Capítulo Cuarenta y cuatro ||Alice Shebeck||

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Jared

Terminó por cortarse la uña del dedo pulgar con sus dientes a causa del nerviosismo.

No soportaba ser visto con tanta persistencia por personas que no lo conocían. Ahora sabía lo que sentían los perros abandonados en las calles, cuando las personas los miraban con pena al considerarlos criaturas desdichadas. En parte sí lo veían como a una criatura desdichada, al saber que su único familiar que lo quería había muerto y la familia que le quedaba nada quería saber de él.

Comenzó a morderse la uña del otro dedo pulgar, hasta que un manotazo hizo que deje de hacerlo. Fue Leyla.

⎯ Deja de hacer eso – le recriminó Claire.

Jared se frotó la mano, sin entender dos cosas. Primero, ¿cómo era que la rubia y la azabache eran capaces de estar juntas sin insultarse o comenzar a pelear? Segundo, ¿cómo es que Leyla le pudo pegar en la mano con lo bajita que es?

Se detuvo, defendiendo su cuerpo a la espera de un golpe, pero nada pasó.

⎯ ¿Qué haces? – le preguntó Nathan, quien abrazaba de la cintura a Claire.

Miró a sus amigos, quienes se habían detenido unos pocos pasos delante de él, y luego se centró en Leyla, quien le sonreía con sorna.

⎯ No, nada – respondió, comenzando a caminar.

Maldita, pensó viendo la coronilla de la chica.

Te oí – escuchó su voz cantarina, resonar en su cabeza, sin que ella lo mirase siquiera.

Jared quiso decir algo, responderle en su cabeza, sin embargo, no pudo hacerlo. Alguien habló antes que él.

⎯ ¡Leyla! – se oyó detrás de ellos y los cinco se giraron.

⎯ Alice – saludó la pequeña chica, dejando a Josh solo.

Alice... una sonrisa inconsciente escapó de los labios de Jared al verla. Cuando la muchacha de fascinantes ojos color arcoíris le devolvió la vista, la sonrisa que le regaló disipó todo el nerviosismo que sintió hace unos instantes. Se acercó a ella con las manos en los bolsillos y una sonrisa.

⎯ Leyla – dijo Edward, el amigo de Alice, asintiendo con la cabeza.

⎯ Edward – correspondió al saludo.

⎯ Hola, Alice ⎯ murmuró Jared ⎯. Es bueno verte.

⎯ Eso debería decirlo yo ⎯ contestó la muchacha llevándose las manos a las caderas ⎯. Me alegra que estés bien.

Jared se debatía entre si abrazarla o no.

Hazlo ⎯ escuchó la voz de Leyla y al mirarla esta sonreía a medias, observándolo. 

Al contemplar a su alrededor, reparó en que todos lo estaban mirando. Alice hizo lo mismo, agachó la cabeza y Jared alcanzó a notar un leve sonrojo. Sonrió. La muchacha recuperó rápidamente la compostura y dirigió toda su atención hacia Leyla.

⎯ Queríamos hablar contigo – comenzó a decir Alice.

⎯ ¿Queríamos? – preguntó el tal Edward, quien después enfocó algo detrás de Jared – Hola, Claire.

Alice rodó los ojos. Lo miró nuevamente y después a Josh. Los ojos y boca de la joven se abrieron exageradamente.

⎯ ¡Los encontraron! – expresó con alegría, y luego vio al chico a su lado – ¿Por qué no me contaste?

⎯ Se me olvidó.

Alice entrecerró los ojos.

⎯ No me lo quisiste decir, que es distinto – le recriminó.

Luz de Luna [Virtus Lapidi #1] ✓Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora