𝐏𝐑𝐈𝐌𝐄𝐑 𝐋𝐈𝐁𝐑𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐒𝐀𝐆𝐀 "𝐃𝐄𝐒𝐓𝐈𝐍𝐘"
❝ 𝑵𝒐𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒊𝒔 𝒇𝒐𝒓𝒆𝒗𝒆𝒓 ❞
En donde Martha, una chica mexicana, fan de percy Jackson; muere y reencarna en su saga preferida como 𝗣𝗘𝗥𝗦𝗘𝗣𝗛𝗢𝗡𝗘 𝗝𝗔𝗖𝗞𝗦𝗢𝗡
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Persephone.
Los siguientes días me acostumbré a una rutina que casi parecía normal, si exceptuamos el hecho de que me daban clase sátiros, ninfas y un centauro.
Cada mañana Annabeth me enseñaba griego clásico, hablábamos de los dioses y diosas en presente, lo que me resultaba aveces un poco raro. Tras un par de mañanas, podía recorrer atrompicones unas cuantas frases de Homero sin que me diera demasiado dolor de cabeza.
El resto del día probaba todas las actividades al aire libre, buscando algo en lo que fuera buena. Quirón intentó enseñarme tiro con arco, pero pronto descubrimos que no era buena con las flechas, esas nunca se me dieron bien y simpre terminaban en cualquier lado, como por ejemplo el trasero de Quirón. ¿Carreras? Era rápida y pude alcanzar a las ninfas, con un poco de esfuerzo, pero lo hice.
Esque soy el exito.
Sigamos, ¿lucha libre? Era la que más destacaba junto con la canoa. Cada vez que me acercaba a la colchoneta, Clarisse siempre queria desafiarme pero siempre terminaba tendida en el suelo con unos buenos golpes de mi parte. «Esto se le llama un golpe mexicano mija», le murmuraba al oído.
Sabía que los campistas mayores y los consejeros me observaban, intentaban decidir quién era mi padre, pero no les estaba resultando fácil. Yo era tan fuerte como los hijos de Ares, pero era pesima con el Arco, asi que me imagino que descartaron que podria ser hija de Apolo. Tenía la habilidad con el metal de Hefesto, aunque por ahora podia hacer pequeñas cosas, el metal me pesaba un chingon y estaba bien pinche caliente. No tenia la habilidad de Dioniso con las vides y toda esa chorrada, asi que descartado ser su hija. Luke me dijo que tal vez fuera hija de Hermes o de Ares. Tuve la impresión de que sólo intentaba hacer que me sintiera mejor. Él tampoco sabía aquién adscribirme.
Me encantaba el campamento, me gustaba la vista de la playa, el aroma de los campos de fresa, ver a los campistas divirtiendose y prácticando entre ellos que me daba tanta pena que en unos años esto se convertiria en un campo de guerra.
El martes por la tarde, tres días después de mi llegada al Campamento Mestizo, tuve mi primera lección de combate con espada. Todos los de la cabaña 11 se reunieron en el enorme ruedo donde Luke nos instruiría.
Empezamos con los tajos y las estocadas básicas, practicando con muñecos de paja con armadura griega. No lo hice para nada mal, entendí lo que debía hacer y como suponía, mis reflejos eran buenos.
El problema era que no encontraba una espada que me fuera bien. O eran muy pesadas o demasiado ligeras o demasiado largas. Luke intentó todo lo que estuvo en su mano para pertrecharme, pero coincidió en que ninguna de las armas de prácticas parecía servirme.
Después empezamos a enfrentarnos en parejas. Luke anunció que sería mi compañero, dado que era la primera vez y que otro podria hacerme mucho daño.
— Buena suerte — me deseó uno de los campistas — Luke es el mejor espadachín de los últimos trescientos años.
— Asi...creo que su puesto va a estar en lineas rojas — murmuré por lo bajó.
Luke me enseñó los ataques, las paradas y los bloqueos de escudo a la manera dura. Con cada golpe, mi orgullo acababa un poco más machacado y magullado .
— Mantén la guardia alta, Sephie — decía, y me trataba de golpear en las costillas — ¡No, no tan alta! ¡Zaca!. ¡Ataca! ¡Zaca!. ¡Ahora retrocede! ¡Zaca!.
Cuando paramos para el descanso, andaba sudando como puerca. Todo el mundo se apiñó junto al refrigerador de bebidas. Luke me paso una botella, para después hecharse la suya sobre la cabeza. Pero frente a mi cara
¡FRENTE A MI CARA!
Literal un poco más y los dos nos mojabamos juntos.
En fin, yo también me heche agua encima de mi cabeza, y al instante me sentí mejor. Mis brazos recuperaron fuerzas y la espada no me parecía tan pesada.
— ¡Vale, todo el mundo en círculo, arriba! — ordenó Luke — Si a Sephie no le importa, quiero hacerles una pequeña demostración.
«Genial, el muy tonto piensa que puede usarme como saco de boxeo», pensé con molestia.
¿Se nota que no me agrada mucho Luke? Pues espero que si.
— Esto es difícil — remarcó — A mí me lo han hecho. No os riáis de Sephie. La mayoría de los guerreros trabajan años antes de dominar esta técnica.
Hizo una demostración del movimiento a cámara lenta.
— Ahora en tiempo real — dijó Luke — Atacamos y paramos hasta que uno le quite el arma al otro. ¿Lista, Sephie?, No te preocupes no te hare mucho daño. Si quieres que paremos o si necesitas ayuda me avisas.
Yo le sonrei con claro sarcasmo.
— Si claro...lo tomare en cuenta — le dije un poco mordaz.
Luke vino por mi, conseguí que no le diera en la empuñadura de mi espada. Mis sentidos estaban alerta. Veía venir sus ataques. Di un paso adelante y simule dar la técnica, Luke vio esa oportunida y trato de quitarme la espada, pero antes que la tocara, yo la desvié de su vista, le hice un tajo en la pierna. Al querer hacerle un tajo en la mejilla, el lo vio venir y me lo bloqueo con el filo de su espada. Los metales de las espadas resonaron en el campo. Luke empezó a presionar con más fuerza.
Anque tratara la espada me pesaba. No estaba bien equilibrada. Sólo era cuestion de segundos para que Luke me ganara.
<<Una Jackson jámas pierde.>>me recorde.
Mi hoja dio en la base de la de Luke y la giré, lanzando todo mi peso en una esto cada hacia delante. La espada de Luke repiqueteó en las piedras. La punta de mi espada estaba a tres dedos de su pecho indefenso.
Los demás campistas se quedaron en silencio.
Bajé la espada
— Creo que tu...eres el que necesita ayuda cariño — le dije de manera inocente pero con un poco de burla.
Pero Luke me miraba fascinado y un poco aturdido.
Hice una pequeña reverencia sarcástica y me abrí paso entre la gente, para poder darme una ducha e ir al lago a descansar hasta la cena.