Enric.
Ni si quiera se cómo sentirme, por una parte me alegra que Alice este embarazada, joder cuando Adelaide lo dijo sentí mi corazón saltar de alegría. Yo nunca quise un hijo, sin embargo pensar en que Alice está esperando un hijo mío y de ella, decir que me llena de felicidad es poco, es algo inexplicable que nunca había sentido, si antes amaba a Alice ahora siento un amor, que estoy seguro, nunca nadie ah amado así como yo la amo a ella.
Pero que este desaparecida me está volviendo loco, llevamos tres días tratando de encontrarla pero no hemos encontrado ninguna pista. Me siento tan mal, si le pasa algo jamás me lo voy a perdonar.
No puedo olvidar su rostro lleno de desepcciòn la última vez que la vi. Ahora entiendo sus palabras.
—En tan solo unos segundos me has quitado mi felicidad, pero…no entiendo porque me sorprende, si así es siempre contigo. Tengo felicidad y tú eres el que me la quita.
Lágrimas salían de sus ojos. Me odio por haberle causado tanto sufrimiento, creí que el alejarme de ella sería bueno pero no fue así, debí haberme quedado, haberla amado como se merece, haberla protegido y haber estado con ella desde que supo que está embarazada, soy un maldito cobarde joder.
Voy a pedirle perdón por todo, no importa si tengo que arrodillarme ante ella pero voy a pedirle que me perdone. No espero que me perdone, porque se que no lo merezco, pero por lo menos espero que me deje acompañarla durante el embarazo.
Ya quiero verla, con su pancita.
Voy a ser padre, joder no sé cómo expresar lo que siento al pensarlo. Seguro nuestro hijo va a salir hermoso…igual a ella.
Miro el pequeño cuarto, dónde está la cuna y varios juguetes más, que me llenan de ilusión.
Dios es que soy tan cobarde. Por qué la dejé ir carajo.
No eh podido dormir en estos tres días que llevamos buscándola, contacte a un amigo que es espía, me está ayudando a rastrear el teléfono de Fabián. Lo contacte desde que me llegó el mensaje amenazándome, rastreo el mensaje y todo señalaba que el mensaje venía del celular de Fabián, pero no de su número de teléfono. Concluimos que cambiaba de chip. Ahora está tratando de rastrear el teléfono pero parece imposible.
—No encontramos nada Enric.—dice Bernardo mi amigo cuando salgo del pequeño cuarto de mi bebé.
—¡Esa no es la respuesta que quiero joder, no me importa si tienes que intentarlo millones de veces, quiero que la encuentres carajo!—estoy desesperado, me mata el hecho de pensar que Fabián le está haciendo algo.
—No grites joder que me desesperas más.—habla Adelaide.
—Me importa un carajo, estoy desesperado, no lo entiendes.
—¡Ahora si te importa ¿no?, Pero cuando ella te necesitó ¿Qué hiciste? La dejaste sola maldito! ¡Ruega porque no le pase nada, porque si le pasa algo aparte de que vas cargarlo en la conciencia, te voy a matar yo misma, y ojalá nunca no te perdone por qué no te lo mereces —grita enojada y con los ojos cristalizados, Sam se acerca a ella y la abraza, después Egan se acerca con ellas a hablar. Todos estamos igual, ninguno ha descansado. Sofi me mira triste.
Tiene razón carajo. No sé que hacer estoy desesperado.
Por la noche estamos igual sin tener noticias de ella.
—¿Hola?—contesta Adelaide su teléfono.—joder es Alice.—dice acercándose a Bernardo, el conecta el celular a la laptop que traer y comienza a teclear y pone el celular en altavoz para que escuchemos. Todos nos acercamos a él y ponemos atención.
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Con compromiso (Libro II) Terminado
Ficção AdolescenteAlice la chica tímida que solo busca un poco de amor ah decido enfocarse en otras cosas, como su carrera y sus metas. Alice ahora tiene otra perspectiva del amor, aún cree en el pero no sabe si lo encontrará. A Alice le sucederá algo que cambiará...
