Aún con el corazón acelerado ella sólo puede pensar que fue una casualidad y se asegura a sí misma que no lo verá jamás.
Cuando el auto está completamente lejos suelta el aire que no sabía que tenía retenido. Continúa con su camino quejándose de sus heridas y aún sin comprender por qué se siente de esa manera tan eufórica y excitada.
Al llegar a su casa se da un largo baño pensando todavía en lo ocurrido, luego como nadie se encuentra procede a curar los raspones, con una bolita de algodón aplica agua oxigenada para limpiar el lugar y después de buscar en los cajones de la cocina encuentra un ungüento perfecto para lo que necesita.
Una vez lista, se coloca un jersey pero el contacto de la tela con sus raspones es insoportable. Así que opta por una camisa negra sin mangas y si sus padres preguntan, dirá que se tropezó jugando en las escuela.
**
Se dirige al comedor después de dos llamados de parte de su mamá.
—Anna ¿que te pasó en el brazo?— Pregunta Alana con preocupación en la voz mientras le da un toque brusco al no tan pequeño lugar donde se raspó la chica.
—Dejenla sólo quiere hacerse la interesante por que se dio un raspón, sólo quiere llamar la atención— Dice Karla mirándola fijamente a los ojos con odio.
—Karla por que no te callas que nadie está hablando contigo—. Contesta ella molesta apunto de lanzarle lo primero que encontrara.—Mamá, estaba practicando deporte en la escuela y tropecé con una piedra enorme, entonces caí y me hice esto en el brazo —Señala el brazo herido— Eso es todo.
Karla se levanta de un brinco de su asiento apoyando una mano en la mesa y con la otra señala a Anna y le grita furiosa; —Tu a mi no me mandas a callar estúpida.
—¡Karla! tu comenzaste, si no vas a decir nada inteligente mejor no digas nada—. Esta vez responde Alana levantándose de su asiento mientras le grita a Karla.
—Ya todas calmense y sientense de nuevo a comer— Interfiere Peter con una pose despreocupada ya acostumbrado a ese tipo de escenas entre Karla y Anna.
—Si la roca era enorme ¿por qué no la viste?— Cuestiona Alana.
—Yo... no estaba pendiente de la roca mamá. Miraba a otra parte— Responde Anna inquieta por la insinuante pregunta.
—¿Que estabas observando tan concentrada para no ver que en el camino había una roca tan grande?
¡Oh-oh! Pensó Anna. Si su mamá sospecha que el relato de la caída es falso y si descubre como se hicieron las heridas realmente asesina al hombre que conducía.
—Yo...—su frase es interrumpida por Peter.
—Podría haber estado observando cualquier cosa amor. Déjala— Dice calmado mientras bebe un sorbo de jugo de piña.
La señora le da una mirada de duda a su hija y continúa ingiriendo su bocado sin decir alguna palabra sobre el tema. Peter le guiña un ojo a Anna en forma cómplice y ella sonríe.
Karla se levanta de su asiento para llevar el plato a la cocina y luego se dirige a su habitación dejando a los dos adultos y a su hermana en la mesa.
—Mamá... ¿puedo ir el viernes a una piscina con mis amigas?— pregunta Anna. Ella no fue invitada sin embargo es divertido darle otra razón a Cristina para odiarla.
—¿Con cuales amigas?— pregunta Alana preparándose mentalmente para decirle enseguida un rotundo NO.
—Sarah, Mariana y otra compañera. Sus papás tienen un hotel con piscina y ella nos invitó.
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~June~
Teen FictionUna estudiante común y corriente. Un profesor agotado de la rutina. Nada en común, salvo la monotonía asfixiante de sus vidas. Una mañana de Junio sus vidas cambian al darse cuenta que encontraron lo que ambos sin saber estaban buscando. Un remolino...
