Ambas se encontraron e hicieron la misma mueca de disgusto aI verse. La rubia entró y lo primero que escuchó fue la discusión entre madre e hijo. -Siéntate -le dijo Anna más como una orden que como una sugerencia. Se dirigió a la habitación de su hermana y con golpeteos la llamó.
Ésta sale y escucha las voces elevadas de su família. -¿Que sucede aquí? -pregunta Karla caminando a la cocina sin percatarse de la presencia de su amiga.
-¡Karla! -exclama Avril llamando la atención de todos los presentes excepto de Alana que sigue discutiendo sin tomarle importancia a lo que sucede a su alrededor.
Se saludan con dos besos en las mejillas y con tanto amor que es difícil decir si son amigas o parientes. -¿Que haces por aquí? -pregunta Karla sentándose en el sofá mientras Anna se dirige a la cocina por algo de comida.
-Es que. . . Necesito tu ayuda - explica la rubia mayor en voz baja.
Anna al entrar y observar que su mamá aún sigue con el drama, retrocede dos pasos para salir de nuevo pero su progenitora nota rápido su presencia -¿A donde vas señorita?
-Mamá Avril está en la sala. Vas a espantarla con tantos gritos -contesta Anna utilizando como excusa a la visita.
Alana le da una mirada fulminante a sus hijos y se retira a saludar. Ellos se sonríen el uno al otro y comienzan a comer el estofado de cordero que se encuentra servido en la encimera.
-Hola linda -saluda la señora con una amable sonrisa en el rostro.
Avril le responde con la misma sonrisa, por educación claro.
-Mamá estás roja -murmura Karla entre dientes.
-Culpa de tus hermanos -añade ésta y desaparece por el pasillo.
-Verás. . . Descubrí que mi novio me engaña. -comienza a explicar Avril con una calma completamente fingida. Anna se atraganta de sorpresa pero por suerte nadie le prestó atención y Karla coloca su típica cara de «no me digas..».
-Ya eso lo sabías, te lo dije cientos de veces. ¿Como lo confirmaste? -pregunta su amiga recalcando la palabra "confirmar", ya que en más de una ocasión las pruebas hablaban solas.
-Mi cuñado, el mayor. Me llamó diciendo que la conoció. En ese momento juro que casi me desmayo, entonces le hice miles de preguntas acerca de ella y el muy bestia sólo dijo: -Es joven. -hizo una pausa porque estaba hiperventilando -Luego añadió que si quería saber más, que hablara con mi supuesto novio y colgó.
Karla soltó una risita corta que reprimió al ver el rostro desesperado de su amiga. -Tú sabías que él tenía a alguien más, no entiendo cuál es la sorpresa. . . -dijo Karla exhausta de tener la misma conversación una y otra vez.
La mayor la miró con desagrado ya que el tema se había tornado en "Te lo dije" y "Ya lo sabía". . . -Bueno lo que necesito es que descubras con quién -finaliza con una sonrisa maliciosa.
-¡No voy a acosarlo!- Karla hace una mueca de horror con gracia.
-No -Avril niega con la cabeza -Es sencillo. . . Sólo vas a seguirlo y en caso extremo hacerte su amiga. -y luego lo explica como si fuera la cosa más obvia del mundo.
Anna escucha la conversación atenta hasta que su platillo queda vacío. Lo lleva al fregadero y al salir de la cocina dos pares de ojos la persiguen enseguida, las rubias la observan con el mismo rechazo plasmado en sus ojos. Ella no entiende por qué, pero el parecido entre estas amigas la deja sin palabras. Con la barriga llena y el corazón contento camina a su habitación y al sentarse en la cama, el cansancio producto de todo el día de movimiento hace efecto en ella dejándola inconsciente del sueño.
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~June~
أدب المراهقينUna estudiante común y corriente. Un profesor agotado de la rutina. Nada en común, salvo la monotonía asfixiante de sus vidas. Una mañana de Junio sus vidas cambian al darse cuenta que encontraron lo que ambos sin saber estaban buscando. Un remolino...
