Cada vez más viva

3.7K 303 272
                                        

Enric.

Nos bajamos del avión Sofí, Egan y yo, tomamos un taxi que nos lleve a mi departamento.

Cuando llegamos le digo a Sofí que ella dormirá en mi habitación y yo dormiré en el sofá en lo que busco otro departamento que tenga dos habitaciones.

Sofí se quiso venir conmigo y fue lo mejor, no podía dejarla a ella sola después de lo que le paso a mamá. Ella aún sigue mal pero tal vez le hace mejor el venir a Chicago. Le dije a mi padre que también viniera pero no quiso dejar a mis abuelos solos, quedamos en que algunas veces nosotros lo visitaríamos y otras veces el a nosotros.

Sofí se va a mi habitación y Egan y yo nos sentamos en la sala.

—Estoy decidido.

—¿De que?.—pregunta Egan confundido.

—Voy a luchar por Alice, no quiero perderla y quiero confesarle todo.

Egan me sonríe.

—Hasta que entraste en razón. Me alegro mucho y espero que puedan estar juntos.

Asiento.

—Voy a dejar mi orgullo a un lado y voy amarla pase lo que pase, no me importa si tengo que enfrentar a Fabián yo voy a luchar por ella.

—Haces bien, ella es una buena chica.

—¿Sabes algo?, Ella me da vida, me hace sentir feliz, contento, disfruto la vida cuando la tengo a ella a mi lado. Se que he sido un hijo de puta pero pienso remediarlo y no voy a dejarla nunca.

—Enric enamorado y va a luchar por una mujer ¿Quién lo diría?—dice con las cejas levantadas y riéndose.

Ignoró su burla y pienso bien en lo que le diré a Alice.

Dos semanas después.

Estamos en nuestro nuevo departamento Sofí y yo, Egan vino de visita cómo cada fin de semana. Desde que paso lo de mamá ha estado más unido a los otros y eso le hace bien a Sofí.

Por el momento no estoy trabajo mucho, solo me presento a la empresa para asuntos importantes pero cuando terminó de inmediato regreso con Sofí.

Egan me tiene al pendiente de todo lo que pasa en la empresa así que eso no me preocupa. No sé cuando vuelva a trabajar normal, pero por lo pronto no quiero regresar a la empresa, hasta que no este preparado mentalmente.

Tengo mucha hambre, no se que me pasa últimamente que todo se me antoja y como mucho.

Compramos hot dogs y una pizza y de postre tenemos nieve de chocolate.

—Sofí ya ven a comer.—le grita Egan.—Que si no el tragón de Enric se va a comer todo.—se ríe.

—Joder esto se ve buenísimo.—digo saboreándolo todo.

—Enric estás muy tragón últimamente.—llega Sofía.

—Mis músculos lo necesitan.—digo dándole una mordida al hot dog.

Egan se ríe y niega.

Seguimos comiendo y siento que no me lleno con nada.

Voy por el quinto pedazo de pizza y Sofí se ríe de mí al igual que Egan.

>>¿De qué mierda se ríen?

—Joder hermanito es que pareces un barril sin fondo, comes y comes, ya te comiste tres hot dog y ahora vas por el quinto pedazo de pizza.

—Y aun me falta el postre.

—¿No te parece un poco raro?.—pregunta Egan.

Niego y sigo comiendo. Cuando terminó sigo con la nieve hasta que por fin me siento satisfecho.

Con compromiso (Libro II) TerminadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora