos desorbitados hundidos en dos manchas entre negro y violeta.
⎯ ¿No leyeron los requisitos para la misión?
⎯ ¿Requisitos...?
⎯ ¡Se me había olvidado! – gritó Jared, y Nathan no entendió el por qué. Jared los vio a Claire y a él – En cada misión, es opcional, se pone si se necesita de algo en específico y si para la misión algo no es requerido.
⎯ Exacto – dijo la mujer –. Y tú y Josh lo sabían, no sé por qué a los dos se le fue. Es claro que a ti sí, pero a él no se le iría ese detalle...
⎯ ¿Qué requisito tenía la misión? – inquirió Nathan, intrigado y, a la vez, preocupado.
La mujer lo vio.
⎯ Que ningún telépata ejerciera la misión.
Que aquella mujer insinuara que Leyla era telépata, al principio, le pareció descabellado, pero luego recordó lo que la azabache le había confesado aquella noche después de la práctica con las hermanas Gillegart y, consigo, lo que le precedió a tal revelación. Decidió que no era tiempo de reparar en aquello último, y que la sugerencia de aquella mujer podría ser cierta.
ESTÁS LEYENDO
Luz de Luna [Virtus Lapidi #1] ✓
FantasíaUn pasado rodeado de muerte, un presente prometedor y unos poderes magníficos que no desea ocupar, Leyla se enfrenta a un infiltrado que amenaza con su vida y con la de quienes ama. 💮💮💮 Los siete mundos se encuentran unidos y tienen un pasado en...
![Luz de Luna [Virtus Lapidi #1] ✓](https://img.wattpad.com/cover/233393170-64-k986317.jpg)